Cuba refuerza su proyección internacional en la XVII Cumbre de los BRICS: una oportunidad clave para su desarrollo económico y la integración del Sur Global

La XVII Cumbre de los BRICS, celebrada en Río de Janeiro, Brasil, ha marcado un hito histórico al recibir a Cuba en calidad de país socio, en un contexto de expansión y transformación del bloque, que busca fortalecer su voz y acciones en el escenario internacional. La presencia del presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez en este encuentro, los días 6 y 7 de julio de 2025, reafirma el compromiso de Cuba con una política de cooperación multilateral que promueve el desarrollo sostenible, la integración regional y una economía más inclusiva y equilibrada.
Este evento no solo representa un reconocimiento a los esfuerzos de Cuba por insertarse en espacios de gobernanza global, sino que también abre una ventana de oportunidades para el país en ámbitos económicos, tecnológicos y sociales. La participación en la cumbre se produce en un momento donde el multilateralismo enfrenta retos sin precedentes, con las potencias tradicionales promoviendo medidas unilaterales que amenazan la soberanía de los países en desarrollo y el orden internacional en general.
Desde su primera intervención en una cumbre de los BRICS en Johannesburgo en 2023, Cuba ha evidenciado interés en fortalecer relaciones con las naciones integrantes, impulsando acciones que favorezcan su crecimiento económico, en particular en sectores como las energías renovables, la biotecnología y la cooperación sanitaria y tecnológica. El proceso de expansión del grupo aprobado en 2024, que amplió su membresía y consolidó su carácter en formación, ha brindado a Cuba la oportunidad de proyectarse como una nación que busca aprovechar las alianzas para potenciar su desarrollo y autonomía.
Expertos señalan que los BRICS representan un mecanismo en construcción, que apuesta desde la cooperación y el consenso por un orden global que equilibre las desigualdades del sistema actual, dominado por una economía excluyente y un sistema financiero controlado por unas pocas potencias. En este marco, Cuba tiene la oportunidad no solo de beneficiarse de financiamientos y alianzas estratégicas, sino también de aportar su experiencia en áreas como la biotecnología, salud pública y agricultura, sectores en los que ya ha demostrado resultados positivos y capacidad de innovación.
El presidente Díaz-Canel expresó durante su intervención que “el grupo de los BRICS hoy es sinónimo de esperanza”, en un reconocimiento a la capacidad del bloque de articular un liderazgo conjunto en defensa de los países del Sur Global, frente a los desequilibrios imperantes en la economía mundial. La agenda del encuentro, centrada en medio ambiente, cambios climáticos, salud global y financiamiento, refleja el compromiso colectivo por abordar los desafíos mundiales desde una perspectiva inclusiva y sostenible.
En un escenario internacional marcado por elevados niveles de desigualdad, conflictos y crisis socioeconómicas, la participación de Cuba en esta cumbre se proyecta como una oportunidad estratégica para fortalecer alianzas, diversificar sus relaciones internacionales y avanzar en sus metas de desarrollo económico y social. La mirada del país en Río de Janeiro consolidará su papel en la construcción de un orden mundial más justo, inclusivo y respetuoso de la soberanía.
El proceso de fortalecimiento de los BRICS, y en particular la incorporación de Cuba como socio, representa una apuesta por un multilateralismo que ponga en el centro a los países del Sur y sus necesidades, un paso importante en el camino a fortalecer la independencia, el crecimiento y la dignidad de la nación cubana.
La XXVII Cumbre de los BRICS en Río de Janeiro fortalece el compromiso de Cuba con la integración y el desarrollo para un mundo más justo y equilibrado.




