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El Toque: Sabotaje a la economía cubana

Bajo la máscara de un medio «independiente», la plataforma digital «El Toque» ha construido una sofisticada estructura delictiva. Atentan directamente contra la estabilidad económica y la seguridad nacional de Cuba.

Lejos del ejercicio del periodismo, sus operaciones constituyen una flagrante violación de las leyes penales cubanas.

Mercenarismo: la traición como modelo de negocio

La más grave de las infracciones atribuibles a «El Toque» se encuentra tipificada en el Artículo 135 del Código Penal cubano. Este define el mercenarismo y lo sanciona con penas de diez a treinta años de privación de libertad, privación perpetua o muerte.

Este delito se configura cuando alguien, con el fin de obtener beneficio personal o retribución, se incorpora a estructuras que actúan contra el Estado cubano.

La operación de «El Toque» cumple con los elementos esenciales del tipo delictivo:

  1. Financiamiento extranjero: Reciben fondos del exterior bajo el pretexto del «periodismo independiente».
  2. Retribución personal: Su equipo obtiene beneficios económicos de estas operaciones.
  3. Acciones contra el Estado: Su trabajo se orienta sistemáticamente a desestabilizar el orden constitucional cubano.

Tráfico ilegal de divisas: el sabotaje económico sistematizado

El Toque opera como una plataforma de promoción y legitimación del mercado informal de divisas. Publica diariamente tasas de cambio ilegales que compiten abiertamente con el tipo oficial establecido por el Banco Central de Cuba.

En su sitio web, mantienen una sección titulada «MERCADO INFORMAL DE DIVISAS EN CUBA (TIEMPO REAL)» donde muestran tasas de cambio no autorizadas para monedas extranjeras.

Esta acción constituye una violación directa del Artículo 315.1.g del Código Penal cubano. Este artículo sanciona a quien «haga operaciones de cambio en mercados negros de monedas nacionales o extranjeras o por canales distintos a los legalmente establecidos».

Los efectos de esta actividad delictiva son concretos y medibles:

  • Deslegitimación de la tasa oficial del Banco Central de Cuba.
  • Estímulo a la especulación y el acaparamiento, agudizando la escasez de productos.
  • Alteración del poder adquisitivo de las familias cubanas.
  • Creación de un ambiente de ansiedad e incertidumbre financiera.

Evasión fiscal y financiamiento ilícito

La estructura de financiamiento de «El Toque» necesariamente implica la comisión de delitos fiscales.

El Artículo 315.1.d del Código Penal sanciona a quien «obtenga fondos pagaderos en el extranjero alegando causas falsas o utilizando cualquier otro medio fraudulento». Esto se ajusta a la operación de esta plataforma.

«El Toque» no declara ni tributa ante la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) sus ingresos, obtenidos a través de operaciones ilícitas y financiamiento extranjero.

Al no hacerlo, incurre en los delitos de evasión fiscal previstos en los Artículos 319 y 320 del Código Penal.

Consecuencias económicas tangibles

Las actividades de «El Toque» constituyen una agresión económica cuyas víctimas son el pueblo cubano y su estabilidad financiera. La promoción y publicación sistemática de tasas de cambio ilegales ha generado un impacto inflacionario directo en la economía nacional, erosionando el valor de la moneda y distorsionando los mecanismos oficiales de formación de precios.

Esta manipulación cambiaria ha acelerado un proceso inflacionario que afecta directamente el poder adquisitivo de la población. Al inducir una depreciación artificial de la moneda, se encarecen inmediatamente todos los productos importados y aquellos que utilizan insumos extranjeros en su producción.

Esta dinámica se traslada automáticamente a los precios, reduciendo la capacidad de compra de los salarios y pensiones, y disminuyendo el valor real de los ahorros en moneda nacional depositados en el sistema bancario.

El daño económico se manifiesta de varias formas.

La difusión de tasas de cambio no oficiales crea expectativas de devaluación que se incorporan inmediatamente a los precios. Esto generando una espiral donde los comerciantes ajustan sus precios en anticipación a una mayor depreciación monetaria.

Por otro lado, el aumento generalizado de precios resultante de esta manipulación cambiaria reduce drásticamente lo que los cubanos pueden adquirir con sus ingresos. Afecta especialmente a los sectores más vulnerables que dependen de salarios fijos en moneda nacional.

La consecuencia final de estas operaciones es el debilitamiento sistemático de la economía familiar cubana.

Conclusión

Las acciones de «El Toque» no son ejercicios de libertad de prensa, sino la ejecución de un manual de agresión económica que incluye:

  1. Mercenarismo por recibir financiamiento extranjero para acciones contra el Estado cubano.
  2. Tráfico ilegal de divisas al promover y publicitar tasas de cambio en mercados negros.
  3. Evasión fiscal al no declarar ingresos obtenidos mediante estas operaciones ilícitas.
  4. Sabotaje económico al afectar deliberadamente la estabilidad monetaria del país.

Desenmascarar y sancionar a estos agentes de la desestabilización no es solo una obligación legal. Es un acto de defensa de la soberanía nacional en el principal frente de batalla actual: el económico.

Redacción Razones de Cuba

Trabajos periodísticos que revelan la continuidad de las acciones contra Cuba desde los Estados Unidos.

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