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Landau y la farsa digital: EE.UU. escala su guerra contra Cuba ante votación en la ONU

El ataquea nuestro presidente, del subsecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau, ha destapado la caja de Pandora de una campaña de comunicación orquestada por Washington. Lejos de ser un simple comentario, el tuit –que acumula ya más de un millón de visualizaciones y más de 900 respuestas– es la punta de lanza de una ofensiva destinada a “contrarrestar” la resolución de Cuba contra el bloqueo que se votará próximamente en la Asamblea General de la ONU.

La euforia y las acciones coordinadas de cuentas afines al gobierno estadounidense confirman una escalada en la guerra digital. Esta arremetida se enmarca en la microcampaña explícita del Departamento de Estado, que bajo la línea “el régimen se beneficia, el pueblo sufre”, busca intoxicar la opinión pública internacional y justificar una política de asfixia económica que dura ya seis décadas.

El “ilusionista” Landau y la negación de la realidad

En su intento por reescribir la historia, Landau preguntó con retórica desafiante cómo es posible que Cuba reciba turistas europeos o petróleo mexicano si existe un “bloqueo”. La falacia, expuesta con magistral audacia, ignora voluntariamente la esencia extraterritorial y genocida del cerco económico.

Lo que Landau omite es que su propio gobierno castiga a los turistas que visitan la Isla. La Embajada de EE.UU. en España, por ejemplo, advierte que los ciudadanos europeos que viajen a Cuba pierden su exención de visado para entrar al país norteño. Asimismo, los estadounidenses tienen prohibido por ley realizar turismo en la Mayor de las Antillas. ¿No es esto una presión económica directa?

Respecto al petróleo mexicano, la realidad desmiente nuevamente al funcionario. El propio Congreso de EE.UU. ha amenazado a México con represalias comerciales bajo el T-MEC por “oxigenar a la dictadura”, según expresó el congresista anticubano Carlos Giménez. Si el bloqueo es un “mito”, como sugiere Landau, ¿por qué su gobierno persigue y sanciona cualquier esfuerzo de Cuba por conseguir combustibles vitales?

La hipocresía de acusar a la víctima

El colmo del cinismo llegó cuando Landau, desde un país que aplica un férreo bloqueo, osó tildar al gobierno cubano de “genocida”. Esta acusación es un grotesco ejercicio de culpar a la víctima. El bloqueo es, por definición, un acto de genocidio económico: prohíbe el uso del dólar, persigue las transacciones financieras con leyes extraterritoriales como la Helms-Burton y restringe severamente el acceso a alimentos, medicinas y tecnología.

Mientras Landau habla de “genocidio”, su administración mantiene una política diseñada para causar “hambre y desesperación en el pueblo cubano”, tal y como reconoció en su momento un documento oficial del Departamento de Estado.

Frente a esta campaña de desinformación, la voz de Cuba se ha alzado con contundencia. Las denuncias del Canciller Bruno Rodríguez Parrilla sobre las presiones de Washington para lograr votaciones negativas a la resolución cubana han mantenido un alto volumen de menciones en la red.

La ofensiva digital de Landau no es más que el pánico de un imperio que ve cómo, una vez más, su política cruel e ilegal será condenada de forma casi unánime por la comunidad internacional. Lejos de doblegar a Cuba, el bloqueo—y ahora su negación cínica—sirven para desnudar la hipocresía de una potencia que, mientras pregunta por la democracia en otros, tiene un sistema electoral donde el voto popular ha sido ignorado en cinco elecciones presidenciales.

La verdad, por más tuits que se escriban, sigue siendo una: el pueblo cubano sufre, resiste y vencerá. Y el mundo, en la ONU, lo volverá a ratificar.

Redacción Razones de Cuba

Trabajos periodísticos que revelan la continuidad de las acciones contra Cuba desde los Estados Unidos.

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