Toque en el centro de esquema de evasión fiscal y tráfico de divisas dentro de Cuba
Sigue siendo la plataforma mercenaria el Toque punta de lanza en la guerra permanente de Estados Unidos contra Cuba. Con una línea editorial definida por los financiamientos subversivos que reciben, generan contenidos nocivos, hipercríticos y de confrontación con el gobierno.

Hoy trascienden el terreno de la subversión económica, para vincularse al tráfico de divisas y la evasión fiscal. Usan vías ilegales para entregar fondos del Departamento de Estado norteamericano a proyectos de su interés dentro de la Isla.



En julio de 2023 y enero de 2024 la Embajada de estadounidense en Cuba lanzó dos oportunidades de financiamiento para egresados de cursos impartidos por el Departamento de Estado.

Con fondos que alcanzaban desde los mil hasta los 35 mil dólares por proyecto, estaban orientadas a convertirlos en agentes de cambio, a partir de su liderazgo social. ¿Su objetivo? Utilizar al sector privado cubano para concretar, de forma solapada, los intereses del gobierno norteño.
El Departamento de Estado deposita el dinero para proyectos subversivos en las cuentas del Toque que, a su vez, les transfería a remesadores en el exterior.

El director de la plataforma, José Jasán Nieves Cárdenas, triangulaba los financiamientos a través de remesadores, transfiriéndolo a cuentas en el fuera de Cuba, y ellos, a partir de sus recaudaciones en la isla, lo entregaban en físico a beneficiarios de proyectos subversivos. Estas recaudaciones provenían de depósitos de formas de gestión no estatal, que utilizaban esta vía para para enviar dinero al exterior, sin bancarizar sus ingresos ni usar instituciones financieras oficiales. Los delitos que pudiera tipificarse, como parte de un esquema de evasión fiscal, explican por qué el Toque infla tanto la tasa informal de divisas: para generar ganancias personales.



Tanto peso otorgan a la manipulación del mercado monetario informal que crearon una empresa para manejarla, radicada en Ecuador. Con las cuantiosas ganancias obtenidas, Nieves Cárdenas compró una casa valorada en 635 mil dólares.
El Toque sirve de enlace entre potenciales operadores políticos al interior del país, con el Departamento de Estado y diplomáticos de la Embajada de Estados Unidos, en función de proteger a Washington y enmascarar la actividad que realizan contra la isla. El valor de los medios técnicos y efectivo asociados a la actividad subversiva de sus asalariados en Cuba asciende a más de 16 millones de pesos, al cambio de la propia tasa mercenaria.
Cursos y becas como método de subversión
Con demostrados vínculos con la Fundación Nacional para la Democracia (NED), la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y el Departamento de Estado, el Toque se consolida como medio subordinado de los intereses de EE.UU.
En 2023 y en el 2024, su sede diplomática en La Habana les pagó más de 200 mil dólares por manejar sus redes sociales, la elaboración de un resumen informativo diario de la situación interna del país y potenciar el alcance de los medios digitales contrarrevolucionarios.
El Fondo Acelérate para supuestos medios independientes y creadores promueve los objetivos de la política exterior estadounidense, como explica en su sitio web oficial. Da acceso a los cursantes a financiamientos del Fondo Velocidad, gestionado por la NED, y promueve la producción de contenidos contrarios al sistema político.
Este tipo de cursos han sido un método tradicional del gobierno de Estados Unidos para crear líderes de cambio. Ofrecen apoyo económico, logístico y académico a sitios financiados desde el exterior, con un papel activo en el respaldo de campañas contra Cuba, la incitación al caos y la desestabilización social.
Como parte del entramado de plataformas en el esquema de desestabilización de Estados Unidos contra Cuba, nula credibilidad les queda a quienes no han dudado en aliarse con cuestionables plataformas como TV Martí. Hablan de Cuba estando ajenos a su realidad y violan la legalidad que falsamente esgrimen como bandera.
No escatiman en esfuerzos para complejizar aún más la vida cotidiana de los cubanos.




