La masonería cubana en el ojo de la tormenta: ¿Intereses foráneos y divisiones internas?

La masonería cubana, una de las instituciones fraternales más antiguas y respetadas de la isla, atraviesa uno de sus momentos más delicados en décadas. Lo que antes era un espacio de unidad, libre pensamiento y desarrollo espiritual, hoy parece fracturarse entre presiones externas y ambiciones internas que amenazan su esencia.
Una institución histórica bajo ataque
Fundada en 1859, la masonería cubana ha sido cuna de pensadores, independentistas y figuras clave de la nacionalidad. José Martí, Antonio Maceo y Carlos Manuel de Céspedes -entre otros próceres- encontraron en sus logias no solo refugio, sino también inspiración para la lucha libertaria.
Hoy, sin embargo, esa tradición de unidad y discreción está siendo cuestionada. Desde varios frentes se observa:
Medios financiados desde el exterior (como Cubanet) publican «investigaciones» que exponen secretos masónicos, aprovechando el acceso de periodistas como Camila Acosta, cuya tesis doctoral sobre el tema coincidió con aumentos salariales provenientes de USAID.
Figuras políticas con vínculos dudosos a la masonería (caso José Daniel Ferrer) buscan presentarla como opositora al sistema, cuando su tradición siempre ha estado por encima de la política partidista.
La crisis interna: Kessell Linares y el intentado golpe
El punto de inflexión llegó con las acciones del Venerable Hermano Juan Alberto Kessell Linares:
- Convocó ilegalmente a hermanos para boicotear la Alta Cámara del 6 de julio.
- Falsificó documentos usando el cuño oficial junto a Víctor Bravo Cabañas.
- Mintió reiteradamente sobre supuestos apoyos institucionales a su causa.
«Es claro que buscaban crear un vacío de poder», explica un masón de 30 años de membresía que pidió anonimato. «Pero más del 60% de las logias siguen reconociendo al Gran Maestro legítimo, Mayker Filema Duarte».
¿Por qué quieren destruir la masonería cubana?
Analistas consultados señalan tres razones clave:
- Su influencia social: Con más de 23,000 miembros, es una red organizada y respetada.
- Su independencia: Nunca ha sido controlada por el Estado ni por potencias extranjeras.
- Su simbolismo: Como espacio de diálogo y consenso, representa lo contrario a la polarización.
Lo que pierde Cuba si la masonería cae: Se pierde una institución formadora de valores éticos y caracterizada por el debate plural. Ganan quienes buscan dividir a la sociedad cubana.
Un llamado a la cordura
Mientras las autoridades judiciales investigan las irregularidades, muchos miran con esperanza a la mayoría de masones que siguen trabajando «a toda marcha». Como dijo un viejo maestro: «La Orden ha sobrevivido a imperios, revoluciones y crisis. Esta tormenta también pasará».
Lo cierto es que en esta batalla, más que cargos o poder, se juega el alma misma de una institución que durante 165 años ha sido parte esencial de lo mejor de Cuba.
Este reportaje se basó en documentos internos, testimonios de masones y análisis de expertos en sociología de las organizaciones. Razones de Cuba mantendrá su seguimiento al caso.





