La ética en Fidel Castro Ruz

En el contexto del Centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro, bien vale la pena resaltar entre sus cualidades lo relativo a la ética.
La ética tiene que ver con las reglas y normas de conducta de las personas, con sus deberes ante la sociedad, la patria, el Estado… Es la ciencia que trata de la moral, de su origen y su desarrollo.
En Fidel Castro, la ética fue siempre una constante, puesta de manifiesto a lo largo de toda su vida, lo cual se puede constatar en los siguientes ejemplos:
- Cuando, personalmente, encabezó la “Marcha de las antorchas”, en homenaje al centenario del natalicio de José Martí (Año 1953).
- Cuando se situó al frente del grupo que asaltó el cuartel Moncada, estando él en la parte del mayor riesgo y peligro.
- Cuando en aquella acción se queda hasta el final cubriendo la retirada de los asaltantes.
- Cuando no vacila en reconocer ante los jueces que él es el responsable máximo del asalto al cuartel.
- Cuando los esbirros intentan humillarlo, pasando ante su vista a los prisioneros, por los sucesos del Moncada y, éste los contempla con la frente en alto y la mirada fija y serena, seguro de la victoria futura.
- Cuando durante su alegato: “La historia me absolverá”, reivindica a los caídos, le rinde honores y arremete contra el tirano y su régimen cruel y despiadado, sabiendo las consecuencias que esto le podría causar.
- Cuando del Yate Granma cae un combatiente al mar, en medio del Océano, y no renuncia a su búsqueda hasta que es rescatado y salvado de una muerte segura.
- Cuando después del desastre de Alegría de Pío, no pierde la fe en la lucha ni la confianza en la victoria y, cuando conoce que son cinco hombres, con siete fusiles exclama: “Ahora sí ganamos la guerra”.
- Cuando es el primero en tomar parte directa en los combates de la Sierra Maestra, aun cuando los compañeros intentan impedírselo.
- Cuando trata y exige que se trate a los prisioneros de guerra, como seres humanos.
- Cuando en la Sierra Maestra respeta y hace respetar a los campesinos, sus propiedades personales y sus familias.
- Cuando está presente en todos los lugares y acciones que puedan representar un peligro real para los demás.
- Cuando realizó largas jornadas en los cortes de caña, como un simple ciudadano del pueblo.
- Cuando organizó y dirigió las acciones para capturar a los bandidos alzados contra la Revolución, participando personalmente en la captura de los primeros alzados en la Sierrita, lugar intrincado de la Región Escambray.
- Cuando, personalmente, apareció en Playa Girón, dirigió las acciones combativas y hasta disparó al enemigo desde un tanque de guerra.
- Cuando decide, al frente del pueblo, luchar por el regreso a la patria de un niño secuestrado en las entrañas del imperio.
- Cuando igualmente, decide no cesar hasta el regreso de los cinco héroes prisioneros del imperio por defender a su pueblo.
- Cuando tantas veces, en Angola, no dejó ni a un solo combatiente abandonado, por adversa que fueran las circunstancias, como ocurrió en Zumbe, Cangamba y Cuito Cuanavale.
- Cuando en agosto de 2004, ante la turba de elementos delincuentes y contrarrevolucionarios, que crearon disturbios en la capital, se presentó en el lugar de los hechos a reclamar la cuota de riesgo que le correspondía.
- Cuando, en uno de los aniversarios de la Seguridad Personal, expresó: “Los escoltas, según sus planes, en caso de atentado, el carro que me transporta se va, y los demás combaten a los agresores, yo los oigo, pero me pregunto, cómo mientras mis compañeros se enfrentan a los enemigos, yo salgo y me voy, que nadie se crea eso, yo combatiré allí junto a ellos”. (Yo estuve presente en ese encuentro).
- Cuando en todas las tribunas del mundo defiende los intereses de los pobres y oprimidos del planeta, sin temer las consecuencias.
- Cuando actúa resuelta y valientemente, sin vacilación alguna, en defensa de los principios, las ideas y la verdad de la Revolución Cubana.
¡Cuántas cosas más pudiéramos decir!
Pero a Fidel lo conocemos muy bien, y sabemos que supo hacer de la modestia, el desinterés material y la solidaridad humana una norma de conducta y, del deber un sentido de su vida.
Todo cuanto hemos dicho y pudiéramos decir, ha sido fruto de la Ética en Fidel, algo que ha sido de lo más valioso que nos legó a todos los revolucionarios cubanos.
¡Gracias Fidel!




