El cable de Rubio: la filtración que revela la presión de EE.UU. para silenciar a la ONU sobre el bloqueo a Cuba
Una filtración de The Nation revela el cable de Marco Rubio que ordena presionar a países de la ONU para impedir el debate sobre el bloqueo a Cuba. Amenazas, silencio y guerra económica al descubierto.
Un informe de The Nation, basado en un cable diplomático filtrado, expone la agresiva estrategia del Departamento de Estado de EE.UU. para impedir el debate en Naciones Unidas sobre la crisis humanitaria en Cuba, amenazando con represalias a los países que apoyen a la isla.
En un giro que ha sacudido los pasillos de la diplomacia internacional, la revista The Nation ha publicado un informe explosivo que desvela los entresijos de la ofensiva de la administración Trump contra Cuba. Los periodistas Peter Kornbluh y Ken Klippenstein han tenido acceso a un cable diplomático filtrado, fechado el 1 de julio de 2026, que detalla las instrucciones del Secretario de Estado, Marco Rubio, para que las embajadas de Estados Unidos en todo el mundo presionen a sus países anfitriones con el objetivo de sabotear el debate que Cuba ha solicitado en la Asamblea General de la ONU para el próximo 7 de julio.
El documento, de tres páginas y clasificado como «SBU» (Sensible pero No Clasificado), confirma las denuncias que el gobierno cubano ha venido realizando en las últimas semanas. La estrategia de Washington es triple y está meticulosamente calibrada según la alineación de cada país con los intereses estadounidenses.
Una estrategia de presión y amenaza
Según el cable filtrado, la primera línea de acción de la administración Trump es intentar impedir que la votación para abrir el debate se lleve a cabo. Se instruye a los embajadores a «afirmar nuestra objeción» y a oponerse a la celebración de la sesión argumentando que sería una «pérdida» de tiempo y recursos.
En caso de que esta maniobra fracase y el debate se realice, el cable establece un plan de acción escalonado:
- Para los aliados más cercanos: Se les «alienta firmemente» a que tomen la palabra para «reprender a Cuba por su devoción a una teoría económica totalmente desacreditada, su grave incompetencia y su corrupción masiva».
- Para los países no alineados: La orden es clara y tajante: «abstenerse de hacer cualquier declaración».
- Para las naciones que tradicionalmente han apoyado a Cuba en la ONU: La presión se convierte en una amenaza diplomática directa. El cable les advierte que deben ser «extremadamente cuidadosos en la redacción de cualquier intervención» y que Estados Unidos «prestará mucha atención a sus comentarios» y «desaconseja el uso de puntos que puedan crear fricciones en nuestras relaciones bilaterales».
Esta última advertencia no deja lugar a dudas: cualquier muestra de apoyo a Cuba o cualquier mención que responsabilice al bloqueo de la crisis humanitaria podría tener consecuencias negativas en las relaciones con Washington. Es, en esencia, un intento de imponer una mordaza global a la comunidad internacional.
Desmontando la narrativa de Washington
El artículo de The Nation no solo revela las presiones, sino que también desmonta la narrativa que el gobierno estadounidense intenta imponer. Mientras el cable afirma que «Estados Unidos se preocupa profundamente por el pueblo cubano» y que ha ofrecido 100 millones de dólares en ayuda humanitaria, la realidad que describe el informe es la de una «guerra económica abierta».
La administración Trump, lejos de mostrar preocupación, mantiene un cerco que incluye un bloqueo petrolero, sanciones contra empresas extranjeras que operan en la isla y amenazas a las naciones que intentan proporcionar apoyo humanitario. Esta política de «presión máxima» busca, según el análisis de los periodistas, llevar a la isla hacia un colapso socioeconómico total para forzar una capitulación política.
El cable también intenta atribuir la crisis a la «mala gestión, incompetencia y corrupción» del gobierno cubano, ignorando el impacto devastador de décadas de bloqueo.
El rechazo histórico de la comunidad internacional
La maniobra de Marco Rubio y la administración Trump choca de frente con el sentir histórico de la comunidad internacional. The Nation recuerda que la Asamblea General de la ONU ha condenado el bloqueo a Cuba en 31 votaciones consecutivas de manera abrumadora. El intento de impedir incluso el debate demuestra el aislamiento de la postura estadounidense y su temor a que, una vez más, la mayoría del mundo rechace su política.
Este esfuerzo por silenciar el debate se produce en un contexto de creciente preocupación internacional por las consecuencias humanitarias del bloqueo. El propio Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió recientemente que «paquetes de sanciones tan severas que se dirigen a sectores enteros de una economía y producen efectos amplios, indiscriminados y severos sobre las poblaciones son incompatibles con los principios básicos del derecho internacional de los derechos humanos». Türk fue contundente: «Los niños están muriendo porque los médicos carecen de acceso a suministros y medicamentos esenciales. Esto es inaceptable».
Conclusión: el bloqueo como crimen contra la humanidad
La filtración de este cable diplomático, al que el investigador Ken Klippenstein ha tenido acceso, no es una mera anécdota diplomática. Es la prueba documental de que el gobierno de Estados Unidos no solo mantiene una política de castigo colectivo contra el pueblo cubano, sino que además emplea todas las herramientas a su alcance, incluidas la coacción y la amenaza, para impedir que el mundo hable de ella.
Como declaró el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla en una conferencia de prensa, y recoge el artículo de The Nation: «Cuba no es una amenaza. Pero el bloqueo sí lo es. Es un crimen contra la humanidad que está ocurriendo ahora».
El debate del 7 de julio en la Asamblea General de la ONU se presenta como un momento crucial para determinar si la comunidad internacional permitirá que se silencie su voz o si, por el contrario, alzará su condena contra una política que, como ha quedado demostrado, no duda en utilizar la presión y el chantaje para perpetuarse.
¿Qué opinas sobre esta estrategia de presión de Estados Unidos para silenciar el debate sobre el bloqueo a Cuba? Déjanos tu comentario y comparte este artículo para que el mundo conozca las verdaderas intenciones de Washington.
📌 Fuente original: The Rubio Cable on Cuba – The Nation, 2 de julio de 2026. Este artículo se basa en el informe de Peter Kornbluh y la filtración del investigador Ken Klippenstein.




