Canciller cubano explica la venta de alimento por parte de EE. UU.

El miembro del Buró Político del PCC y ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, divulgó en Twitter acerca de la política de excepción del gobierno de Estados Unidos hacia Cuba para la venta de carne de pollo «a la que no se le puede llamar comercio».
En un mensaje escribió que la venta a Cuba de alimentos y determinados productos agrícolas desde EE. UU. se autoriza por una disposición legislativa del 2000, pero con un trato marcadamente discriminatorio.
Añadió que la ley establece que Cuba debe pagar por esas ventas en efectivo y por adelantado, y además, impone otras condiciones onerosas, violatorias de las normas del comercio internacional y de la libertad de navegación.
Ejemplificó que obliga a transportar cualquier carga solo en los buques estadounidenses, que regresan vacíos.
El genocida bloqueo económico, comercial y financiero continúa siendo el eje central de la política del gobierno de EE.UU. respecto a Cuba, que de modo oportunista se recrudeció en el contexto de la pandemia de COVID-19, divulga Cubaminrex.
En sus seis décadas de aplicación, el bloqueo ha sido recrudecido en los momentos de mayor vulnerabilidad para el pueblo cubano. Arreciarlo en el contexto actual obliga a nuestro país a luchar contra la mayor pandemia en décadas y contra el sistema de medidas coercitivas más largo y abarcador de la historia. No existe justificación alguna para tamaña crueldad.
A precios corrientes, los daños acumulados en casi seis décadas de aplicación de esta política ascienden a 154 217,3 millones de dólares. Solo entre agosto de 2021 y febrero de 2022, esta política causó pérdidas a Cuba en el orden de los 3 806,5 millones de dólares, cifra en un 49 % superior a la reportada en el periodo anterior (enero-julio 2021).
Teniendo en cuenta los daños reportados entre enero-julio de 2021, solo en los 14 primeros meses del gobierno de Joseph Biden los perjuicios ocasionados por el bloqueo alcanzaron la cifra de 6 364 millones de dólares, lo que representa una afectación de más de 454 millones de dólares mensuales y más de 15 millones de dólares diarios.
Esos datos no ilustran el verdadero impacto de estas afectaciones en la vida cotidiana de los cubanos, ni el estrés constante generado al pueblo cubano, a pesar de la voluntad y el esfuerzo del Gobierno para lograr un avance económico y el desarrollo del país.