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Tribuna Antiimperialista: Pueblo de Cuba respalda a Raúl Castro frente a infame acusación de Estados Unidos

En la mañana del 22 de mayo de 2026, la Tribuna Antiimperialista José Martí volvió a ser escenario de una concentración histórica. Convocado por el gobierno revolucionario y las organizaciones de masas, el pueblo de la capital —en representación de toda Cuba— se congregó para condenar el acto “despreciable e infame” del Departamento de Justicia de los Estados Unidos contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana.

El acto, transmitido por medios nacionales e internacionales, tuvo una duración de 50 minutos y combinó la denuncia política, la emoción de los testimonios, la poesía, la música y el compromiso combativo. Presidieron la tribuna el Primer Secretario del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; el Comandante del Ejército Rebelde José Ramón Machado Ventura; los miembros del Buró Político Esteban Lazo Hernández (presidente de la Asamblea Nacional), Manuel Marrero Cruz (primer ministro) y Roberto Morales Ojeda (secretario de organización del Comité Central). También estuvieron presentes los Cinco Héroes de la República de Cuba: Gerardo Hernández Nordelo, René González Sehwerert, Fernando González Llort, Antonio Guerrero Rodríguez y Ramón Labañino Salazar.

La cita fue en el Día Nacional de la Defensa, una fecha que ya de por sí evoca la disposición del pueblo cubano a defender su soberanía. Las palabras del orador principal, el Héroe de la República Gerardo Hernández Nordelo, y el emotivo testimonio de Betina Palenzuela Corcho, hija de una diplomática asesinada por el terrorismo en 1976, marcaron el tono de una jornada que reafirmó la unidad nacional frente a la agresión imperialista.

Las palabras del Presidente Díaz-Canel: “El General de Ejército es Cuba”

El locutor del acto, Froilán Arencibia, abrió la tribuna citando una frase del presidente Díaz-Canel que quedó como consigna:

“No se irrespeta a los héroes de la Patria, no se ofenden historia y tradiciones sin respuesta. No en Cuba. El General de Ejército es Cuba y a Cuba se respeta”.

Esa frase fue el eje de la jornada: la acusación contra Raul Castro no era un asunto jurídico menor, sino una ofensa a la nación entera, una provocación que el pueblo respondió con presencia masiva y dignidad.

La voz del jurista: “Acusación fraudulenta e ilegítima”

El primer orador fue el joven jurista Rolando López Meriño, quien habló en representación de los profesionales del derecho cubano. Su intervención fue técnica y contundente:

  • Recordó que Cuba tenía la obligación soberana de defender su espacio aéreo, conforme a la Convención de Chicago de 1944.
  • Denunció que Estados Unidos conocía las repetidas violaciones del espacio aéreo cubano por parte de la organización terrorista “Hermanos al Rescate” (más de 25 entre 1994 y 1996) y no hizo nada para impedirlas.
  • Señaló que el gobierno estadounidense no tiene jurisdicción para juzgar un hecho ocurrido en el espacio aéreo cubano y contra ciudadanos cubanos.
  • Calificó la imputación como “un acto político” para aumentar las sanciones y la asfixia contra el pueblo cubano.

“Esta no es una acción legal, es otra acción política para aumentar las presiones y las sanciones que nos asfixian cada vez más”, afirmó López Meriño.

Concluyó citando a José Martí: “Quien se levanta hoy con Cuba se levanta para todos los tiempos”.

El testimonio de Betina Palenzuela: 50 años de ausencia

Uno de los momentos más emotivos de la tribuna fue la intervención de Betina Palenzuela Corcho, hija de Adriana Corcho Calleja, funcionaria de la embajada cubana en Lisboa asesinada el 22 de abril de 1976 por una bomba colocada por terroristas financiados y amparados por el gobierno de Estados Unidos. Betina tenía 12 años cuando perdió a su madre.

Con voz firme pero quebrada por la emoción, relató:

“Un adolescente que pierde a su madre a los 12 años, destrozada por una bomba, con dos hermanos menores, no puede ser nunca más una muchacha como las otras”.

Recordó que su madre, junto a Efrén Monteagudo Rodríguez, murió al detectar un artefacto explosivo en la embajada. Los terroristas buscaban matar también a una decena de niños, hijos de diplomáticos, que casualmente estaban fuera en una actividad.

Betina vinculó aquel crimen con la actual acusación contra Raúl Castro:

“Raúl es un hombre de familia, que ha dedicado toda su vida a defender la soberanía de Cuba, la dignidad de su pueblo y la paz entre las naciones”.

Y concluyó con un mensaje directo al General de Ejército: “Raúl es Raúl, paz y amor. Venceremos”.

Gerardo Hernández: el peso de la verdad de quien vivió en las entrañas del imperio

El orador principal fue Gerardo Hernández Nordelo, Héroe de la República de Cuba, miembro del Comité Central del Partido, del Consejo de Estado y coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR). Gerardo fue uno de los Cinco cubanos condenados injustamente en cárceles de Estados Unidos por monitorear organizaciones terroristas que operaban desde Miami.

Su testimonio tenía un valor especial: conoce las entrañas del imperio, sabe cómo funcionan sus planes contra Cuba.

Gerardo comenzó leyendo un mensaje que acababa de recibir del propio General de Ejército Raúl Castro:

“Me dice que agradece de corazón la solidaridad de nuestro pueblo y de los amigos del mundo, y que tiene la certeza de que mientras viva, seguirán marchando al frente de nuestro pueblo, defendiendo la revolución con el pie en el estribo. ¡Viva Raúl!”

Luego, fue al fondo del asunto. Desmontó la acusación paso a paso:

  • Recordó que José Basulto —líder de “Hermanos al Rescate”— era conocido por los propios organismos de seguridad de EE. UU. como un terrorista.
  • Cuba había denunciado 25 violaciones de su espacio aéreo entre 1994 y 1996, y pidió a Washington que tomara medidas. No lo hizo.
  • La respuesta de Cuba fue un acto de legítima defensa, un derecho inalienable de cualquier nación soberana.

“¿Qué país soberano toleraría que violaran su espacio aéreo 25 veces sin tomar acción? Ninguno. Cuba lo denunció. El silencio de Washington fue complicidad; su inacción fue aliento para los terroristas”.

Gerardo también denunció la hipocresía estadounidense al señalar que el gobierno de Trump ordenó el asesinato de más de 200 personas en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico bajo la sospecha de que eran narcotraficantes, sin juicio ni evidencia.

“¡Son asesinatos a sangre fría! Y ahora vienen a acusar al General de Ejército Raúl Castro. Demasiado cinismo”.

Concluyó con una advertencia y una declaración de principios:

“Nadie nos podrá arrancar ese derecho. Cuba ratifica su compromiso con la paz y su firme determinación de ejercer el derecho inalienable a la legítima defensa. ¡Viva Raúl! ¡Viva Fidel! ¡Viva la Patria!”

La cultura como trinchera: repentistas, bailarines y “El Necio”

El acto no fue solo de discursos. La cultura cubana estuvo presente con la fuerza que la caracteriza. Los repentistas Osmiel Domínguez Rivera y Yassel García Cortés improvisaron versos patrióticos al son de las cuerdas de Joaquín Santos Reina y Roberto Milagros Bermúdez.

El cierre cultural estuvo a cargo de los Rumberos de Mayabeque, que interpretaron “El Necio”, el emblemático tema de Silvio Rodríguez, acompañados por la compañía de baile Revolutión y estudiantes de la Escuela Nacional de Danza. “El Necio” es una canción que celebra a quienes se mantienen firmes en sus principios, a los que “aunque los maten, siguen viviendo”. Fue un final perfecto para una tribuna que condenaba una infamia y celebraba la dignidad.

Contexto: la acusación de Estados Unidos y la respuesta de Cuba

El acto se produjo como respuesta directa a la imputación del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Raúl Castro Ruz por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas de la organización “Hermanos al Rescate” el 24 de febrero de 1996. La organización, liderada por José Basulto, había violado repetidamente el espacio aéreo cubano en actos de provocación. Cuba había advertido en múltiples ocasiones a las autoridades estadounidenses.

El gobierno revolucionario emitió una declaración oficial calificando la acusación como “fraudulenta, ilegítima y políticamente motivada”. La tribuna antiimperialista fue la expresión popular de ese rechazo, en línea con la historia de movilizaciones masivas que caracteriza a Cuba frente a las agresiones de Estados Unidos.

Un pueblo unido, una lealtad inquebrantable

La Tribuna Antiimperialista del 22 de mayo de 2026 quedará como un hito en la resistencia cubana. En un momento en que el bloqueo se ha recrudecido con el cerco energético, en que las sanciones financieras asfixian y en que la guerra mediática no cesa, el pueblo de Cuba respondió con una muestra de unidad y lealtad a sus líderes.

Como dijo el locutor al inicio: “La lealtad del General de Ejército Raúl Castro Ruz nos trajo hasta aquí. Su ejemplo permanente es parte esencial de la historia de dignidad, resistencia y coraje de la Revolución Cubana”.

Y como sentenció Gerardo Hernández: mientras haya un solo cubano con el puño en alto, esa infamia será repelida.

Redacción Razones de Cuba

Trabajos periodísticos que revelan la continuidad de las acciones contra Cuba desde los Estados Unidos.

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