EEUU sustituye el «Cartel de los Soles» por otra acusación contra Maduro
No existe en el mundo fuerza capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas.
Fidel Castro Ruz
Según The New York Times (NYT) que cita documentos oficiales del Departamento de Justicia de Estados Unidos, esa entidad dio marcha atrás en una de las afirmaciones más promovidas por la administración de Donald Trump: Nicolás Maduro es el líder de una organización narcoterrorista llamada Cartel de los Soles.
Plantea el diario que esta acusación no surgió de investigaciones independientes ni de pruebas que demostraran la existencia de un cartel estructurado. Proviene de una acusación formal presentada en 2020 por el propio Departamento de Justicia ante un gran jurado. A partir de ese documento, otras agencias del gobierno estadounidense replicaron el término sin cuestionar su validez como organización real.
Explica el NYT que, con base en ese mismo texto judicial, en 2025 el Departamento del Tesoro y luego el Departamento de Estado llegaron a catalogar al Cartel de los Soles como una organización terrorista.
Sin embargo, el medio el medio aclara que expertos en crimen organizado y narcotráfico en América Latina han señalado durante años que el Cartel de los Soles no existe como una estructura criminal formal, con jerarquía, mando y operación propia.
A la historia del NYT le faltan muchas cosas.
En la acusación a la que aluden de un gran jurado estadounidense en 2020, se mencionaba el supuesto Cartel de los Soles 32 veces y en ella se afirmaba que el presidente bolivariano “ayudó a gestionar y llegó a liderar el grupo a medida que ascendía en el poder en Venezuela”.
Tampoco profundiza en que estos argumentos han sido utilizados por Donald Trump en incontables ocasiones para escalar las tensiones con Venezuela y justificar las operaciones contra presuntas narcolanchas en el Caribe sin presentar pruebas contra ellas.
Le falta señalar que, de agosto a la fecha, los ataques contra esas embarcaciones han dejado más de cien muertos.
Además, el Times olvidó recordar que apenas el domingo 4 de enero el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó a la cadena NBC que Maduro era el líder del Cartel de los Soles.
Ahora, retrocedamos un poco
El 17 de septiembre de 2025, el presidente colombiano Gustavo Petro aseguró que en las investigaciones judiciales de su país no aparecía el llamado “Cartel de los Soles”. De esta forma rechazó la narrativa que describía al mismo como una supuesta organización terrorista integrada por militares venezolanos.
Posteriormente, el 18 de octubre, el mandatario volvió sobre el tema asegurando que la supuesta lucha antidrogas se había convertido en una estrategia de control energético y territorial. Igualmente, insistió en que no existía ninguna estructura del llamado Cartel de los Soles dentro de Venezuela.
Esto demuestra que EE.UU. desoyó a expertos y al presidente de un país que lleva décadas investigando y combatiendo el narcotráfico. No está de más afirmar entonces lo que las pruebas indican: Sabían desde el principio que acusaban al presidente Nicolás Maduro de liderar una organización inexistente.
¿Qué dicen los expertos sobre el porqué de esos cambios?
Los expertos, citados por NYT, afirman que la designación como organización terrorista la hace Estados Unidos de manera unilateral y no tiene que estar justificada en una corte. Por otro lado, en el contexto del juicio contra Maduro, los fiscales estadounidenses sí tendrían que presentar pruebas de la existencia del cartel y del papel del presidente venezolano como su cabecilla.
Existen otros elementos como la Evaluación Nacional Anual de la Amenaza de las Drogas de la DEA, que detalla las principales organizaciones de tráfico y nunca ha mencionado al Cartel de los Soles. Tampoco lo ha hecho el Informe Mundial sobre las Drogas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
Esa es la explicación digamos técnica, la cual acompañada de los elementos que en el párrafo anterior mencionamos, hacen insostenible la acusación a Nicolás Maduro de liderar una organización criminal cuya existencia no podrían probar.
Pero, ¿realmente los halcones y especialistas de Washington serían tan estúpidos que no pudieron prever que este escenario se conformaría inexorablemente?
Sería ingenuo pensar que los ha sorprendido. La explicación técnica y los elementos conexos que justifican el cambio, les sirven para ocultar que repitieron como papagayos que el Cartel de los Soles existía y Maduro lo lideraba a sabiendas que mentían.
La finalidad de esa falsa fue crear las condiciones para poder actuar como lo han hecho.
Crear la matriz de opinión de que se trataba de una especie de Pablo Escobar para restarle apoyo externo, desacreditarlo ante la opinión pública internacional y confundir a su pueblo, algo que aun no logran. Todo acompañado de las acusaciones que aún sostienen, como la de ser un corrupto que se beneficia de las actividades del narcotráfico.
Ya lo tienen secuestrado, ahora con el cinismo que los caracteriza, se desdicen. Para ellos el fin justifica los medios.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos abandona una acusación condenada al fracaso, pero como perro rabioso que se niega a soltar su presa, introducen nuevas mentiras contra el líder bolivariano, entre ellas:
“Maduro participa, perpetúa y protege una cultura de corrupción en la que poderosas élites venezolanas se enriquecen mediante el narcotráfico y la protección de sus socios narcotraficantes”.
En este contexto, la nueva imputación incluye, además de Maduro, a otros cinco acusados. Entre ellos Cilia Flores, Nicolás Ernesto Maduro Guerra y Héctor Rusthenford Guerrero Flores. A este último se le acusa de ser el líder del Tren de Aragua, aun cuando su inclusión ha sido criticada y señaladas como «demasiado tenues» las supuestas pruebas presentadas.
Así Washington, obligado a variar su caracterización del Cartel de los Soles en el plano judicial, amplía el alcance personal y penal del caso contra la dirección chavista en esta nueva imputación.
Pero, parafraseando al maestro: Un principio justo, desde el fondo de una prisión, puede más que un ejército.




