La guerra de EE.UU. contra Cuba: Bloqueo real y una máquina de mentiras para negarlo
El diseño de la mentira
En un acto de lo que describe como «guerra psicológica y comunicacional«, el gobierno de Estados Unidos y sus medios afines han recurrido a la distorsión y la mutilación de declaraciones para intentar poner en boca de funcionarios cubanos una frase que jamás han dicho: que el bloqueo no existe.
Johana Tablada, Subdirectora General para EE.UU. en la Cancillería de Cuba, acusa a la administración de Marco Rubio de emplear estas «armas sucias» para confundir al mundo y evadir su responsabilidad en lo que califica como una «guerra económica injustificable» y «medidas genocidas» contra la isla. El objetivo final, según expone en una extensa entrevista, no es solo empobrecer al país, sino derrocar su sistema político y social.
1. El Bloqueo es real: Argumentos irrefutables
Tablada es contundente: la política de EEUU es un bloqueo, no un simple embargo, por su carácter extraterritorial. No se limita a las relaciones bilaterales, sino que castiga a terceros países, empresas e individuos por comerciar o invertir en Cuba:
- «¿Por qué se gastan tantos millones?»: Para los que dudan de su existencia, Tablada lanza una pregunta retórica: «¿Por qué se gastan tantos millones cada año en aplicarlo, en perseguir a los bancos que comercian con Cuba?… ¿en ver cuáles son las empresas que le venden a Cuba, cuáles son los barcos que traen petróleo?».
- El ejemplo del pollo: Desmonta un argumento común: «Cuba puede comprar todo el pollo que quiera en Estados Unidos». Explica que la trampa está en los mecanismos de pago anticipado y las regulaciones endurecidas que hacen la transacción casi imposible. «Persiguen y nos quitan el dinero de los ingresos que tendríamos para importar más pollo».
- Impacto en la energía y los apagones: Relaciona directamente la persecución de barcos petroleros y proveedores de piezas para termoeléctricas con los apagones que sufre la isla. «Si se importa menos cantidad de combustible, y si se persigue a quien trae combustible… entonces sí hay un impacto».

- Reconocimiento implícito: Hasta los rumores de un posible levantamiento bajo Trump, aunque ella no los cree, son una admisión tácita: «¿cómo van a levantar sanciones que no existen?».
2. La guerra comunicacional: Fabricar pretextos para culpar a la víctima
Tablada describe una maquinaria bien financiada y organizada dedicada a la desinformación:
- Laboratorios de narrativas: «El gobierno de los Estados Unidos, con mucha seriedad y con muchos recursos, tiene laboratorios de comunicación estratégica, departamentos con muchísimo personal dedicado específicamente a fabricar los pretextos, las excusas, el relato».
- Medios «independientes» financiados por EEUU: Denuncia que el «clúster tóxico de medios anticubanos» depende de las líneas editoriales del Departamento de Estado y de asignaciones de fondos del Congreso. «La mayor parte ni están radicadas en Cuba, ni su línea editorial viene de Cuba, ni muchos de los que escriben viven en Cuba».
- La estrategia final: «Hacerle la guerra económica a un país y, mediante una campaña o una operación sistemática comunicacional, responsabilizar a la víctima del impacto que tienen estas medidas». El ataque personal al Presidente Díaz-Canel y a los funcionarios es, para ella, la prueba de que no pueden ganar el debate de argumentos, por lo que acuden al «asesinato de carácter».
3. La ofensiva Trump-Rubio: «Una carrera de velocidad»
La funcionaria describe una intensificación sin precedentes de la hostilidad, que atribuye directamente a la influencia del Secretario de Estado Marco Rubio:
- Sanciones a líderes: «Recientemente renovaron el memorándum presidencial de 2017, ahora de 2025… prohibir la entrada del Presidente Miguel Díaz-Canel en Estados Unidos. Desde el Presidente hasta incluso los directores generales de la Cancillería».
- Ataque al turismo: Detalla cómo EEUU «roba visitantes» al notificar a ciudadanos de 41 países que ya no califican para el programa de exención de visas (ESTA) por haber visitado Cuba. «Está restándole viajeros a un país… eso es también una medida directa contra nuestro desarrollo».


- Absurdos discriminatorios: Enumera prohibiciones absurdas: estadounidenses no pueden hacer turismo, se impide el arribo de cruceros, se niegan visas a deportistas cubanos en año olímpico (más de 80 este año), y se prohíbe a los visitantes «tomarse un mojito ni bañarse en una playa».
- Lista de Terrorismo: Subraya que la reinscripción de Cuba en la lista de patrocinadores del terrorismo carece de todo fundamento y tiene un impacto devastador: «se ponen en rojo todas las transferencias a Cuba, desde una herencia hasta un premio a un estudiante… o los salarios de las Embajadas extranjeras aquí».
4. La persecución a la cooperación médica y la migración como arma
Dos pilares de la política de EEUU son, según Tablada, atacar lo que más beneficio brinda a Cuba y al mundo:
- Criminalización de la brigada médica: Denuncia que se persigue «una acción tan noble y tan legítima» que salva vidas en 54 países con 24 mil colaboradores. «Lo persiguen porque saben que con eso van a deprimir nuestros servicios de salud», que se financian parcialmente con esos ingresos.


- Doble moral humanitaria: Recuerda que Cuba fue el único país excluido de las medidas de alivio durante la pandemia, a pesar de haber tendido la mano a EEUU tras el 11-S y el Huracán Katrina. También critica la eliminación de las visas humanitarias.
- Uso cínico de la migración: Acusa a EEUU de incentivar la migración desde 1959 para luego usar a los migrantes «contra su país». «De pronto, le ponen fin ahora a eso y dicen que esas personas son todos deportables». El objetivo, dice, es «crear la sensación de que la única salida… es que se caiga el gobierno».
5. La resiliencia cubana y el amplio rechazo a la política de EE.UU.
Frente a la hostilidad, Tablada esboza los pilares de la resistencia cubana y destaca que la política de máxima presión carece de apoyo.
- Logros sociales visibles: «Cuba es uno de los pocos países del mundo donde… ves que todos los niños están vestidos, con su uniforme, yendo a la escuela… No están yendo a trabajar en el campo, porque están resguardados por un sistema que los protege».
- La cultura y el pueblo como embajadores: Destaca la simpatía que genera el pueblo cubano en los visitantes, su conocimiento y alegría, lo que convierte el turismo en un arma de doble filo para la narrativa de EEUU: «al venir las personas descubren que… la demonización de todo lo que tenga que ver con la imagen de Cuba, no coincide para nada con la realidad».
- Mayoría a favor del cambio: Afirma que el 57% de los estadounidenses quiere normalizar relaciones, una postura que también comparte la mayoría de la emigración cubana, que «disfrutó mucho» durante el acercamiento de la era Obama.
- Críticas internas en EEUU: Menciona que figuras como el comentarista Tucker Carlson han tachado el bloqueo de «disparate» y «gran fracaso» tras 65 años de ineficacia.
Una política fallida que solo persiste por la fuerza de una minoría
Johana Tablada concluye que el «enemigo más grande» de la política de EEUU es la realidad misma de Cuba, un país que demuestra que «en medio de todas esas limitaciones sí se puede». La furia actual de la administración Trump-Rubio, con su «carrera de velocidad» por imponer más sanciones, es para ella el signo de una política desesperada y aislada, sustentada por una minoría reaccionaria que no representa al pueblo estadounidense ni a la diáspora cubana.
La relación entre Cuba y Estados Unidos, sentencia, «no le pertenece a Marco Rubio». Es una batalla entre una máquina de mentiras millonaria y la resistencia de un pueblo que, ante la adversidad, insiste en poner «la mejor cara».
Fuente: Adaptación de la declaración de Johana Tablada, Subdirectora General para EE.UU. en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX), publicada originalmente por Cubaminrex.




