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El desarrollo tecnológico moderno nos pone al alcance de nuestras manos las herramientas necesarias que nos facilitan transmitir ideas, debatir, recibir opiniones diversas, coincidentes u opuestas a nuestro pensamiento y acción. Como dijera un gran amigo revolucionario hasta los genes, hoy cualquiera podría convertirse momentáneamente en periodista, pues con un celular se pueden cubrir noticias, eventos y hasta fabricarlos, como es sabido.

Recientemente han ocurrido hechos internacionales de gran relevancia e impacto como han sido la Cumbre de las Américas y el injustificado bombardeo de Estados Unidos a Siria. Por otro lado, se vive ya un año electoral en nuestro continente que apunta hacia la profundización de la lucha de clases y manifiesta el poder que tienen aquellos que son minoría elitista y que dominan los recursos para manipular inescrupulosamente “resultados” en las urnas, plagados de fraudes y acompañados de represión ante las protestas populares, comportándose como verdaderos carteles mafiosos electoreros. Todo ello marcará inevitablemente la vida económica, política y social de nuestro planeta en el futuro, dejando un saldo negativo para nuestros pueblos que en mayoría son masas oprimidas.

La historia de luchas de nuestra América está llena de hombres y mujeres que han escrito páginas inolvidables de valor, heroísmo y solidaridad. Vienen a mi memoria grandes hombres como Bolívar, José de San Martín, Hidalgo, Morazán, nuestro José Martí de cuya obra se nutre la nación cubana para llevar adelante la construcción de nuestra sociedad sobre la base de principios independentistas, humanistas y antimperialistas.

Imposible en un texto que no pretende ser extenso, escribir sobre todos ellos. No obstante, tengo que hacer parada obligatoria en nuestro Guerrillero Heroico Ernesto Ché Guevara de la Serna, ejemplo de hombre revolucionario con el que nos hemos formado generaciones de cubanos. De él aprendimos el significado de la rebeldía contra quien intenta arrodillarnos. Aprendimos de la solidaridad y el altruismo, del humanismo y la consagración a un ideal. Comprendimos con claridad meridiana nuestra dirección política, al inculcarnos que debíamos ser como el Ché.

Han transcurrido más de cinco décadas y nuestros niños siguen formándose bajo los principios guevarianos que nuestra Revolución ha puesto en práctica desde sus inicios, y que se convirtieron en un lema llevado a la acción a partir del asesinato del Ché en Bolivia.

Muchas son las muestras que ha dado la sociedad cubana en su devenir histórico, después del triunfo revolucionario, de que seríamos como el Ché; y apenas sin darnos cuenta hemos aprendido a ser como Él.

La historia de rebeldía y resistencia de nuestro pueblo, la presencia eterna del Ché en cada paso dado por la Revolución Cubana para los cubanos y el mundo, el apoyo de Cuba a los movimientos progresistas de todas las latitudes, la solidaridad y el altruismo nos caracterizan y nos hacen seres más felices. Cuando crecemos formados en principios revolucionarios y el amor al prójimo, eso es lo que expresamos en nuestro efímero paso por la vida.

Una amiga en las redes sociales me expresó recientemente y cito: “Se te nota lo cubana en la sonrisa…ustedes son felices…viven como quieren…viven en paz…sin terror. ¡Qué viva Cuba libre!”… y es así, tal como ella, que no es cubana, dice. Tal como muchos otros amigos de esta Isla expresan su admiración por los cubanos y su Revolución por haber construido esta gran obra: un país diferente que no se doblega, que cuida de su gente.

El mejor ejemplo de ideario guevariano es la solidaridad que muy bien supo desarrollar nuestro país bajo la guía insuperable de nuestro líder histórico Fidel Castro Ruz, quien logró poner a Cuba en la cumbre de los actos más nobles que los humanos hayamos podido practicar, recibir y sentir y que ha sido legada a las actuales y futuras generaciones de cubanos que somos como el Ché.

Y es que al internacionalismo proletario estamos ligados cada uno de los cubanos por el compromiso que asumimos los revolucionarios de ayudar a quienes más lo necesitan, en cualquier circunstancia. Los siguientes datos así lo reafirman:

  1. El Contingente Internacional de Médicos Especializados en el Enfrentamiento de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve recibió el 26 de mayo de 2017 el premio de salud pública que entrega la Organización Mundial de la Salud (OMS), en reconocimiento a la labor solidaria en materia de salud de la Mayor de las Antillas.
  2. Por 55 años se ha desarrollado la labor internacionalista cubana en el mundo, actualmente en más de 60 países.
  3. 50 000 colaboradores de la salud cumplen misión internacionalista en el exterior.

Los cubanos cerramos una semana de victorias. Una semana donde quedó claro en las palabras enunciadas por el compañero Miguel Díaz-Canel Bermúdez que: “La Revolución no termina con sus guerrilleros (…) la Revolución cubana sigue de verde olivo para vencer todos los combates (…) Estamos en la era de un planeta llamado Internet”.

Estamos conscientes de la guerra que se nos hace. Aquí nuestro modesto aporte, lleno de la alegría, el optimismo y el deber social con la oportunidad de ser médicos internacionalistas cubanos formados en Revolución.

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