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Cuando estalla la verdad

El senador Jack Reed deja caer noticias bomba y revela que la evidencia presentada por el Pentágono para justificar su ataque militar en un barco en el Caribe no prueba que fueran traficantes de drogas del Tren de Aragua.

Trump puede haber hecho estallar un barco lleno de gente inocente…

«No han ofrecido ninguna identificación positiva de que el barco era venezolano, ni que su tripulación era miembros del Tren de Aragua o de cualquier otro cartel», dijo el senador Jack Reed, el miembro de más alto rango del Comité de Servicios Armados del Senado.

Reed y su equipo fueron informados oficialmente por el Departamento de Defensa. Según dos fuentes que hablaron con la CNN, los funcionarios del Pentágono que les informaron admitieron que no podían discernir exactamente hacia dónde se dirigía el barco.

Ataque ilegal: Una controvertida acción militar

El ataque ya fue profundamente controvertido desde un inicio debido a su naturaleza descaradamente ilegal. Trump publicó imágenes del asesinato, alegando que es una victoria masiva para reforzar su personalidad de hombre fuerte.

Pero incluso si hubiera traficantes de droga en el barco, lo que no ha sido demostrado de manera concluyente, el presidente no tenía derecho a negar a esas personas el debido proceso y asesinarlos unilateralmente sin juicio, cómo lo hizo.

Trump ha insistido en que los individuos asesinados iban camino a los Estados Unidos a pesar de que el secretario de Estado Marco Rubio declaró inicialmente que «probablemente se dirigían a Trinidad o a algún otro país del Caribe, momento en el que simplemente contribuyen a la inestabilidad que estos países están enfrentando con el tema de la droga. ”Esto puede ser más creíble porque una lancha de ese porte y calado, no debía llegar hasta el país de la «libertad».

Sin amenaza inmediata: el barco huía cuando fue atacado

Una fuente reveló que los informadores también admitieron que el barco se dió la vuelta después de ver al avión de vigilancia militar que lo había estado siguiendo. En otras palabras, no hay argumento para afirmar que los ocupantes del barco representaban una amenaza inmediata para la seguridad nacional de los Estados Unidos, para haber sido eliminados.

Incluso si fueran traficantes de drogas, se dirigieron de vuelta en la dirección de donde venían, huyendo de la amenaza que percibieron, pero así y todo, fueron eliminados. Trump los mató para anotarse una victoria barata de relaciones públicas con su base. Es un asesinato en nombre de una causa espurea.

«No hay pruebas – ninguna – de que este ataque se llevó a cabo en defensa propia», dijo el senador Reed. «Eso importa, porque según el derecho nacional e internacional, el ejército estadounidense simplemente no tiene la autoridad para usar fuerza letal contra un buque civil a menos que actúe en defensa propia, cosa que en este caso no sucedió.»

A Reed y su personal le fueron mostrados grabaciones de las víctimas hablando entre sí, lo que puede indicar que eran traficantes de drogas de bajo nivel, pero no probaron que fueran miembros de Tren de Aragua o de cualquier cartel en absoluto.

La inmunidad de Trump ante sus crímenes

El contrabando de drogas es un crimen, pero no uno que de la pena capital. No se ejecutan a traficantes de drogas de bajo nivel detenidos en las calles de las ciudades estadounidenses para ahora se comience a asesinarlos en el extranjero, y más aún usando tecnología de guerra.

Desafortunadamente, este es el mundo en el que vivimos ahora. Donald Trump tiene todo el poder del ejército de los EE. UU. al alcance de su mano y no le importa la realidad. No tiene ningún interés en la verdad y trata la seguridad nacional como un reality show de TV. Puede decir y reclamar lo que quiera y sabe que sus ingenuos seguidores lo creerán cada vez.

Y en ello radica el peligro de tal situación. Con ese mismo pretexto, sin mediar comprobación alguna pueden atreverse a entrar en cualquier territorio de Latinoamérica, aunque al parecer, el objetivo es Venezuela, a pesar de la denuncia que hizo Petro, sobre los cárteles,y dónde están, y no es particularmente en el país de Bolivar.

La eliminación de la lancha, el acoso a los pescadores, y las amenazas de invasión, son victorias pirricas,en el actuar de un ejército, que más parece convertido por la gracia del Emperador Zanahorio en una banda de filibusteros.

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