Autoridades cubanas revelan detalles sobre infiltración de terrorista proveniente de EE.UU. por costas cubanas

El pasado 9 de diciembre informamos sobre la penetración ilegal por costas nacionales de un cubano proveniente de Estados Unidos, portando armas y municiones, para la comisión de actos terroristas dentro de territorio antillano.
El principal ejecutor de esas acciones, el ciudadano Ardenys García Álvarez, se encuentra en este momento sujeto a proceso penal, con la medida cautelar de prisión provisional. También fueron puestos en prisión quienes de alguna manera colaboraron con sus planes en Cuba, o incumplieron con el deber de denunciar las acciones terroristas.
Para informar sobre los resultados de la investigación llevado a cabo comparecieron en televisión nacional Coronel Víctor Álvarez Valle, segundo jefe del órgano especializado de la Dirección General de Investigación Criminal del Ministerio del Interior y Eduard Robert Campbell fiscal jefe de Dirección en la Fiscalía General de la República.


El terrorista ingresó por la costa norte del municipio de Martí en la provincia de Matanzas, a bordo de una embarcación de tipo motonáutica, con el propósito de reclutar personas y provocar un levantamiento armado en territorio nacional.
Esta acción fue organizada, apoyada y financiada por un grupo de terroristas cubanos radicados en los Estados Unidos, algunos de los cuales son responsables de la planificación y ejecución de otras acciones violentas en nuestro país. El terrorista revelo algunos de sus vínculos, entre los cuales figuran incluidos en la Lista Nacional de Terroristas, como Willy González, parte de un entramado subversivo radicado en Estados Unidos orienta y financia acciones de esta índole en nuestro país.
También señala nexos con el terrorista José Luis Fernández Figuera, que en 2017 financió un grupo de acciones de sabotaje en el municipio San Miguel del Padrón, en La Habana, que afectaron instituciones de salud, educación y asociadas a la generación de electricidad.

En reiteradas ocasiones, el accionar de estos individuos han sido denunciado a las autoridades norteamericanas, sin lograr respuesta efectiva por su parte.
Fueron ocupadas un gran número de municiones y cinco pistolas, todas adquiridas en EE.UU., así como otros pertrechos militares, prismáticos y pasamontañas. Tras su llegada a la Isla, el detenido concretó planes, conversando con algunas personas para sumarlas a las acciones de desestabilización. También realizó recorridos, ubicando lugares donde pudiese guardar armamento.
Por la comisión de este tipo de delitos contra la seguridad del Estado y el orden interior se establecen penas severas, tanto para los perpetradores como para los cómplices.
La impunidad jamás será la respuesta ante actos tan graves de esta naturaleza. El repudio del pueblo de Cuba, el repudio de las instituciones, es y seguirá siendo enérgico, y es la clave fundamental.