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Cultura y resistencia: Cuba responde al cerco diplomático con ideas y libros

Mientras República Dominicana expulsa diplomáticos cubanos, Cuba celebra un coloquio sobre Fidel y una feria del libro con 2.4 millones de ejemplares. La respuesta: ideas y soberanía.

Mientras República Dominicana expulsa diplomáticos cubanos, Cuba celebra un coloquio internacional sobre Fidel y una feria del libro con 2.4 millones de ejemplares. La respuesta a la presión: ideas, cultura y soberanía.


Amanecer Cubano | La Esquina de Razones de Cuba | Domingo, 16 de agosto de 2026

Cerramos una semana intensa para Cuba. El Palacio de Convenciones de La Habana acogió del 10 al 13 de agosto el I Coloquio Internacional «Fidel: Legado y Futuro», que reunió a más de 1,500 delegados de alrededor de 63 países en torno al centenario del natalicio del líder histórico de la Revolución. El cierre, en el teatro Karl Marx, contó con la presencia del General de Ejército Raúl Castro y un discurso de Miguel Díaz-Canel Bermúdez en el que calificó el evento como un desafío vencido en medio del cerco energético y de un escenario internacional que definió con ecos de la Guerra Fría.

En paralelo, y hasta hoy mismo, se desarrolla en la Estación Cultural de Línea la 34 Feria Internacional del Libro de La Habana, bajo el lema martiano «Leer es crecer», con Rusia como país invitado de honor, un homenaje a los escritores Marilyn Bobes y José Bell Lara, y una oferta de más de 2.4 millones de ejemplares, sostenida pese a la crisis económica y energética que atraviesa el país.

Ese es el telón de fondo con el que Cuba llega a otro episodio de tensión diplomática: la exigencia de República Dominicana a nueve funcionarios de la embajada cubana en Santo Domingo, y a sus familiares, de abandonar el país antes de hoy, domingo 16 de agosto. Revisamos cómo lo ha contado la prensa internacional.


Agencias internacionales y la gran prensa: el dato central

La noticia recorrió las agencias globales el jueves 13 de agosto. Todas coinciden en el dato central: la cancillería dominicana solicitó formalmente el retiro de nueve miembros de la misión diplomática cubana y sus familiares, con un plazo de siete días, sin explicar públicamente los motivos y amparándose en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que permite a un Estado receptor pedir la salida de personal diplomático sin dar razones.

«La respuesta cubana fue inmediata y contundente. El canciller Bruno Rodríguez calificó la medida como un acto de sometimiento del gobierno dominicano a las presiones de Washington, en su empeño por aislar a Cuba dañando sus relaciones diplomáticas en la región.»

Un dato que circula en la prensa internacional añade otra capa a la historia: el secretario de Estado Marco Rubio declaró recientemente que no habrá «válvulas de escape» para Cuba y que la presión de Washington se mantendrá durante los próximos dos años y medio.

«Dominicana justificó la medida citando exclusivamente el artículo 9 de la Convención de Viena, una prerrogativa soberana que no exige señalar a un tercer país como origen de la decisión. Las agencias registran ambas versiones, sin inclinarse por ninguna.»


El Sur de Florida: el matiz de la diáspora

Desde Miami, la cobertura tiene un matiz distinto. Diario Las Américas enmarca la expulsión junto a otro hecho reciente: varios atletas cubanos que participaron en los Juegos Centroamericanos y del Caribe optaron por no regresar a la Isla. El medio conecta ambos sucesos como parte de un mismo clima de desgaste del gobierno cubano en la región.

«En los espacios digitales de mayor consumo en la diáspora, como CiberCuba, la cobertura se ha centrado en la reacción popular: numerosos usuarios celebraron la decisión dominicana como una señal más del aislamiento internacional de La Habana, mientras otros cuestionaron el discurso oficial cubano de atribuir cada revés diplomático a la mano de Estados Unidos.»

Esa lectura —»un régimen que pierde aliados uno detrás de otro»— es el hilo conductor de buena parte de la prensa de la diáspora esta semana.

«Vale precisar, sin embargo, que ni Diario Las Américas ni CiberCuba aportan evidencia propia sobre las razones de la expulsión: ambos construyen su relato sobre la ausencia de explicación oficial dominicana, no sobre datos verificados. El vínculo entre la salida de los diplomáticos y la permanencia de atletas cubanos en los Juegos Centroamericanos es, hasta ahora, una asociación editorial, no un hecho confirmado por ninguna de las dos cancillerías.»


República Dominicana: hermetismo oficial y dudas internas

En Santo Domingo, la cancillería ha manejado el caso con hermetismo, insistiendo en que se trata de un asunto diplomático confidencial y remitiéndose a la Convención de Viena. Pero la prensa local no se quedó con esa versión oficial.

«Diario de Cuba, citando fuentes del periódico dominicano El Día, reportó que los diplomáticos expulsados habrían realizado labores de inteligencia vinculadas a los servicios de seguridad del Estado cubano, actividades que las fuentes consideran incompatibles con una acreditación diplomática.»

En el plano político dominicano, las reacciones fueron variadas. Dirigentes de oposición, como el presidente de Alianza País, atribuyeron la medida a la influencia de Washington. El Partido Comunista del Trabajo dominicano calificó la decisión como una hipoteca a la soberanía nacional. Y el vocero de la Fuerza del Pueblo pidió transparencia al gobierno, apelando al vínculo histórico entre ambos países, simbolizado en figuras como Máximo Gómez.

«Conviene señalar que ese reclamo de transparencia no vino solo de sectores identificados con Cuba: también hay voces dominicanas que, sin cuestionar el fondo de la decisión, piden al propio gobierno de Abinader explicar con mayor claridad sus motivos a la ciudadanía.»

«Es decir, el hermetismo oficial genera dudas dentro de República Dominicana independientemente de la posición que se tenga sobre Cuba.»


El contexto regional: una tendencia con matices

Esta expulsión no es un hecho aislado. La prensa consultada la sitúa dentro de una tendencia de 2026: en marzo, Ecuador expulsó a toda la misión diplomática cubana en Quito con un plazo de 48 horas; ese mismo mes, Costa Rica cerró su embajada en La Habana; y más recientemente, el nuevo gobierno colombiano de Abelardo de la Espriella anunció la ruptura de relaciones con Cuba y Nicaragua, dentro de un plan que incluye el cierre de catorce embajadas y quince consulados. República Dominicana, por su parte, ya había excluido a Cuba de la X Cumbre de las Américas y cambió su voto en la ONU sobre el embargo estadounidense.

El panorama que describen estos medios es el de una Habana cada vez más aislada diplomáticamente en América Latina.

«Pudiera impresionar que cada uno de estos episodios tiene su propia lógica interna, ajena a Washington: los cambios de gobierno en Ecuador y Colombia respondieron ante todo a procesos electorales internos, con agendas propias hacia Venezuela y Nicaragua que se extendieron a Cuba. Reducir toda la tendencia regional a una sola causa externa simplifica un fenómeno que combina política doméstica, alineamientos ideológicos y presión estadounidense en proporciones distintas según el país y la torcedura de alineamiento con la política estadounidense.»


Al cierre: la respuesta que no aparece en los titulares

Recorridos estos cuatro bloques, con sus datos confirmados y también con lo que cada medio no puede probar, queda un hecho que ninguna fuente discute: no se conoce, al menos por el momento, una orden documentada de Washington para este caso puntual, pero sí existe una política declarada, sostenida por el propio Departamento de Estado, de estrechar el cerco sobre la Isla en todos los frentes posibles: económico, financiero, energético y ahora también diplomático.

«Que gobiernos de la región elijan alinearse con esa política, sin dar explicaciones a sus propios pueblos, dice menos sobre Cuba que sobre el margen de soberanía real con el que actúan hoy varios Estados del continente.»

«Esta semana Cuba no se definió por sus adversarios, sino por lo que fue capaz de sostener a pesar de ellos: un coloquio internacional que convocó a más de mil quinientos hombres y mujeres de todos los continentes para pensar el legado de Fidel, y una feria del libro que, en medio de apagones y carencias, insistió en poner dos millones y medio de ejemplares en manos de su pueblo.»

Esa es la respuesta que no aparece en los titulares de la prensa que celebra cada expulsión:

«Mientras se intenta aislar a Cuba embajada por embajada, la Isla sigue produciendo ideas, cultura y pensamiento propio, y sigue encontrando, dentro y fuera de sus fronteras, a quienes creen que ese proyecto vale la pena defender.»

«El cerco se estrecha, sí, pero la historia, como bien lo recordó esta semana una historiadora pinera, no se escribe con expulsiones: se escribe con la convicción de que la Revolución cubana no se dejará destruir.»

Buenos días, Cuba.


📢 ¿Qué opinas del contraste entre la expulsión de diplomáticos y la celebración del coloquio y la feria del libro? ¿Crees que la cultura es una forma de resistencia frente al cerco diplomático? ¿Cómo ves el contexto regional?

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Redacción Razones de Cuba

Trabajos periodísticos que revelan la continuidad de las acciones contra Cuba desde los Estados Unidos.

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