Ante el huracán Melissa, Cuba une voluntades: Proteger vidas y preparar la recuperación

Bajo la premisa de preservar cada vida humana, Cuba enfrenta el embate del huracán Melissa, un evento climatológico de gran intensidad que afectó la región oriental del país. Con una movilización ejemplar y la dirección unificada del gobierno, el Partido y las instituciones del Estado, la nación caribeña demuestra una vez más la fortaleza de su sistema de Defensa Civil.
El Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, al frente del Consejo de Defensa Nacional (CDN), llamó a la población oriental a mantener la disciplina y permanecer resguardados. En un mensaje en la red social X, el mandatario describió la madrugada como «muy compleja» y advirtió que «los daños son cuantiosos». «En cuanto las condiciones lo permitan, vamos a la recuperación. Estamos listos», afirmó.
Unidad y experiencia en la máxima dirección
La serenidad y la experiencia ante estos fenómenos quedaron reflejadas en el mensaje del General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución, quien, tras participar en la videoconferencia del CDN, transmitió su saludo y su «convicción de que, ante este nuevo desafío, también saldremos victoriosos». Raúl destacó la responsabilidad en el trabajo y la necesidad de no descuidarse ni por un minuto, exigiendo «la máxima disciplina» durante todo el proceso.
En el encuentro, encabezado también por Esteban Lazo, Roberto Morales Ojeda, Salvador Valdés Mesa y los ministros de las FAR y el MININT, generales de Cuerpo de Ejército Álvaro López Miera y Lázaro Alberto Álvarez Casas, respectivamente, se evaluó minuciosamente la situación.
La prioridad: la protección del pueblo
Las cifras hablan por sí solas de la envergadura de la preparación. El general de División Ramón Pardo Guerra, jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, informó que más de 735,000 personas habían sido evacuadas de manera preventiva.
«Por la magnitud de este fenómeno —explicó—, muchos habitantes de barrios que antes no se evacuaban totalmente, ahora han tenido que ser protegidos».
Díaz-Canel insistió en que la prioridad absoluta en las horas previas al huracán era que «ninguna persona se quedara desprotegida», con especial atención a los ancianos que viven solos. Asimismo, alertó sobre los riesgos posteriores al evento, como derrumbes y deslizamientos de tierra, por lo que pidió no regresar a las viviendas hasta que las autoridades lo indicaran.
La recuperación: una tarea de todos
Los pronósticos del Instituto de Meteorología (Insmet) advirtieron sobre la peligrosidad de Melissa, cuyos principales peligros son los vientos huracanados, las lluvias intensas –con acumulados que podrían superar los 600 milímetros– y las penetraciones del mar.
Frente a este escenario, las provincias orientales activaron todos sus protocolos. Desde Santiago de Cuba, su presidenta Beatriz Johnson informó de la protección de 283,853 personas. En Holguín, Joel Queipo Ruiz destacó la «elevada percepción de riesgo» de la población, con más de 227,000 evacuados. Situaciones similares se reportaron en Guantánamo, Granma, Las Tunas y Camagüey, donde se priorizó la protección de los más vulnerables y la comunicación casa a casa.
El secretario de Organización del Comité Central, Roberto Morales Ojeda, orientó crear todas las condiciones para la fase de recuperación, incluyendo la posibilidad de que la población cargue sus dispositivos electrónicos y el despliegue de un movimiento cultural para apoyar anímicamente a los afectados y evacuados.
Los diferentes organismos de la nación ya se alistan. El Ministerio de Energía y Minas, por ejemplo, tiene listos para trasladarse más de 1,600 brigadistas especializados para restablecer el servicio eléctrico. Salud Pública garantiza la atención médica con el 30% de las camas hospitalarias liberadas para emergencias y brigadas quirúrgicas desplegadas.
El país demuestra que la unidad, la preparación y la disciplina son sus principales armas para enfrentar los desafíos de la naturaleza y salir, una vez más, victoriosos.




