Dios los cría y el diablo…

Se ha entronizado, en un pequeño número de personas la actitud de apoyo a las medidas y agresiones del Imperialismo contra nuestro heroico pueblo.
Son una pequeña parte de la emigración cubana residente en los EE.UU. y Europa fundamentalmente. Y hay algunos regados: la Habana, Camagüey, Ciudad Matanzas, Santiago de Cuba, Holguín.
Los de «allá» pululan por Miami y otras ciudades de la Florida, por España, Italia, Bélgica. En composición reducida, cada cierto tiempo, forman sus shows mediáticos contra la Revolución cubana.
Aquí el procedimiento es el mismo. Unos tienen un día específico, un área para ir a «protestar», o lo hacen encerrados desde sus casas. Justifican el incumplimiento de la legalidad con la supuesta “desconfianza” al sistema judicial cubano, lo vituperan, y no le reconocen su competencia y capacidad de juzgar con apego al debido proceso.
Eso sí, no dejan de emplear el mismo «recetario» de argumentos: «no hay libertad, los “presos políticos” (contrarrevolucionarios o presos por vandalismo y otras figuras según nuestro Código Penal), hay que cambiar la Constitución (no importa que la hayamos aprobado el 86,7% de los votantes), y el sistema electoral, ni se diga, porque es «malísimo» y luego hay que «desarmar y botar a los revolucionarios del sistema de gobierno» y que venga el capital y la burguesía multimillonaria al poder, como en el 58, pero con más poder y penetración imperialista ahora.
Ah, y a veces ellos hablan, con total desfachatez, de todo ese recetario capitalista, en «nombre del pueblo».
Así viven, así se pronuncian y así tienen sus trasnochados sueños contra nuestro pueblo.