Banca privada, devaluación y dólar en la calle: la revolución financiera que cambia las reglas del juego en Cuba

«Un sistema que requiere una profunda modernización es el bancario y financiero, para la implementación efectiva de estas transformaciones» . Con esta declaración, el primer ministro Manuel Marrero Cruz abrió el capítulo financiero de las 176 transformaciones presentadas ante la Asamblea Nacional. Y no exageraba: las reformas anunciadas suponen un cambio de paradigma en el sistema monetario y financiero cubano, con medidas que hasta hace unas semanas eran impensables.
Banca privada, casas de cambio particulares, regulación de criptomonedas, devaluación controlada del peso, eliminación de límites bancarios y ampliación de la dolarización parcial de la economía. El gobierno cubano ha decidido dar un salto al vacío financiero, consciente de que el sistema actual, basado en el monopolio estatal y el control cambiario, ha demostrado ser ineficiente para enfrentar la crisis de divisas y la escasez de recursos.
1. Sistema bancario y financiero: el fin del monopolio estatal
La transformación más radical en el ámbito financiero es la apertura del sistema bancario a la participación del capital privado y extranjero.
Banca privada autorizada
Se propone fomentar la participación del capital privado en la actividad bancaria. Esto incluye:
- La ampliación de instituciones financieras bancarias y no bancarias por parte de empresas privadas, cooperativas e inversión extranjera con licencia de banca cooperativa universal.
- La banca privada operará bajo supervisión del Banco Central de Cuba en igualdad de condiciones regulatorias con la banca estatal.
Marrero fue claro: «La banca privada operará bajo supervisión del Banco Central de Cuba en igualdad de condiciones regulatorias con la banca estatal» . Esto implica que el monopolio bancario estatal se rompe.
Instituciones financieras no bancarias
Se permitirá el establecimiento de instituciones financieras no bancarias de apoyo al sector bancario, de capital privado nacional y extranjero, para el otorgamiento de microcréditos. Esto abre la puerta a entidades de financiamiento alternativo para pequeños empresarios y emprendedores.
Fintech y activos virtuales
Se implanta el marco regulatorio para activos virtuales y el uso de tecnología financiera, y se expande su uso para operaciones de cobro y pagos internacionales y nacionales. Se crearán entidades financieras exclusivas y especializadas en activos virtuales.
Cuba se suma así a la tendencia global de regulación de criptomonedas y tecnología blockchain, buscando sortear las restricciones del sistema financiero internacional y facilitar las transacciones en divisas.
Eliminación de restricciones a pagos en divisas
Se eliminan restricciones a los pagos en divisa entre negocios con capital extranjero y sus proveedores nacionales. «Si hay inversión extranjera, pueden acceder a un proveedor nacional que les pague en divisas» , explicó Marrero. Esto facilita la integración de los proveedores locales en las cadenas de valor de la inversión extranjera.
Apertura de cuentas en divisas
Se permite la apertura de cuentas en divisas por parte de personas jurídicas y naturales sin autorización administrativa. Hasta ahora, este proceso pasaba por diferentes ministerios y era largo y burocrático. Con esta medida, se elimina ese cuello de botella.
Modernización del crédito
Se actualiza el sistema de tasas de interés ajustando las condiciones actuales de la economía, incluyendo los bonos soberanos. Se recupera el papel del crédito bancario como función esencial en la economía. Se diversifican las garantías y se simplifican los procesos de aprobación.
Agente de pago de última milla
Se implanta la figura de agente de pago de última milla para formalizar los flujos de remesas a través de un canal privado. Esto busca canalizar las remesas que entran a Cuba por vías informales y darles un cauce legal y transparente.
Automatización bancaria y eliminación de límites
Se acelera la automatización de los bancos y se culmina el proceso de eliminación de los límites en las transferencias bancarias y en la extracción por personas naturales y jurídicas. «Otro reclamo, el límite de los 5.000 pesos» , señaló Marrero.
2. Mercado cambiario: devaluación controlada y apertura a privados
El sistema cambiario cubano, históricamente controlado por el Estado con un tipo de cambio oficial fijo (1 peso por 24 dólares), experimenta una transformación radical.
Mercado cambiario digital
Se creará un mercado cambiario digital en tiempo real con agentes autorizados. Esto permitirá que las transacciones cambiarias sean más ágiles y transparentes, y que el tipo de cambio refleje mejor las condiciones del mercado.
Sistema de subasta de divisas
Se implementará un sistema de subasta de divisas. Marrero señaló que es «algo que se hace en todos los países y que nosotros podemos hacer también» . Las subastas permitirán que el tipo de cambio se determine por la oferta y la demanda, reduciendo la brecha entre el cambio oficial y el mercado informal.
Devaluaciones sucesivas
Una de las medidas más impactantes: todos los actores realizarán devaluaciones sucesivas de la moneda nacional para reducir las diferencias de tipo de cambio.
Marrero explicó el razonamiento: «Esta medida va dirigida a dejar atrás el 1 por 24, que ya no tiene sentido. No podemos dar saltos grandes en las tasas porque esto tiene un impacto en la inflación, pero se irán haciendo devaluaciones sucesivas, es decir, se irá cambiando esa tasa de 1 por 24, lo cual se va a ir acercando más a la realidad» .
La advertencia fue contundente: «Las empresas que no soporten la devaluación serán liquidadas» . Esto implica que el gobierno está dispuesto a dejar que empresas ineficientes desaparezcan en el proceso de ajuste cambiario.
Ventanillas únicas de cambio
Se establecen ventanillas únicas de cambio para todos los actores económicos. Esto simplifica el acceso al mercado cambiario y reduce la burocracia.
3. Dolarización parcial: ampliación y regulación
La dolarización parcial de la economía cubana, que ya existe en la práctica en muchos sectores, se reconoce y se amplía con nuevas reglas.
¿Qué es la dolarización parcial?
La dolarización parcial significa que el dólar estadounidense (y otras divisas) circulan y se utilizan para transacciones en paralelo al peso cubano. En Cuba, esto ya ocurre en el turismo, las remesas, el comercio informal y, cada vez más, en las transacciones entre empresas.
Ampliación del alcance
Se requiere ampliar el alcance de esta dolarización parcial en las operaciones interempresariales y comerciales, acorde a la situación actual. Marrero reconoció que la dolarización parcial «sigue siendo necesaria en estas circunstancias» .
Nuevo esquema de divisas
Se modifica la actual concepción de los esquemas cerrados en divisas de autofinanciamiento hacia otra fórmula que sería un esquema de aporte a partir de las transacciones en divisas de cada una de las empresas.
Esto significa que las empresas que generan ingresos en divisas podrán retener y utilizar esas divisas para sus operaciones, sin tener que pasar por el circuito de conversión forzosa al peso.
Operaciones en divisas entre empresas
Se eliminan restricciones a los pagos en divisa entre negocios con capital extranjero y sus proveedores nacionales. Esto permite que las empresas extranjeras paguen a proveedores cubanos en divisas, facilitando la integración de la economía nacional en las cadenas de valor internacionales.
Depósitos y extracciones en divisas
Se autoriza que los depósitos en efectivo en divisas de actores no estatales se acrediten en cuentas bancarias en la misma moneda, y que puedan extraer ese dinero en divisas, sujeto a una declaración de origen lícito.
Los riesgos reconocidos por el propio gobierno
El primer ministro fue honesto al reconocer los principales desafíos de estas transformaciones:
- Dolarización parcial y su impacto en la devaluación: el riesgo de que la ampliación de la dolarización acelere la depreciación del peso y genere inflación.
- Eliminación de subsidios y su relación con los precios: la necesidad de una protección social efectiva para los más vulnerables.
- Capacidad de los municipios para asumir nuevas competencias en la gestión financiera local.
«En el proceso de implementación de las transformaciones se mantendrá el control y se adoptarán las acciones correctivas, así como un sistema de aprendizaje para los principales cuadros y ejecutivos» , aseguró Marrero.
El contexto internacional: sorteando el bloqueo
Las reformas financieras también responden a la necesidad de sortear las restricciones del bloqueo estadounidense. La banca privada, los activos virtuales y la dolarización parcial son mecanismos para facilitar las transacciones internacionales y acceder a divisas que el sistema financiero tradicional, controlado por el Estado, no puede garantizar.
La eliminación de restricciones a los pagos en divisas entre inversión extranjera y proveedores nacionales, la apertura de cuentas en el exterior, y el uso de plataformas extranjeras para pagos de combustibles son medidas diseñadas para eludir las sanciones financieras.
Conclusión: un salto al vacío financiero
Las transformaciones en el sistema bancario, cambiario y la dolarización parcial presentadas por Marrero Cruz suponen un cambio de paradigma en la política financiera cubana. El monopolio estatal se rompe, el mercado gana protagonismo, y el peso cubano se encamina hacia una devaluación controlada.
El gobierno ha decidido que el sistema financiero actual, con su rigidez y falta de incentivos, no es sostenible. La apertura a la banca privada, las casas de cambio particulares, los activos virtuales y la dolarización parcial son herramientas para inyectar divisas a la economía, facilitar el comercio exterior y atraer inversión extranjera.
Como resumió el propio Marrero: «Estas propuestas no son rígidas. En el proceso de implementación de las transformaciones se mantendrá el control y se adoptarán las acciones correctivas» .




