Cuba ante Melissa: La victoria de la vida y la unidad

“El triunfo es la vida”. Con esa contundente frase, el Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez resumió este miércoles el principal resultado del paso del huracán Melissa por el oriente de Cuba: la protección de la población, sin que se reporten vidas humanas perdidas. En la primera reunión del Consejo de Defensa Nacional tras el impacto del evento meteorológico, transmitida por la Mesa Redonda, el mandatario subrayó que este logro no es casual, sino fruto de la “preparación, la organización, la disciplina, la solidaridad, la unidad y la voluntad de un pueblo en Revolución”.
Díaz-Canel enlazó esta victoria con la obtenida horas antes en la ONU, donde 165 países votaron a favor de poner fin al bloqueo estadounidense. Calificó este resultado como una demostración de la «decadencia del poder» de Estados Unidos y una victoria moral para la Isla, que enfrenta simultáneamente “las condiciones de otro brutal huracán que ya dura más de 60 años”.
Una red social que no se cae: el Partido y el pueblo
El Jefe de Estado destacó el papel central del Partido Comunista de Cuba en la conducción de la respuesta a la catástrofe, recordando las palabras del General de Ejército Raúl Castro: “Fidel no tenía un sustituto, que a Fidel solo podía sustituirlo el Partido”. Destacó la integración perfecta entre el gobierno, las Fuerzas Armadas, el Ministerio del Interior y las organizaciones de masas, a la que describió como «una red social verdaderamente poderosa porque no se cae cuando falla internet».
Aunque Melissa abandonó la Isla, el Presidente fue enfático: «no ha pasado el peligro». Alertó sobre los riesgos posteriores, como inundaciones por suelos saturados, derrumbes, contaminación de las aguas y daños en la infraestructura que pueden generar enfermedades. Anunció el inicio de «la tarea más dura»: la fase de recuperación.
Balance preliminar: daños significativos y respuesta inmediata
Desde las provincias más afectadas, los presidentes de los Consejos de Defensa ofrecieron un parte preliminar:
Santiago de Cuba: Afectaciones severas en el sistema eléctrico, comunicaciones, viviendas (especialmente en Palma Soriano y Guamá) y en cultivos como café, plátano y yuca.
Granma: Todos los ríos se salieron de su cauce. Municipios como Río Cauto y Dos Ríos están incomunicados. Daños en techos, árboles y redes eléctricas.
Holguín: Más de 275 mil personas protegidas. Trece embalses vertiendo agua. Afectaciones en viviendas y en cultivos de plátano, maíz y yuca.
Guantánamo: Fuertes lluvias dañaron cultivos de café, viales en la montaña y servicios de comunicaciones.
Las Tunas: Daños en la agricultura, especialmente en Jesús Menéndez. La presa Juan Sáez bajo estricta vigilancia.
Los órganos de trabajo en acción: prioridades para la recuperación
Los diferentes grupos del Consejo de Defensa Nacional informaron las acciones inmediatas:
Energía: Más de 2500 trabajadores eléctricos y brigadas especializadas de todo el país se movilizan hacia el oriente. Las afectaciones principales están en las líneas de transmisión.
Comunicaciones: El 31.4% de las líneas fijas y el 75.1% de la telefonía móvil están fuera de servicio, principalmente por daños en la fibra óptica en Granma.
Salud: Más de 44 instalaciones con daños, pero se mantiene la asistencia médica. Se prioriza el saneamiento y la prevención de enfermedades.
Agricultura y alimentación: Se garantiza alimento y agua para la masa animal y se trabaja en la reparación de las instalaciones agropecuarias.
Educación: Se modelan variantes para retomar el curso escolar, con prioridad en la atención a la primera infancia.
Un llamado a la unidad en la etapa crucial
El Presidente Díaz-Canel hizo un llamado a realizar un levantamiento serio de los daños y restablecer con celeridad los servicios esenciales. Con un mensaje de confianza y continuidad histórica, aseguró a los dirigentes locales el apoyo total del Gobierno central y concluyó: «Hoy todos somos Fidel y Raúl. Hoy todos somos el Partido de la unidad, defendiendo la vida». La fase de recuperación, que podría extenderse entre 30 y 60 días, ha comenzado con la misma disciplina y unidad que caracterizó la respuesta ante la emergencia.





