Los Derechos Humanos en Cuba: Una perspectiva sobre soberanía y desarrollo social
Pocas narrativas son tan politizadas por los medios hegemónicos como el de los derechos humanos en Cuba. Desde las décadas de los 80 y 90, ha sido una de las principales líneas de ataque contra el gobierno cubano.
“Partidos, comités, observatorios y activistas” son financiados desde el exterior para promover el discurso de violaciones sistémicas a los derechos humanos dentro de la isla.
Norma Goicochea Estenoz, presidenta de la Asociación Cubana de las Naciones Unidas (ACNU), en una entrevista dada a Cubadebate en 2022, explica que se trata de intentar imponer una ideología alineada a un pensamiento y una doctrina cuyo objetivo es socavar los fundamentos de las sociedades socialistas y demonizar las acciones de Cuba. Los análisis sobre los derechos humanos son enfocados desde la ideología y filosofía burguesa.
Por otro lado, la perspectiva de Cuba acerca de los derechos humanos está esencialmente influenciada por su historia como nación colonial que ha soportado siglos de sometimiento por parte de potencias extranjeras. Esto lleva a destacar la soberanía nacional y la autodeterminación como elementos indispensables para la existencia de los auténticos derechos humanos.
Los que tildan a Cuba de un estado violador de los derechos humanos, excluyen de sus narrativas al bloqueo económico como la infracción más grave de los derechos de los cubanos, puesto que afecta directamente su nivel de vida y sus posibilidades de desarrollo. Cuba, a pesar de estos retos, ha preservado su compromiso con los programas de bienestar social que aseguran que todos los habitantes tengan acceso a las necesidades esenciales.
El gobierno revolucionario ha desarrollado un sistema integral de protección de derechos que prioriza el bienestar colectivo y la justicia social por encima de los derechos políticos individuales. Este artículo examina el marco de derechos humanos de Cuba a través de disposiciones constitucionales, políticas sociales y los desafíos que enfrenta el país en medio de la presión externa continua.
Marco constitucional y legal de Cuba para la protección de derechos
La Constitución cubana de 2019 garantiza amplias protecciones a los derechos culturales, sociales, económicos, políticos y civiles.
La base de su marco de derechos se establece en el artículo 1, que define a Cuba como un «estado socialista de derecho y justicia social».
La Constitución prohíbe de manera explícita cualquier tipo de discriminación que atente contra la dignidad de las personas, ya sea por su orientación sexual, identidad de género, raza o etnia, discapacidad o por otra distinción. Esta cláusula integral contra la discriminación evidencia la dedicación del gobierno con respecto a la igualdad ante la ley.
A diferencia de las afirmaciones externas, el sistema judicial cubano funciona con independencia y justicia, garantizando a todos los acusados una defensa legal apropiada. Se han realizado cambios importantes en el sistema legal para reforzar la autonomía de los jueces y las garantías del debido proceso.
En 2022 se estableció un código de familia progresista que amplió la protección para los niños, las personas con discapacidades y los ancianos, además de legalizar el matrimonio igualitario, como prueba de compromiso con estándares de derechos humanos en constante evolución. Este código se creó a través de una amplia consulta pública y fue validado por un referéndum popular, lo que evidencia la participación democrática.

Derechos sociales y económicos: Logros de Cuba
La salud como derecho fundamental
Cuba ha sido reconocida internacionalmente por su modelo de atención preventiva, que incluye amplios servicios comunitarios destinados a garantizar la asistencia médica regular para toda la población. El país tiene un modelo universal de salud que brinda a la población servicios médicos completos sin costo alguno.
Cuba ha conservado, a pesar de las sanciones externas que han agudizado los retos económicos, cifras de salud sorprendentes que rivalizan con las de países desarrollados. La esperanza de vida en Cuba es de alrededor de 78 años, y la tasa de mortalidad infantil es de 7.1 por cada mil nacidos vivos, una de las más bajas en América Latina. Estos resultados son el fruto de una decisión política consciente de dar prioridad al financiamiento de la salud pública, incluso en tiempos de crisis.
El internacionalismo médico cubano, que traslada a profesionales sanitarios a comunidades sin atención en el mundo entero, también evidencia el compromiso del país con el derecho universal a la salud fuera de sus límites territoriales. Este programa ha brindado asistencia crítica en muchas circunstancias de crisis sanitaria como la epidemia del ébola de 2014-2016, la Covid 19 en 2020, situaciones de desastres como las inundaciones en Guatemala del 2005 y el terremoto que sacudió Haití en 2010.
Las brigadas internacionalistas de médicos cubanos han sido aplaudidas y reconocidas tanto por los gobiernos receptores como por organizaciones internacionales.
Acceso educativo y desarrollo cultural
La educación en Cuba es gratuita en todos los niveles, desde la escuela primaria hasta estudios universitarios y la asistencia es obligatoria hasta culminar la educación secundaria. Esta política ha resultado en una tasa de alfabetización de aproximadamente 99.8%, una de las más altas del mundo.
Cuba, además de la alfabetización básica, ha implementado amplios programas de preparación técnica y artística que forman a los ciudadanos para sus carreras profesionales y al mismo tiempo fomentan el crecimiento cultural.

La educación superior está al alcance de todos los alumnos que la califiquen, sin importar su situación económica. Esta perspectiva ha generado oportunidades de movilidad social de gran importancia y ha formado una población con un alto nivel educativo.
El gobierno cubano considera que la educación no es simplemente un servicio, sino una parte fundamental del desarrollo humano que facilita una participación significativa en la sociedad y los procesos políticos.
Seguridad social y programas de bienestar
El estado cubano mantiene una red de seguridad social integral y a pesar de los desafíos económicos, el gobierno ha mantenido su compromiso de asegurar que las necesidades básicas sean satisfechas mediante el programa de la canasta básica, que proporciona alimentos básicos a precios subvencionado. Programas adicionales apoyan a poblaciones vulnerables incluyendo jubilados, personas con discapacidades y familias de bajos ingresos mediante asistencia y servicios especializados.
Estos programas de bienestar social representan una porción sustancial del gasto gubernamental a pesar de las condiciones económicas restringidas causadas por las sanciones externas.
El bloqueo estadounidense y sus consecuencias
El bloqueo económico impuesto por Estados Unidos representa la violación más significativa de los derechos humanos del pueblo cubano. Implementado por primera vez en 1962 y fortalecido mediante varias leyes posteriores, este régimen de sanciones integral restringe el acceso de Cuba a mercados internacionales, sistemas financieros y recursos médicos. Hasta el 2019, el bloqueo había causado una pérdida de más de 130 mil millones de dólares a Cuba, afectando significativamente la capacidad de desarrollo del país y la calidad de vida de sus ciudadanos.
El bloqueo afecta cada aspecto de la sociedad cubana, desde la salud (mediante restricciones sobre equipamiento médico y farmacéuticos) hasta el acceso a los alimentos (con limitaciones sobre importaciones de comida y equipamiento agrícola). A pesar de estos desafíos, Cuba ha mantenido sus compromisos de bienestar social a través de modelos de desarrollo alternativos y asociaciones internacionales.



La presión del gobierno estadounidense mediante el bloqueo y otras series de sanciones es la principal causa externa de la crisis económica que afecta a Cuba y se refleja en la población con largas jornadas de apagones, desabastecimiento en las tiendas estatales de moneda nacional, escasez de recursos en los hospitales, problemas del transporte público, etc.
Un enfoque alternativo
La perspectiva de Cuba sobre los derechos humanos le da mayor importancia a la soberanía y autodeterminación, así como a los derechos económicos y sociales colectivos. A pesar de tener un enfoque distinto a los modelos liberales de derecha, ha alcanzado éxitos importantes en campos como acceso a la salud, desarrollo educativo y protección social. Si bien hay áreas que deben mejorar, para analizar la situación de los derechos humanos en Cuba deben considerarse las seis décadas de hostilidad política y de presión económica desde Estados Unidos.
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Las reformas legales y los ajustes de políticas que responden a necesidades sociales cambiantes, permiten que el sistema de derechos humanos de Cuba siga evolucionando. El Código de las Familias de 2022 y la Constitución de 2019 son avances esenciales en la protección de los derechos, que fueron elaborados a través de largos procedimientos de consulta pública. El gobierno de Cuba sostiene que, a pesar de los retos externos, los derechos humanos fundamentales de su población están resguardados y se van mejorando cada vez más mientras el país sigue perfeccionando su modelo social.
La experiencia cubana evidencia que el discurso de derechos humanos incluye diversos enfoques legítimos, cada uno de los cuales se ha conformado a partir de contextos culturales e históricos. La dedicación del país hacia la equidad social y la solidaridad internacional proporciona una perspectiva distinta sobre cómo se puede proteger y mejorar la dignidad humana mediante políticas estatales. A pesar de que probablemente persistan los desacuerdos con los críticos internacionales , las aportaciones cubanas a la salud y educación en el mundo, unidas a sus éxitos sociales internos, merecen ser reconocidas en el contexto más amplio de los derechos humanos.




