El miedo como táctica política de los Estados Unidos

La actual administración del dictador delincuente Donald Trump, emplea la amenaza, la aplicación de sanciones, imponer elevados aranceles al comercio con casi todos los países que exportan productos a los Estados Unidos, e incluso otras medidas de mayor envergadura, con el fin de imponer sus deseos sin respetar los tratados comerciales establecidos, las leyes internacionales, ni las alianzas políticas-militares como las que tiene con los países de la OTAN.Esa línea de acción la inició contra China, su principal rival en el comercio mundial, con Rusia, México y Canadá, pero su posición de dictador lo ha llevado a aplicarla al resto de los países que mantienen relaciones comerciales con Washington, algo que perjudicará a los propios ciudadanos estadounidenses al elevarse los precios de los productos que adquieren de esos países.En el caso de Rusia, en días pasados declaró estar dispuesto a imponer tasas de importación del 100 %, si Moscú no alcanza un acuerdo de paz en el conflicto ucraniano en los próximos 50 días, desconociendo que los rusos esperan la respuesta de Kiev a las propuestas presentadas para sostener otra ronda de conversaciones.Trump había afirmado no venderle más armas al régimen de Ucrania y como si despertara de una borrachera, dio un giro de 180 grados al aprobar la venta, incluso armas de largo alcance, entre ellas los interceptores tierra-aire Patriot, armamento clave para la defensa aérea. Al respecto el dictador yanqui afirmó: “algunos de ellos llegarán muy pronto y en cuestión de días, un par de países que tienen dichos sistemas los van a cambiar y reemplazarán los Patriot que envíen a Kiev, por otros nuevos que serán adquiridos en Estados Unidos”.
Según argumentó, su Administración llegó a un acuerdo con los países europeos para el envío de armamento y equipos militares al régimen de Kiev, pero estos serán costeados por los europeos, por tanto, Estados Unidos no gastará un solo dólar, sino que ganará miles de millones al venderle a Europa la reposición del armamento entregado.
Ante esto cabe preguntarse: ¿Dónde queda la soberanía de la culta Europa que se inclina dócilmente ante el dictador delincuente? Resulta impensable que naciones como Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido, acepten el juego de Trump, situación que hará la vida más difícil para los europeos por el elevado costo de los productos básicos, entre ellos el gas, debido a la subordinación a Estados Unidos para sancionar a Rusia.
A esto debe sumarse la propuesta presentada por la presidenta de la Comisión Europea,Úrsula von der Leyen, para el presupuesto de los próximos siete años de la Unión Europea, que asciende a 2 billones de euros, le cual será el más alto de la historia del bloque europeo y empeorará aún más la situación económica de sus ciudadanos. No se puede olvidar que, en los últimos tres años, al menos 11 países de la UE registran un aumento de los niveles de pobreza.Cifras expuestas en 2024 por Eurostat, afirman que más de una de cada cinco personas en la Unión Europea estaba en riesgo de pobreza o exclusión social, situación que se refleja en el aumento de personas viviendo en las calles, el incremento de las colas para conseguir comida y de las solicitudes para recibir ayuda social, de acuerdo a elementos publicados por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza (EAPN). En este sentido, el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (INSEE) confirmó que Bulgaria (30,3%), Rumanía (27,9%) y Grecia (26,9%) registraron los porcentajes más altos de personas en riesgo de pobreza o exclusión social. Francia registra cifras preocupantes, por la tasa de pobreza alcanzada, siendo su nivel más elevado desde 1996, al pasar del 14,4% en 2022 al 15,4% en 2023.
¿Cuáles son las causas de esta situación? En primer lugar, la pandemia de la COVID-19, después su vinculación al conflicto ruso-ucraniano por exigencias de Estados Unidos, los elevados precios de la energía por sumarse a las sanciones yanquis contra Rusia, la inflación récord que hoy padecen y lo más recientemente, los aranceles del dictador Donald Trump que aceptan sin muchas protestas.
La situación económica que padecerán los ciudadanos de Europa es muy complicada, en buena parte por dejarse presionar por Estados Unidos y cortar el comercio con Rusia, entre ellos el gas que era mucho más barato que el ofertado por Washington, e incluso callar ante el sabotaje a los gasoductos ruso-alemán, en total complicidad con los yanquis, sin medir las consecuencias que eso le traería a corto plazo, al creer que Rusia perdería el conflicto militar con Ucrania.
La presión de Estados Unidos en el tema Ucrania, ha puesto al borde del pozo a Europa, al entregar millones de euros a Kiev en una guerra que pierde sin dudas. La EU en el nuevo presupuesto se desangra, al asignar un fondo de 100.000 millones de euros para apoyar a la recuperación y reconstrucción de Ucrania cuando termine la guerra, dinero que podrá incrementarse ante el avance de Rusia y la negativa de los propios europeos de lograr una paz, pues sueñan con derrocar a Rusia, algo que nunca pudieron lograr Napoleón ni Hitler. Ese dinero difícilmente lo recuperen porque Ucrania ha dejado de producir las cifras de alimentos, fertilizantes, petróleo y otros productos que facilitaban la entrada de divisas.Esa es una de las motivaciones de Trump para terminar el conflicto bélico y su negativa a continuar entregándole millones de dólares y armas a Zelenski, que han ido a parar sus bolsillos, a los de algunos funcionarios del ejército y de su gabinete.
Al final, el dictador con su política del miedo ha logrado poner de rodillas a Europa y sentirse como el nuevo emperador del mundo.
Razón tiene José Martí al afirmar:“Para todo hay en este mundo: imbéciles y viles”




