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Los estadounidenses no quieren reyes

El sábado 18 de octubre, millones de estadounidense salieron a las calles con la consigna “No Kings” (No reyes). Las protestas contra las medidas autoritarias del presidente Donald Trump sucedieron en varias ciudades como Los Ángeles, Chicago y Nueva York.

La manifestación fue convocada por el movimiento pacífico No Kings, quienes afirman que el pasado sábado más de siete millones de estadounidenses participaron en más de 2700 eventos en los 50 estados. Esto sería 14 veces mayor que las dos tomas de posesión de Trump juntas.

Para ellos, “Sin reyes” es más que simplemente un eslogan, es la base sobre la que se fundó Estados Unidos de América.

“El presidente cree que su poder es absoluto. Pero en Estados Unidos no tenemos reyes, y no cederemos ante el caos, la corrupción y la crueldad.”

Las manifestaciones incluyeron diversas demandas, desde la oposición a las redadas migratorias y recortes en salud, hasta el rechazo a la militarización de las ciudades y cambios en los distritos electorales para asegurar una victoria republicana en las elecciones de medio término del próximo año.

¿Qué dicen los manifestantes?

Las protestas no fueron cosa de una generación. Junto a una bandera de Once Piece (símbolo de la Generación Z) se podían observar carteles de veteranos de guerra o ver a un señor mayor participando en la manifestación.

Colleen Hoffman, una jubilada de 69 años, expresó su descontento a la agencia AFP: «Nunca pensé que viviría para ver la muerte de mi país como democracia».

«Estamos en crisis: la crueldad de este régimen, el autoritarismo. Siento que no puedo quedarme en casa sin hacer nada».

Brian Lee, es un militar de alto rango jubilado de unos 70 años entrevistado por El País. En su pancarta se lee: “Mi padre no luchó en un B-52 sobre Europa para esto”.

Lee encuentra una semejanza entre las políticas de Trump y los sucesos de los años 30.

“Está presente en todos sus discursos y refleja lo que ocurrió en la década de 1930, no solo en Alemania, sino también en España. Es aterrador y tenemos que detenerlo, porque ni siquiera ha pasado un año, y me aterra pensar dónde estaremos dentro de otros tres”.

La BBC entrevistó a Beth Zasloff, escritora y editora independiente, que participó en las protestas de Nueva York. Se unió a la manifestación con sentimientos de indignación y angustia por un «movimiento hacia el fascismo y un gobierno autoritario» en la administración Trump.

«Me da esperanza estar aquí con muchas, muchas otras personas».

Isaac Harder, de 16 años, aseguró que temía por el futuro de su generación: «Es una trayectoria fascista. Y quiero hacer todo lo que pueda para detenerlo».

Los migrantes

Entre los carteles no faltaron algunos que criticaran al ICE o que resaltaran que los inmigrantes eran bienvenidos en Estados Unidos. Migrantes ya legalizados en la nación norteña también salieron a las calles.

Massimo Mascoli, ingeniero electrónico jubilado de 68 años, reside en Nueva Jersey, pero fue criado en Italia. Le dijo a BBC que protestaba porque no puede ver a Estados Unidos sumirse en el fascismo como su país en el siglo pasado.

«Soy sobrino de un héroe italiano que desertó del ejército de Mussolini y se unió a la resistencia», declaró Mascoli. «Fue torturado y asesinado por los fascistas, y después de 80 años, no esperaba encontrar de nuevo fascismo en Estados Unidos».

Paulo es un brasileño entrevistado por AFP. A él todo esto le recuerda a su infancia bajo la dictadura militar.

«Tengo una increíble sensación de ‘déjà vu’ en cuanto a las medidas que se están tomando en términos de aplicación de la ley, en términos de culto a la personalidad».

Algo parecido le pasa a Nadja Rutkowski, quien emigró a Estados Unidos desde Alemania a los 14 años. Le explicó a AFP que se manifiesta por temor a que la historia fascista se repita.

«Vengo de un país donde lo que está sucediendo ahora ya sucedió antes en 1938. La gente está siendo secuestrada en las calles. Lo sabemos, lo vemos, está pasando en tiempo real. Así que tenemos que levantarnos».

El escenario estadounidense actual

Una encuesta reciente de Reuters/Ipsos reveló que solo el 40% de los estadounidenses aprueba la gestión de Donald Trump, mientras que el 58% la desaprueba. Esto lo sitúa prácticamente al mismo nivel de aprobación que el promedio de su primer mandato, pero por debajo del 47% que obtuvo cuando asumió el cargo por segunda vez en enero.

Las manifestaciones No Kings están teniendo lugar en un momento clave, coincidiendo con el cierre parcial del Gobierno y el despido de miles de trabajadores federales, así como redadas a inmigrantes y el despliegue de tropas de la Guardia Nacional en ciudades demócratas.

Trump ha intentado ejercer su influencia en la Reserva Federal, criticando a su presidente y lanzando acusaciones sin pruebas contra una gobernadora. También ha mostrado descontento con medios y periodistas, demandando a periódicos críticos y limitando el acceso de la prensa al Pentágono.

Cómo explicó Ezra a El País:

“Trump va subiendo la temperatura poco a poco con muchas cosas y cuando nos demos cuenta ya estaremos hirviendo”.

Donald Trump ha insinuado la posibilidad de postularse para un tercer mandato, lo cual no está permitido por la constitución estadounidense. Además, ha solicitado a los gobernadores republicanos que ajusten los distritos electorales de manera que beneficien a los republicanos en las elecciones de medio término que se llevarán a cabo el año próximo.

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