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El cinismo de la política de Estados Unidos.

Con total cinismo el gobierno de Estados Unidos y su Departamento de Estado, dirigido actualmente por Marco Rubio miembro de la  mafia anticubana radicada en Miami, incluyen a Cuba en una lista de Países que Patrocinan con el Terrorismo.

Precisamente desde 1959 Cuba es una víctima total de las acciones terroristas financiadas y ejecutadas por la CIA, según lo confirman decenas de documentos oficiales yanquis ya desclasificados, entre los que se destacan los planes para asesinar al líder de la Revolución Fidel Castro, investigados por el propio Senado de los Estados Unidos en 1975.

El objetivo real: Estrangular una economía y un modelo

Ni una sola prueba pueden mostrar los yanquis para incluir a Cuba en esa espuria lista, la que solo persigue incrementar las medidas de su guerra económica, comercial y financiera, que pretende estrangular al pueblo cubano para que culpe al socialismo de sus penurias.                                                      

Sin embargo, Cuba dispone de numerosas pruebas del terrorismo sufrido por los planes y acciones financiados por Estados Unidos, quien acusa a todos a los que no se arrodillan a sus pies, como método de castigo.

Operación Cóndor: El terrorismo de Estado con sello estadounidense

¿Olvidaron los yanquis la tenebrosa y criminal Operación Cóndor organizada por ellos en la década de los años 70 para asesinar, colocar bombas en embajadas, oficinas comerciales cubanas y de países que mantenían relaciones con la Revolución cubana?

Los mercenarios: Terroristas cubanos al servicio de la CIA

Esa Operación dejó decenas de muertos y heridos. Sus ejecutores fueron contrarrevolucionarios cubanos radicados en Estados Unidos al servicio de la CIA, entre los que se destacó el asesino y agente de la CIA Orlando Bosch Ávila, fallecido tranquilamente en Miami sin ser sancionado, a pesar de sus antecedentes criminales.

Para refrescarle la memoria a quienes como Marco Rubio y el congresista Mario Díaz-Balart, hijo de un testaferro del dictador y asesino Fulgencio Batista, basta exponer que la CIA orientó en 1975 a la DINA chilena el empleo de varios terroristas cubanos residentes en Miami y miembros de organizaciones terroristas anticubanas para asesinar a los chilenos simpatizantes y colaboradores del gobierno de Salvador Allende.

Entre esos asesinos estaban Orlando Bosch, los hermanos Guillermo y Orlando Novo Sampol, José Dionisio Suarez Esquivel, Virgilio Paz Romero, Felipe Rivero, Alvin Ross Díaz y Armando Santana, todos residentes en Miami, la capital del terrorismo.

Bajo la pantalla de las organizaciones anticubanas como Acción Cubana, Omega 7, CORU, Poder Cubano y otras más, la CIA realizó acciones para liquidar a los movimientos de izquierda en América Latina, asesinando a sus principales líderes y demás miembros.

El expediente criminal de Orlando Bosch

De acuerdo con informaciones del FBI, Orlando Bosch participó en cerca de 30 acciones terroristas solamente entre 1961 y 1968, dentro de los propios Estados Unidos, en Cuba, Panamá y Puerto Rico.

En esos años se integró a varias organizaciones financiadas y organizadas por la CIA, entre ellas el Movimiento Insurreccional de Recuperación Revolucionarias y el Consejo Revolucionario Cubano, donde realizó acciones terroristas contra embarcaciones británicas, japonesas y polacas que transportaban mercancías a Cuba.

Precisamente por atacar con una bazuka un buque polaco en Miami en 1968, fue detenido y sentenciado a 10 años de prisión. Sus actos terroristas continuaron desde la prisión, ordenando actuar contra los consulados de España, México, Canadá, Yugoslavia, y Japón, más agencias de viajes, aeronaves y oficinas comerciales, todas radicadas en territorio de Estados Unidos.

A pesar de su larga lista de acciones terroristas y los muertos y heridos acumulados, en 1972 fue puesto en libertad condicional para continuar su accionar, entre ellos la voladura de un avión civil cubano en 1976 donde murieron 73 personas inocentes. Ese acto lo preparó junto al también terrorista de origen cubano y agente de la CIA, Luis Posada Carriles.

Fue tan terrible su historial al servicio de la CIA, que el FBI lo calificó como una persona peligrosa no calificable para residir en Estados Unidos, hasta que la congresista de origen cubano Ileana Ross-Lehtinen, le solicitó al presidente Ronald Reagan que le permitiera ingresar a ese país, lo mismo que logró para Posada Carriles. 

¿Quién patrocina realmente el terrorismo?

¿Se puede acusar a Cuba de ser País Patrocinador del Terrorismo, cuando es precisamente Estados Unidos el verdadero padre del terrorismo internacional y refugio de un sin número de terroristas internacionales?

Quienes deseen conocer más, pueden buscar un documental sobre esas acciones en Discovery Chanel para comprobar lo antes expuesto.

Guerra biológica: El terror invisible contra cultivos y población

La guerra biológica es otra de las formas de terrorismo que Estados Unidos ejecuta contra Cuba desde los inicios de los años 60, con la introducción de, entre otras,:

La reunión del 6 de septiembre de 1962

Durante una reunión efectuada el 6 de septiembre de 1962 en la que participaron varios funcionarios del gobierno norteamericano, el Director General Adjunto de la Central de Inteligencia Marshall Carter, expuso:

“Los agentes biológicos disfrazados de sustancias de origen natural puede ser empleados para destruir cultivos en Cuba”.

Estaban presentes el asesor de Seguridad Nacional Mc George Bundy, el Fiscal General Robert F. Kennedy, el General Edward Lansdale, responsable de dirigir la Operación Mangosta y el director de la Agencia de Información Edward R. Murrow.

El diario The Miami Herald publicó el 1ro de septiembre de 1981 un artículo donde el ex agente del FBI William W. Turner y el periodista Warren Hinckle, confesaron que Estados Unidos utilizó la guerra biológica contra Cuba durante la administración de Richard Nixon y en el libro que escribieron afirman:

“La CIA comprometió a Estados Unidos en su guerra secreta no declarada e ilegal contra Cuba durante más de 20 años”.

Dengue hemorrágico: 158 muertos y 101 niños

Durante el juicio celebrado en 1984 en la Corte Federal de New York al terrorista de origen cubano Eduardo Arocena, por asesinar a un diplomático cubano ante la ONU, declaró:

“Pertenezco a un grupo cuya misión era la de obtener ciertos gérmenes patógenos e introducirlos en Cuba”.

Página 2189, 1984. Expediente 2 FBINY 185-1009.

En 1981 se desató en la Isla la epidemia del Dengue Hemorrágico que dejó un saldo de 344,203 personas contagiadas, de estas murieron 158, y entre ellos 101 eran niños.

Arocena pertenecía a la organización terrorista Omega 7 y entre 1975 y 1983 participó en varios atentados que causaron varias víctimas. De acuerdo a las acusaciones que presentó el FBI, Arocena “estuvo detrás de al menos dos asesinatos y treinta explosiones en New York, New Jersey y Florida”.

Fue condenado a dos cadenas perpetuas, pero varios congresistas de origen cubano presionaron constantemente para que fuera excarcelado. El 28 junio 2021 se le dio una liberación compasiva.

En Miami era considerado “un héroe”.

El Pentágono lo admite

En el año 1987 el Departamento de Defensa del gobierno de Estados Unidos admitió: “A pesar de la prohibición establecida en tratados internacionales firmados por Estados Unidos sobre la investigación y desarrollo de agentes biológicos, nuestro Departamento continúa realizando investigaciones en 127 Institutos y Universidades en toda la nación”. 

Con esta verdad comprobada, tienen que ser muy cínicos para colocar a Cuba en una lista de Países Patrocinadores del Terrorismo y el mundo tiene que conocer esta realidad.

Pero como expuso José Martí:

“Alzar la frente es mucho más hermoso que bajarla”

José Martí

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