Manipulación de colaboración médica cubana en el centro de nueva campaña contra Cuba

Los enemigos de la Mayor de las Antillas aprovechan todo resquicio para promover ataques contra la Revolución cubana y su pueblo. Esta vez, los recientes acontecimientos asociados a los médicos cubanos secuestrados en Kenia son aprovechados para armar una nueva ofensiva comunicacional de descrédito hacia nuestro país.
Un correo filtrado este 24 de febrero, firmado a nombre de Martí Noticias, divulga líneas de trabajo para plataformas asociadas al andamiaje subversivo e influencers anticubanos de Miami. Orientan aprovechar la situación de los colaboradores internacionalistas para seguir emitiendo mensajes sobre “trabajo esclavo”, “algo que debemos seguir manipulando”, dice la misiva.



También ordenan incluir que “los envían a regiones con altos niveles de peligrosidad” bajo supuesta amenaza de las autoridades cubanas, y que los galenos cubanos trabajan de manera regular con terroristas en suelo africano.
Además, los financistas del medio prensa continúan persiguiendo la promoción de disturbios en la Isla, para generar un estallido social. Como núcleo de esta estrategia buscan utilizar a madres y mujeres cubanas en general, empleando como epicentro lugares públicos, sobre todo de municipios aislados. Pretenden afianzar ataques en redes sociales usando temas sensibles para la población, como la salud, la distribución de productos de la canasta básica, la electricidad y el agua, entre otros.
Tenemos “que indicarle a nuestra gente en Cuba que necesitamos un muerto”, exigen los redactores, compulsados por sus jefes en Washington, “es duro decirlo, pero eso oxigenaría todo”. Queda demostrada una vez más la carencia de moral de estos sujetos. Mientras el dinero sea contante y sonante, ni siquiera arrebatarles la vida a sus compatriotas supone un límite. Décadas de terrorismo así lo confirman.
Los cabecillas enfatizan en la necesidad de apresurarse con la implementación de estas nuevas orientaciones, con el fin de mantener el presupuesto que “los burócratas de Washington” les destinan, pues sus finanzas están, según confiesan, en “números rojos”.
Más temprano que tarde, la verdad sale a la luz. Tras de las campañas contra la Mayor de las Antillas subyace el dinero del gobierno de EE.UU., al compás del cual se mueven sus lacayos.