Foto:Internet

La reelección de Luis Almagro en el cargo de Secretario General de la OEA no sorprende.

Tuvo lugar este viernes por mandato del propietario de esa organización regional, Washington.

Cubierta por completo de fango, la historia de la OEA agrega otro capítulo a su bien nutrido inventario de miserias.

Quedó resumido cuando el 29 de abril de 1965, al mando de varias decenas de miles de marines y agitando la bandera de la OEA, Estados Unidos invadió a República Dominicana. 

Luego vendrían otros desmanes en la zona hasta desembocar más recientemente con su apoyo a los golpistas neonazis de Bolivia. 

Para indignación de no pocos, la OEA de Almagro también se prestó a santiguar allí sucios conteos electorales.

Maquinación utilizada para justificar una feroz persecución contra Evo Morales, hoy la figura más avalada en esa nación suramericana.  

Ahora llegó el momento de elegir al nuevo capataz del gobierno estadounidense en el prostíbulo de la OEA.

Carentes de figuras, se han visto obligados a optar por el mismo perro con el mismo collar.

Tomado de CubaSí

Dejar respuesta

¡Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí