«El sector más desprotegido es el presupuestado»: la revolución laboral y salarial que sacude el modelo cubano

El gobierno anuncia un incremento del 53% en el salario mínimo, la eliminación de trabas al pluriempleo, el reconocimiento de los cuidados familiares como tiempo cotizado para la pensión, la flexibilización de jornadas laborales y la protección al desempleo, en un paquete de reformas que afecta al 51% de los trabajadores del país.
1. El salario mínimo: un salto del 53%
La medida más visible y de mayor impacto inmediato es el incremento del salario mínimo de 2.100 a 3.210 pesos, un aumento del 53% . Marrero fue honesto al reconocer que «aún es insuficiente» , pero defendió la medida como un primer paso a partir de las posibilidades reales del país.
¿Qué implica este incremento?
- Beneficio directo al sector presupuestado: el 51% de los trabajadores cubanos, donde se concentran los sectores sociales (salud, educación, cultura, deporte).
- Coste total: 42.500 millones de pesos adicionales que el presupuesto del Estado deberá financiar.
- Fecha de implementación: a partir de julio de 2026, con cobro en el mes de agosto.
- Impacto en el sector empresarial: aunque la medida está diseñada para el sector presupuestado, las empresas estatales y privadas deberán asumir como mínimo este nuevo salario base. Marrero fue claro: «En toda empresa que alguien tenga el salario mínimo actual, se incrementa su salario en un 56%» .
Política de ajuste anual
Una de las medidas más transformadoras es la propuesta de fijar anualmente el salario mínimo del próximo año a partir de las posibilidades del país y la inflación. Esto rompe con la rigidez histórica de los salarios cubanos y los vincula a la dinámica económica real.
«Queremos hacerlo todos los años. Es decir, anualmente definir cuál es el salario mínimo del próximo año a partir de las posibilidades del país, de la inflación. Y en correspondencia, también la cuantía de las prestaciones y pensiones de la seguridad social» , explicó Marrero.
Actualización de escalas salariales
El incremento del salario mínimo arrastra consigo la actualización de todos los grupos de escalas salariales. «A partir de que se sube de 2.100 a 3.210 —más de mil pesos— todo eso sube las escalas a todos los niveles del sistema empresarial» , detalló el primer ministro.
2. Sistema de pensiones: más contribución, más prestación
El sistema de pensiones de la seguridad social también experimenta transformaciones significativas que buscan adaptarlo a la nueva realidad demográfica y laboral del país.
Eliminación del límite de contribución
Hasta ahora, existía un límite máximo para el pago de la contribución social. Ese límite se elimina. «El sector estatal que quiera aportar a la seguridad más de las escalas actuales lo puede hacer, y cuando después reciba esas prestaciones recibirá más dinero» , explicó Marrero. Esto incentiva el ahorro para la jubilación.
Pluriempleo y afiliación múltiple
Las personas que laboren de manera simultánea en los sectores estatales y no estatales podrán afiliarse, contribuir a los regímenes correspondientes en cada actividad y beneficiarse después con esas prestaciones. Esto reconoce la realidad de muchos cubanos que combinan un empleo estatal con actividades por cuenta propia.
Reconocimiento de cuidados familiares
Una medida de gran impacto social: se reconoce hasta un máximo de 10 años de cuidados familiares como tiempo cotizado para el régimen contributivo de 30 años.
Marrero explicó el razonamiento: «Esta medida es a partir de la compleja situación demográfica del país, donde se han aprobado políticas que estimulan el cuidado a las personas que así lo necesitan» . Quienes se dediquen a cuidar a familiares (niños, ancianos, personas con discapacidad) verán reconocido ese tiempo como si hubieran estado trabajando y cotizando.
3. Flexibilización laboral: pluriempleo, jornadas y teletrabajo
El paquete de reformas incluye una serie de medidas que flexibilizan las relaciones laborales y adaptan el empleo a las necesidades del siglo XXI.
Eliminación de la aprobación administrativa para el pluriempleo
Se elimina la aprobación administrativa para el ejercicio del pluriempleo por los técnicos profesionales de la salud, la investigación, maestros, profesores y funcionarios. Hasta ahora, estos profesionales necesitaban un permiso explícito para realizar actividades adicionales. Con esta medida, se simplifica el proceso.
Jornadas laborales reducidas
Se faculta a los empleadores, en acuerdo con la organización sindical, para la concertación de jornadas laborales reducidas y de los pagos correspondientes.
La justificación es pragmática: «La vida nos ha demostrado en las circunstancias actuales que no tiene sentido en varios oficios tener las personas sentadas ocho horas, y que se pueda laborar el resultado que se cumpla en la función y su alcance con un acuerdo con la administración, con el sindicato, y que no tenga que tener esa permanencia completa» .
Actividades adicionales dentro de la misma entidad
Se establece que los trabajadores de una entidad puedan realizar otras actividades profesionales, técnicas, de mantenimiento constructivo, etc., dentro del mismo centro de trabajo. «Una persona en la oficina es economista, pero se va la electricidad, surge el problema, en ese propio centro de trabajo puede ejecutar una reparación y se le pagaría adicionalmente a su trabajo» , ejemplificó.
Teletrabajo desde el exterior
Se permite el ejercicio del teletrabajo desde el exterior. Esta medida responde a una realidad creciente: muchos cubanos viajan al exterior por diversas razones y pueden, a través del teletrabajo, seguir desarrollando proyectos y cumpliendo misiones para sus empleadores cubanos.
Suspensión del servicio social por superación en el extranjero
Se incluye como causa justificada la suspensión del cumplimiento del servicio social la superación en el extranjero por interés personal asociado al perfil profesional, con la conformidad del empleador.
4. Protección al desempleo: un nuevo derecho
En un contexto de reestructuración económica, el gobierno ha diseñado mecanismos de protección para los trabajadores que pierdan su empleo.
Protección para trabajadores de empresas que cesan su actividad
Se faculta a las entidades para determinar los trabajadores que cesan el vínculo laboral por motivos económicos, tecnológicos y estructurales, previa evaluación con la organización sindical. Estos trabajadores recibirán una protección monetaria equivalente entre un mínimo de tres y un máximo de seis veces su salario básico.
Protección para trabajadores contratados o por cuenta propia
Se establece la protección equivalente a un mes de remuneración para los trabajadores contratados o por cuenta propia que pierdan su empleo.
Marrero explicó: «Si un trabajador por cuenta propia tiene a alguien contratado y se no venga mañana y se quedó sin protección, con esto estaría obligado a cubrir por lo menos un mes de salario» .
5. Incentivos para jóvenes desvinculados
Una de las preocupaciones del gobierno es la cantidad de jóvenes que están desvinculados del estudio y del empleo. Para abordar este problema, se establece un ingreso mensual equivalente a un salario mínimo para aquellos jóvenes entre 18 y 30 años que estén en esa situación y se vinculen a un curso de preparación y capacitación para luego trabajar.
El financiamiento correrá a cargo de la entidad donde vayan a trabajar: si es para una unidad presupuestada, lo paga el presupuesto; si es para una empresa, lo asume esa empresa.
Marrero fue enfático: «Tenemos que seguir avanzando en que todos los adolescentes y jóvenes se vinculen al estudio. Aquellos que están en condiciones de trabajar, favorecer con esta medida, pagarles para que se preparen y se incorporen al empleo» .
6. Incentivos para retener fuerza de trabajo calificada
Se establecen incentivos para retener la fuerza de trabajo calificada con énfasis en los jóvenes y en las mujeres, que son una fuerte reserva de empleo en el país. El gobierno reconoce que la fuga de talentos es un problema real y busca crear condiciones para que los profesionales encuentren en Cuba oportunidades de desarrollo y remuneración justa.
El contexto: por qué estas reformas ahora
Las transformaciones laborales y salariales no surgen en el vacío. Marrero enmarcó estas medidas en la crisis económica que atraviesa el país, agravada por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense y la falta de divisas.
El sector presupuestado, que concentra las principales conquistas de la Revolución (salud, educación, cultura), ha sido el más afectado por la erosión salarial. La inflación, la escasez y la dolarización parcial de la economía han reducido drásticamente el poder adquisitivo de los trabajadores.
El incremento del salario mínimo y la reforma de las pensiones buscan, al menos, paliar esta situación. Pero el gobierno es consciente de que son medidas insuficientes y que el camino para la recuperación salarial será largo.
El desafío: hacer sostenible la reforma
El principal desafío de estas transformaciones es su sostenibilidad financiera. El incremento del salario mínimo demanda 42.500 millones de pesos adicionales, en un contexto de recursos fiscales limitados.
Marrero reconoció que «aún es insuficiente» y que el gobierno asume el compromiso de ajustar el salario mínimo anualmente en función de la inflación y las posibilidades del país.
Otro desafío es la implementación. Las empresas deberán revisar sus escalas salariales y garantizar que ningún trabajador quede por debajo del nuevo mínimo. El sector no estatal también deberá adaptarse, ya que el salario mínimo es de obligado cumplimiento para todos los actores económicos.
Conclusión: un nuevo contrato social en el mundo laboral
Las transformaciones laborales y salariales presentadas por Marrero Cruz suponen un cambio de paradigma en las relaciones laborales cubanas. El gobierno ha entendido que el modelo de salarios bajos y rígidos no es sostenible en un contexto de inflación, escasez y apertura económica.
El incremento del salario mínimo, la actualización de las escalas, la reforma de las pensiones, la flexibilización del pluriempleo, el reconocimiento de los cuidados familiares, el teletrabajo desde el exterior y la protección al desempleo son piezas de un nuevo contrato social en el mundo laboral.
El desafío es hacer compatible este nuevo modelo con la sostenibilidad fiscal del Estado y con la necesidad de incentivar la productividad y la eficiencia en todos los sectores.
Como resumió el propio Marrero, la medida es «un primer paso» . Queda por ver si los pasos siguientes serán suficientes para garantizar que los trabajadores cubanos puedan vivir con dignidad en un país que se transforma a velocidad vertiginosa.




