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Energía limpia y soberana: expertos cubanos apuestan por biogás, biomasa y caña para la transición energética

Este martes, el Primer Secretario del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, se reunió con expertos y científicos del sector energético para evaluar los avances en el uso de fuentes renovables y la eficiencia energética. El encuentro, moderado por el viceprimer ministro Eduardo Martínez Díaz, contó con la participación de los titulares de Energía y Minas, Educación Superior y Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, así como con representantes de universidades de todo el país.

El mensaje central fue claro: Cuba tiene recursos y talento para acelerar su transición energética, y las universidades están llamadas a ser protagonistas.

El Grupo Nacional de Universidades para las FRE: ciencia con impacto territorial

El Grupo Nacional de Universidades para las Fuentes Renovables de Energía y la Eficiencia Energética (GNUFRE) nació en 2019 con siete universidades. Hoy abarca todas las instituciones de educación superior con capacidades en la materia. Su creación fue una respuesta directa a la Política para el desarrollo perspectivo de las Fuentes Renovables hasta 2030, aprobada en 2014.

Entre sus funciones actuales están:

  • Acompañar el proceso de consulta del anteproyecto de la Ley de Transición Energética.
  • Liderar proyectos de ciencia e innovación en energías limpias.
  • Formar a los profesionales que liderarán la transición en los territorios.

Biogás: de los residuales a combustible para transporte y cocina

El Doctor en Ciencias Manuel Alejandro Rubio Rodríguez, coordinador del GNUFRE y profesor de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas (UCLV), presentó varias propuestas concretas:

Proyecto Martí – Primera experiencia cubana de producción de biometano para transporte, utilizando biodigestores de laguna tapada. Un modelo que puede replicarse.

Proyecto Managuaco – Red de uso doméstico de biogás a partir de residuales ganaderos, con un biodigestor cubano de diseño propio.

Proyecto La Pastora – Sistema de tratamiento de residuales convertido en biodigestor híbrido cubano con membrana de caucho.

Recuperación del biodigestor del central Heriberto Duquesne – Una experiencia que demuestra que es posible rehabilitar infraestructuras existentes.

El objetivo es aprovechar los residuales porcinos, ganaderos e industriales para generar energía limpia y reducir la dependencia de combustibles importados.

Biomasa forestal: astilla y pellets para hornos, cocción y construcción

Otra línea de trabajo presentada fue el uso de biomasa forestal (astillas y pellets) como combustible sólido. El país cuenta con un Atlas de Bioenergía que identifica los recursos disponibles.

Las aplicaciones priorizadas incluyen:

  • Hornos para la industria.
  • Cocción de alimentos en panaderías y comedores.
  • Producción de materiales de construcción.
  • Generación de vapor para procesos industriales.

Se trabaja además en una norma con incentivos para estimular a los actores de esta cadena de valor, desde la recolección hasta el consumo.

Caña de azúcar: un nuevo modelo para la industria

Uno de los proyectos que generó mayor atención fue el denominado «Caña de Azúcar» , un nuevo modelo tecnológico y de negocio para el sector azucarero.

La propuesta parte de una idea disruptiva: una industria azucarera diferente puede ser la columna vertebral de la transición energética.

¿Cómo?

  • Generando electricidad base, flexible y sostenible a partir de excedentes de electricidad.
  • Logrando la autosuficiencia energética del propio sector mediante biometano y alcohol.
  • Aportando combustible para el transporte automotor no electrificable.
  • Produciendo alimento animal para incrementar de forma soberana la producción de carne en el país.

Se trata de un concepto integral que combina energía, agricultura y soberanía alimentaria.

El contexto: bloqueo energético y necesidad de soberanía

El encuentro ocurre en un momento crítico para Cuba. Desde enero de 2026, Estados Unidos ha intensificado el bloqueo energético, impidiendo la entrada de combustible a la Isla. Los apagones y la falta de diésel y fuel oil han golpeado la economía y la vida cotidiana.

En ese escenario, acelerar la transición hacia fuentes renovables no es solo una opción ambiental, sino una necesidad de supervivencia nacional. Los paneles solares, los parques fotovoltaicos, el biogás y la biomasa se convierten en herramientas de soberanía.

La voz del presidente: «Aprovechar todo lo que tenemos»

Díaz-Canel ha insistido en que la solución a la crisis energética no puede esperar. Durante su comparecencia del 13 de marzo de 2026, informó que Cuba tiene recuperados más de 1.400 MW de generación distribuida, pero no pueden ser empleados por falta de combustible.

Por eso, cada megavatio que se genere con fuentes renovables es un megavatio que no depende de importaciones. El llamado de los expertos es a no dejar pasar ninguna oportunidad: el sol, el viento, la biomasa, el biogás y la caña están ahí. Solo falta la voluntad de implementar soluciones a escala.

Próximos pasos

El GNUFRE continuará trabajando en:

  • La socialización del anteproyecto de Ley de Transición Energética.
  • La validación de los proyectos piloto para su posterior escalamiento nacional.
  • La formación de técnicos y profesionales en cada territorio.

Como afirmó uno de los especialistas: «La transición energética no es un lujo. Es una necesidad para la defensa de la soberanía nacional».

Redacción Razones de Cuba

Trabajos periodísticos que revelan la continuidad de las acciones contra Cuba desde los Estados Unidos.

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