Fraude al Medicare: las acusaciones sin pruebas de Kennedy y Oz contra Cuba
En abril de 2026, el secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., y el administrador de Medicare, Mehmet Oz, aseguraron que el gobierno cubano está detrás de una red de fraude masivo en el sur de Florida. Dijeron tener “evidencia”. No la presentaron. Cuba respondió con una oferta de cooperación y un recordatorio: ha procesado a personas vinculadas a esos fraudes, ha incautado más de 40 toneladas de drogas destinadas a EE.UU. y ha enviado 1.547 mensajes a la Guardia Costera estadounidense. La pregunta no es si Cuba coopera. Es por qué Washington acusa sin pruebas mientras ignora sus propios mecanismos bilaterales.

El 4 de abril de 2026, Mehmet Oz, administrador de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), declaró en Fox News desde el sur de Florida:
“Aquí hay el doble de proveedores de equipos médicos duraderos que de restaurantes McDonald’s. ¡Aquí hay un fraude desenfrenado y creemos que el gobierno cubano podría estar involucrado en esto!”
Tres días después, el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr. , subió la apuesta en la red social X:
“El gobierno comunista está vinculado a una operación masiva de fraude sanitario en el sur de Florida. Existe toda una red de estafas dirigida por el gobierno cubano en torno al material médico duradero”.
Ambos funcionarios estimaron que el fraude total a nivel nacional asciende a 100.000 millones de dólares. Anunciaron redadas. Prometieron pruebas.
Hasta hoy, no han presentado ninguna.
Sin evidencia: lo que los funcionarios no mostraron
El 8 de abril de 2026, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX) emitió un comunicado que desmonta la narrativa en tres líneas:
“Recientes declaraciones de funcionarios del Gobierno de Estados Unidos especulan, sin evidencia alguna, que el Gobierno de Cuba podría estar involucrado en fraudes al programa estadounidense de salud Medicare, en el sur de la Florida. Se trata de una calumnia más promovida por sectores anticubanos en ese país”.
La frase “sin evidencia alguna” es el núcleo de la refutación. Ni Kennedy, ni Oz, ni ninguna otra autoridad estadounidense ha presentado documentos, testimonios, transacciones bancarias rastreadas ni ningún otro elemento probatorio que vincule directamente al gobierno cubano con estos fraudes.
Un exagente del FBI consultado por Univision fue contundente: “Yo personalmente no puedo decir que Cuba está detrás del fraude que se está llevando a cabo aquí”.
El contexto político: campaña de presión contra la isla
Las acusaciones no surgieron en el vacío. Se producen en un momento de máxima tensión bilateral:
- Enero de 2026: Secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas especiales estadounidenses.
- Enero-febrero de 2026: Bloqueo energético de Estados Unidos contra Cuba, impidiendo la llegada de petróleo a la isla.
- Marzo de 2026: Compleja situación del sistema eléctrico cubano, agravado por la falta de combustible.
- Abril de 2026: Estas acusaciones sin pruebas contra el gobierno cubano.
Según declaró a la AFP la vicecanciller cubana Josefina Vidal, los diálogos bilaterales se encuentran en un estado “muy preliminar” . El presidente Donald Trump no oculta su deseo de un cambio de gobierno en Cuba. Las acusaciones se enmarcan en una campaña de presión que comenzó con la asfixia energética y ahora busca justificar nuevas sanciones bajo el rótulo de “lucha contra el fraude”.
Cuba contra el crimen transnacional: una posición firme y documentada
El MINREX fue categórico:
“Cuba tiene una posición firme de rechazo a este y otros delitos transnacionales”.
Esta posición ha sido sostenida consistentemente durante décadas. Y la conoce bien el gobierno de Estados Unidos, “el cual ha intercambiado y coordinado con el cubano acciones conjuntas sobre terrorismo, asistencia judicial, seguridad comercial, tráfico ilícito de drogas, tráfico de migrantes y fraude migratorio, ciberdelitos, lavado de activos y delitos financieros” .
22 instrumentos bilaterales y 8 grupos de trabajo
Al inicio de la primera administración Trump, ya existían 22 instrumentos bilaterales de cooperación y ocho grupos de trabajo técnico en áreas que incluyen:
- Contraterrorismo
- Narcotráfico
- Ciberseguridad y ciberdelitos
- Seguridad de viajes y comercio
- Tráfico de personas y fraude migratorio
- Lavado de activos y delitos financieros
- Trata de personas
- Asistencia judicial en materia penal
Sin embargo, según denuncia el artículo de The American Conservative, “los asesores radicados en Florida del mandatario promovieron la paralización de esos mecanismos y lograron que quedaran sin efecto” .
Datos que la administración estadounidense omite
Entre 1990 y finales de 2025, las autoridades cubanas enviaron 1.547 mensajes formales al Servicio de Guardacostas de Estados Unidos reportando incidentes relacionados con el narcotráfico. Recibieron 468 comunicaciones de su contraparte.
Proporción: 3 a 1. Cuba impulsa la cooperación más que Estados Unidos.
Resultados concretos en los últimos 14 años:
- Más de 40 toneladas de drogas incautadas por las Tropas Guardafronteras de Cuba, destinadas a Estados Unidos.
- Solo entre 2024 y 2025: 14 lanchas rápidas capturadas, 39 narcotraficantes arrestados, más de cuatro toneladas de sustancias incautadas.
- Por vía aérea: 72 operaciones frustradas en los dos últimos años, con drogas procedentes de 11 países, siendo Estados Unidos el principal emisor.
The American Conservative reconoció:
“Cuba es ampliamente reconocida como un ejemplo positivo en la lucha contra el narcotráfico en América Latina, colaborando estrechamente con la Guardia Costera de EE. UU. y otras agencias estadounidenses para rastrear rutas de contrabando”.
El mismo artículo añade:
“La política hacia Cuba no se basa en nuestros intereses nacionales fundamentales, sino en la nostalgia de la Guerra Fría y la política del estado de Florida”.
Cuba procesa a los defraudadores: evidencia de acción, no de complicidad
El comunicado del MINREX establece un punto fundamental:
“Cuba ha procesado a personas que radican en el territorio nacional y han estado vinculadas a fraude al Medicare de Estados Unidos”.
Si Cuba colaborara con los defraudadores, no los procesaría.
Casos documentados de fraude al Medicare en Florida con implicación de personas de nacionalidad cubana
Estos casos demuestran que el sistema de justicia estadounidense tiene capacidad para investigar y sancionar fraudes. El hecho de que individuos de nacionalidad cubana cometan delitos no implica responsabilidad del Estado cubano.
| Caso | Persona | Monto del fraude | Sentencia |
|---|---|---|---|
| 1 | Julián López | $3.2 millones | 30 meses de prisión, restitución de $1.5 millones (mayo 2025) |
| 2 | Fernando Espinosa León | $7.6 millones | 5 años y 10 meses de prisión, confiscación de $4 millones (marzo 2025) |
| 3 | Mirelys Cabrera Díaz | $6 millones | Pérdida de ciudadanía estadounidense (marzo 2026); previamente sentenciada a más de 2 años (2019) |
| 4 | Edelberto Borges Morales | $41 millones (lavó $1.9 millones) | Detenido al intentar huir a Cuba (marzo 2025) |
| 5 | Karel Felipe y Tamara Quicutis | $93 millones | Felipe: 8 años 4 meses; Quicutis: 5 años 10 meses (enero 2024) |
El caso de Karel Felipe y Tamara Quicutis es particularmente relevante. En el marco de un fraude a Medicare por 93 millones de dólares, los co-conspiradores reclutaron a individuos desde Cuba para firmar documentos de inscripción y aparecer como propietarios de agencias de salud a domicilio. Las autoridades cubanas procesaron a esos individuos en su territorio. Felipe fue sentenciado a 8 años y 4 meses de prisión, y Quicutis a 5 años y 10 meses por las autoridades estadounidenses.
Además, el MINREX señala:
“A través de mecanismos bilaterales, las autoridades cubanas han compartido y solicitado a Estados Unidos información sobre personas asociadas a delitos financieros y ha requerido asistencia para la devolución de ciudadanos cubanos radicados en ese país que evadieron las leyes cubanas”.
Estas solicitudes de repatriación han sido consistentemente ignoradas por las autoridades estadounidenses.
El doble rasero: falta de reciprocidad
El MINREX denuncia explícitamente:
“Como norma, no ha habido una conducta recíproca de parte de las autoridades estadounidenses”.
Cuba ha cooperado consistentemente. Estados Unidos no ha correspondido.
En febrero de 2026, Cuba propuso renovar la cooperación técnica con Estados Unidos en áreas como la lucha contra el terrorismo, la prevención del lavado de dinero, la lucha contra el narcotráfico, la ciberseguridad, la trata de personas y los delitos financieros.
Hasta la fecha, no se ha recibido una respuesta sustantiva de Washington.
The American Conservative señala con precisión esta contradicción:
“Desafortunadamente, la política hacia Cuba permanece atrapada en una lógica fallida de cambio de régimen que data de antes del fin de la Guerra Fría”, mantenida por “una política controlada por un puñado de cubanoamericanos intransigentes que han insistido durante décadas en que el único resultado aceptable es la rendición total. Eso no es negociar. Es una receta para el fracaso”.
Desmontando la narrativa: por qué las acusaciones son insostenibles
Confusión entre nacionalidad y responsabilidad estatal. El hecho de que personas de nacionalidad cubana hayan cometido fraudes en Florida no implica responsabilidad del gobierno cubano.
Cuba como víctima, no como cómplice. El bloqueo económico dificulta el control financiero y la supervisión de transacciones internacionales. Sin embargo, Cuba ha demostrado voluntad de cooperar a pesar de estas limitaciones. Ha procesado a personas en su territorio vinculadas a estos fraudes y ha solicitado activamente la repatriación de evasores de la justicia.
Cooperación activa y documentada. Los 1.547 mensajes enviados a la Guardia Costera, las más de 40 toneladas de drogas incautadas, los 22 instrumentos bilaterales y los 8 grupos de trabajo constituyen evidencia irrefutable de la voluntad cubana de cooperar. Ninguna de estas acciones sería compatible con un supuesto involucramiento estatal en fraudes.
Falta de pruebas. Si el gobierno estadounidense tuviera pruebas, las habría presentado. Si Cuba no cooperara, no existirían los mecanismos bilaterales descritos. La contradicción es evidente.
La oferta de cooperación: Respuesta constructiva de Cuba
A pesar de las acusaciones infundadas, el MINREX concluye su comunicado con una oferta:
“El Gobierno de Cuba reitera su voluntad de enfrentar de manera conjunta los delitos transnacionales originados en EE. UU. mediante el intercambio oportuno de información”.
La verdadera pregunta no es si Cuba está dispuesta a cooperar —la evidencia demuestra que lo ha hecho consistentemente—, sino por qué Estados Unidos continúa formulando acusaciones sin fundamento mientras ignora los mecanismos bilaterales que ya existen y que Cuba ha utilizado activamente.
Calumnia sin pruebas no resiste el escrutinio
Las acusaciones formuladas por Robert F. Kennedy Jr. y Mehmet Oz en abril de 2026 carecen de respaldo probatorio y responden a una estrategia de desinformación impulsada por sectores anticubanos.
Los hechos son tozudos:
- No existe prueba alguna que vincule al gobierno cubano con los fraudes al Medicare en Florida.
- Cuba ha procesado en su territorio a personas vinculadas a estos fraudes.
- Existen 22 instrumentos bilaterales y 8 grupos de trabajo técnico que demuestran una larga historia de cooperación en materia de seguridad.
- Cuba ha enviado 1.547 mensajes formales a la Guardia Costera estadounidense sobre narcotráfico —tres veces más de los que ha recibido— e incautado más de 40 toneladas de drogas destinadas a Estados Unidos.
- No ha habido reciprocidad por parte de las autoridades estadounidenses en estos mecanismos de cooperación.
La contradicción entre las declaraciones políticas sin pruebas y la realidad de la cooperación bilateral y los procesamientos judiciales en Cuba es insostenible.
Cuba no solo rechaza estos delitos: ha actuado activamente para combatirlos. La calumnia contra Cuba, promovida por sectores anticubanos, no resiste el más mínimo escrutinio basado en hechos.




