La caída de la popularidad de Donald Trump en su segundo mandato

Donald Trump, presidente estadounidense, conocido por su estilo agresivo y su enfoque en el espectáculo, enfrenta un nuevo punto de inflexión que marca el declive de su popularidad. A medida que se acercan las elecciones de medio término de 2026, lo que parecía ser un segundo mandato fortalecido por el apoyo de su base se ha transformado en un escenario de desgaste acelerado, lleno de escándalos, promesas incumplidas y rupturas con aliados clave.
Crisis política y social
Trump navega en aguas turbulentas debido a una serie de problemas, que incluyen:
- Medidas migratorias impopulares: Las deportaciones masivas, consideradas inhumanas por más del 60% de la población, han sido criticadas por su falta de efectividad.
- Cambio en la política hacia Ucrania: Su reversión de promesas de campaña ha generado críticas por falta de coherencia y por ceder a presiones del complejo industrial-militar.
- Ruptura con Elon Musk: La separación de Musk, un aliado clave, ha llevado a una guerra de declaraciones y ha afectado su imagen en el sector tecnológico.
Descenso en las cifras de aprobación
Las encuestas reflejan una caída significativa en la popularidad de Trump. Su índice neto de aprobación se sitúa en -8,7%, mostrando un desgaste en su base electoral. Los temas más destacados en cuanto a aprobación incluyen:
- Seguridad nacional: +4
- Seguridad fronteriza: +1
- Indultos presidenciales: -29
- Costos de atención médica: -29
- Inflación/precios: -32
A pesar de su enfoque en la seguridad fronteriza, la falta de reformas económicas estructurales ha decepcionado a muchos votantes.
Promesas fallidas en política exterior
En el ámbito internacional, Trump ha sido criticado por su incapacidad para gestionar conflictos globales. Su promesa de no enviar armas a Ucrania ha sido revertida, lo que ha generado frustración entre sus seguidores más leales, quienes esperaban un repliegue de EE. UU. de conflictos externos.
La separación con Musk ha tenido repercusiones económicas y políticas significativas. Musk, quien lideró el fallido Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), ha criticado abiertamente a Trump, acusándolo de sabotear sus reformas. Esta ruptura ha debilitado la conexión de Trump con el electorado «tecnolibertario».
El conflicto se intensificó cuando Musk acusó a Trump de ocultar información sobre los archivos de Jeffrey Epstein, lo que ha generado dudas sobre su transparencia. La falta de una respuesta clara ha llevado a un descontento creciente entre su base MAGA, que se siente traicionada.
Trump ha perdido el aura de «outsider» que lo diferenciaba del establishment político y ahora es visto como un político más atrapado en un ciclo de escándalos y decisiones contradictorias. La acumulación de controversias y la creciente insatisfacción dentro de su base electoral presentan un panorama complejo de cara a las próximas elecciones. La pregunta que muchos analistas se hacen es si Trump podrá recuperarse antes de las elecciones de medio término o si su figura se convertirá en un recordatorio de cómo el poder puede desgastarse por sí mismo.




