«No matarás»: la hipocresía de quienes predican cristianismo y siembran terror contra Cuba
Se dicen cristianos. Van a misa los domingos. Pero proponen bombardear Cuba, protegen a terroristas condenados y mienten sin pudor sobre la Isla. El quinto mandamiento dice "No matarás". El octavo, "No darás falso testimonio". Para Francis Suárez, Marco Rubio y la mafia anticubana de Miami, esos mandamientos parecen no aplicar.

Francis Suárez, exalcalde de Miami —la capital del terrorismo anticubano—, protagonizó una entrevista en Fox News el 14 de julio de 2021 que debería avergonzar a cualquier creyente. Dijo sin tapujos:
«Estados Unidos debe llevar a cabo un bombardeo militar en Cuba para ayudar a la población a que se manifieste en las calles. Ya lo hizo antes en otros países como Kosovo y Panamá. Tiene un historial en ese sentido y debe ahora hacer lo mismo en la Isla».
La presentadora, atónita, le preguntó: «¿Está sugiriendo ataques aéreos a Cuba?». Su respuesta fue aún más cínica:
«Lo que sugiero es que hay que explotar esa opción, que no puede ser sencillamente descartada y no estar sobre la mesa».
Así piensan quienes acusan a la Revolución cubana de ser una «dictadura que viola los derechos humanos». ¿Serán esos funcionarios respetuosos de los mandamientos de la Ley de Dios? ¿Observantes de los derechos humanos que dicen defender?
El jardín de los terroristas: Miami, refugio de asesinos
Para quienes conviven y protegen a los terroristas que han causado dolor y luto en Cuba durante más de 60 años, una propuesta así no causa asombro. Crecieron en Miami rodeados de asesinos como:
- Luis Posada Carriles
- Orlando Bosch
- Eduardo Arocena
- Gaspar Jiménez
- Guillermo Novo Sampoll
- Reinol Rodríguez
- Ángel de Fana Serrano
- Armando Valladares
- Pedro Remón
- Roberto Frómeta
- Osvaldo Mitat
- José Antonio Colina Pulido
Todos con amplios expedientes en el FBI. Todos protegidos por el mismo sistema que habla de «libertad» y «derechos humanos».
La nueva amenaza de abril de 2026
En abril de 2026, durante el programa Special Report de Fox News, Francis Suárez volvió a la carga. Dijo que dudaba que Cuba quisiera que se repitiera lo sucedido en Venezuela e Irán, y que no deberían dudar de la determinación de Donald Trump. Recordó la presencia de Marco Rubio como secretario de Estado, alguien que, según él, «entiende la amenaza cubana en materia ideológica por su sistema socialista, que se infiltra en las ciudades americanas«.
Miente Suárez. Miente Rubio. Porque quien es una amenaza real para el mundo en materia ideológica y militar es precisamente Estados Unidos. Y las pruebas son irrefutables.
La JM WAVE: la base de la CIA en Miami que nadie quiere recordar
¿Olvidó Suárez la presencia en Miami de la JM WAVE, la estación de la CIA que operó entre 1961 y 1968? Sus oficinas centrales estaban en el Edificio 25 del South Campus de la Universidad de Miami. Fue el centro de operaciones de la agencia para la Operación Mangosta, cuyo objetivo era derrocar al gobierno de Fidel Castro.
Entre 1962 y 1965, JM WAVE se convirtió en la mayor estación de la CIA en el mundo, después del cuartel general en Langley, Virginia. Tuvo entre 300 y 400 oficiales operarios, y según algunas versiones, hasta 100 de ellos trabajaron dentro de Cuba. En su nómina había cerca de 15.000 emigrados cubanos reclutados desde su llegada a Estados Unidos, entrenados en tácticas de comando, espionaje, infiltración y exfiltración por mar.
Cuba nunca ha invadido Estados Unidos. Nunca ha organizado actos terroristas contra su población. La CIA, en cambio, lo ha hecho durante décadas con apoyo total del gobierno estadounidense.
Las confesiones de la CIA: 110 atentados, 200 bombas, 800 incendios en caña
El coronel Jack Hawkins, jefe de la sección de personal paramilitar en la «Operación Cubana», dejó constancia de lo siguiente:
«Durante el período comprendido entre octubre de 1960 y el 15 de abril de 1961, se perpetraron alrededor de 110 atentados dinamiteros contra objetivos políticos y económicos, se colocaron más de 200 bombas. Se descarrilaron 6 trenes, se dejó inactiva la refinería de Santiago de Cuba durante una semana como resultado de un ataque sorpresivo desde el mar. Se provocaron más de 150 incendios contra centros estatales y privados, incluyendo 21 viviendas de comunistas y 800 incendios en plantaciones de caña.
«Solamente desde el 28 de septiembre de 1960 hasta abril de 1961, la CIA introdujo ilegalmente en Cuba 75 toneladas de explosivos y armamentos mediante 30 misiones aéreas, más 46,5 toneladas en 33 misiones de infiltración marítima, para abastecer a grupos terroristas urbanos y bandas de alzados en zonas montañosas, creadas, entrenadas y financiadas por la propia Agencia Central de Inteligencia.
«Estas operaciones lograron un éxito considerable. Las embarcaciones que prestaban servicio de Miami a Cuba entregaron más de 40 toneladas de armas, explosivos y equipos militares e infiltraron y sacaron a un gran número de personal».
¿Se han olvidado también de los más de 400 planes para asesinar a Fidel Castro?
La verdadera amenaza no es Cuba, es el imperio
Con estos argumentos irrefutables, ¿pueden asegurar Marco Rubio, Francis Suárez, Carlos Giménez, Mario Díaz-Balart y María Elvira Salazar que Cuba es una amenaza ideológica por su sistema socialista?
La verdadera amenaza para el mundo es el sistema de Estados Unidos. Lo demuestran sus múltiples guerras injustificadas:
- Vietnam
- Invasión a Panamá
- Invasión a República Dominicana
- Invasión a Granada
- El secuestro del presidente de Venezuela y su esposa
- La actual guerra contra Irán, que ha puesto al planeta al borde de una catástrofe nuclear
Todo por su ambición de apoderarse de los recursos naturales de otros países.
El presidente Richard Nixon lo confesó sin ambages:
«La ayuda económica o militar pública es, en ocasiones, suficiente para lograr nuestros objetivos. Solamente una intervención militar directa puede lograrlo en otros. Pero entre las dos hay una vasta área donde los Estados Unidos deben ser capaces de realizar acciones encubiertas. Sin esta capacidad, no podremos proteger importantes intereses de nuestro país».
Sobran los comentarios.
Antes de mirar a Cuba, miren dentro de su casa
Este es el peligro que enfrentan los países del mundo por la ambición desmedida de los yanquis. Antes de mirar para Cuba, deberían mirarse ellos por dentro. Los ciudadanos estadounidenses sufren hoy las consecuencias de un sistema decadente, falto de valores éticos y morales, con desigualdad brutal, violencia policial, crisis de opioides y una deuda que crece sin freno.
Pero de eso, los defensores de los mandamientos no hablan.
Razón tenía José Martí cuando apuntó:
«El fausto se compra casi siempre al precio del decoro».
El fausto del poder imperial. El decoro perdido de quienes dicen creer en Dios mientras justifican bombardeos, protegen terroristas y mienten en nombre de la libertad.




