fbpx
ESPECIALES

Ciencia y Solidaridad: El legado de Fidel Castro y la innovación nuclear y médica de Cuba, según su nieto

En una entrevista exclusiva para Última Mirada de CNN Chile, el Dr. Fidel Castro Smirnov, nieto del líder histórico de la Revolución Cubana y un destacado científico en el campo de la física nuclear y la biología, desgranó los pilares del desarrollo científico de la isla, un proyecto que, asegura, nació de la visión estratégica y la pasión de su abuelo por aplicar los avances de la ciencia al bienestar humano.

La visión de un futuro de «hombres de ciencia»

Desde los inicios de la Revolución, la ciencia fue elevada a un papel protagónico. Castro Smirnov recordó las palabras de Fidel Castro en 1960: «El futuro de nuestra patria tenía que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia y de pensamiento». Esta convicción, explicó, se materializó en una inversión sostenida que priorizó primero la sanidad animal y vegetal, para luego dar un salto monumental con la creación del «polo científico» en los años 80.

Este ecosistema de centros de investigación, que incluye instituciones como el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) y el Centro de Inmunología Molecular (CIM), se convirtió en el corazón de la biotecnología cubana.

Innovación contra viento y marea

El científico fue claro al señalar que este desarrollo ha ocurrido pese a «un bloqueo genocida, oportunista y recrudecido», que alcanzó su punto álgido durante el gobierno de Trump y se mantiene con Biden. «Hoy es muy difícil hacer ciencia en Cuba, pero no se deja de hacer ciencia en Cuba», afirmó, subrayando el compromiso de la comunidad científica con el futuro a pesar de las enormes dificultades del presente.

Relató anécdotas que ilustran la visión de Fidel Castro, como su visita en 1989 a un pequeño laboratorio que investigaba anticuerpos monoclonales. Ante la pregunta de si competirían con los estadounidenses, los científicos pidieron mejores equipos. La respuesta fue la creación de un centro entero dedicado a esa tecnología, que hoy produce vacunas terapéuticas contra el cáncer como el Cimavax EGF para cáncer de pulmón y el Nimotuzumab.

El poder de la colaboración: La ELAM y más allá

Un capítulo esencial de la entrevista lo ocupó la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), una de las creaciones que Castro Smirnov calificó como «más hermosas y humanas» de la Revolución. Con 31,649 graduados de 122 países, la ELAM es un símbolo de solidaridad. Solo de Chile, 649 médicos se han formado allí, lo que representa una inversión cubana de decenas de millones de dólares en la salud de la región.

Este espíritu de colaboración, insistió, trasciende las ideologías. «La ciencia es un punto de unión entre los pueblos, va más allá de ideología. Es la ciencia para el bien». Destacó las robustas relaciones con la comunidad científica estadounidense, incluyendo ganadores del Premio Nobel como Peter Agre, y la colaboración en eventos conjuntos de física nuclear, a pesar del contexto político.

El programa nuclear: de la energía a la medicina

Respecto al programa nuclear cubano, explicó que, aunque el proyecto de una central electronuclear no se concluyó tras la caída del campo socialista, sus frutos se redirigieron hacia aplicaciones pacíficas en la agricultura, la industria y, crucialmente, la salud. Hoy Cuba cuenta con aceleradores para producir radiofármacos y tecnología de imaginería molecular como la tomografía por emisión de positrones.

Desde esta expertise, abogó por una mayor integración regional en áreas de vanguardia como la nanomedicina y la medicina nuclear. Puso como ejemplo crítico la protonterapia, la radioterapia más precisa del mundo, de la que solo existe un centro en toda América Latina (en Argentina). «Los cálculos más optimistas son de 2.000 a 3.000 casos anuales para tratar con protonterapia en la región», señaló, subrayando la necesidad de cooperar para que avances tan cruciales, especialmente para tratar cáncer infantil, estén al alcance de todos.

Logros concretos y un mensaje de unidad

El Dr. Castro Smirnov enumeró algunos de los hitos recientes de la biotecnología cubana:

  • Vacunas propias contra la COVID-19: El desarrollo de cinco candidatos vacunales, tres de ellos utilizados masivamente, tuvo sus antecedentes en innovaciones previas como la vacuna contra la meningitis BC, que ya utilizaba nanotecnología en los años 80.
  • Jusvinza: Un péptido para enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide que fue clave para salvar a pacientes críticos de COVID-19 con respuestas hiperinflamatorias.
  • Heberprot-P: Un tratamiento que reduce drásticamente las amputaciones por úlceras del pie diabético.

La ciencia como pilar para la paz

Para el nieto de Fidel Castro, el principio que guía la ciencia cubana es martiano: «Para qué, sino para poner paz entre los hombres, han de ser los adelantos de la ciencia». La política, recuerda, es el arte de hacer felices a los hombres.

Frente a un mundo frecuentemente dividido por grietas ideológicas, la entrevista con el Dr. Fidel Castro Smirnov dejó una idea fuerza: la ciencia, cuando se concibe como un derecho humano y un instrumento de solidaridad, puede construir puentes indestructibles. La colaboración médica y científica de Cuba, materializada en miles de graduados de la ELAM y en medicamentos que hoy se prueban incluso en Estados Unidos, es la prueba tangible de que otro modelo de cooperación internacional, centrado en la vida y no en el negocio, no solo es posible, sino que lleva décadas funcionando.

Redacción Razones de Cuba

Trabajos periodísticos que revelan la continuidad de las acciones contra Cuba desde los Estados Unidos.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba