La verdadera realidad de Cuba

Son muchas las especulaciones que se pueden hallar hoy en las redes sociales acerca de los extensos apagones. Interminables son las historias que se inventan acerca del supuesto mal trabajo del gobierno cubano. Me atrevería a decir que los autores de semejantes historias merecen un «Óscar» a la mejor película de ficción, pues no es para menos después de haberse tomado la molestia de fabular tantas mentiras sobre el gobierno cubano y su presidente, los cuales están dando todo para lograr estabilizar la compleja situación por la cual está atravesando hoy Cuba, y tengan la plena confianza que lo lograrán.
Es sorprendente como esos ilusos, creadores de historias fantásticas, dejan a un lado en sus difamadores guiones, el injusto bloqueo comercial y financiero que le tiene impuesto el gobierno de los Estados Unidos a Cuba hace más de 60 años. Esto sí está lejos de todo tipo de ficción. Es una cruel realidad ¡La verdadera realidad! Pero bueno, cada cual vive y ve la realidad que más le conviene. Otros se dejan comprar por unos centavos y falsas promesas, a cambio de ignorar la verdad del sufrimiento del pueblo cubano, y el porqué de tantos obstáculos para salir hacia adelante y superar la dura crisis que hoy se está viviendo.
Piden clemencia para Cuba, le piden a la Virgen de la Caridad del Cobre, y hasta al propio Dios, exagerando de una forma extravagante, que solo los que poseen una mente débil podrían caer en un juego tan sucio. Es cierto que han sido varios los días de apagones, y quien sabe si vendrán muchos más. Es cierto que fuimos azotados por el huracán «Óscar», y fueron grandes los daños, incluso con perdidas de vidas humanas, y todo esto afecta el funcionamiento del sistema nacional, pero Cuba no está en un caos, Cuba no necesita clemencia, Cuba no necesita la lástima de nadie. Cuba necesita de valerosos hombres que estén dispuestos a dar el paso al frente para ayudarla a salir del gran bache en el cual se encuentra ahora.
Hombres que en vez de criticar y cuestionar el trabajo de otros, hagan más por su Patria, por lo suyos, porque como dijiera el popular cantante cubano José Manuel Carvajal Zaldívar, más conocido como El Taiger: «Ningún cubano es más grande que Cuba».
Lastimosamente los que piden clemencia para Cuba, generalmente, son los que nunca han trabajado, los que nunca han aportado nada a su sociedad. También duele saber que los que piden clemencia son aquellos que no saben ser agradecidos y, han olvidado todo lo que ha hecho la revolución cubana por ellos. Estos sí necesitan piedad y perdón de Dios, porque no hay mayor pecado en un ser humano, que el no saber ser agradecido, y morder la mano que te ha dado de comer.
Cuba no está sola, los agradecidos la acompañan hoy más que nunca. Tomados de las manos avanzará hacia adelante con la certeza de que una mejor Cuba es posible, a pesar de las adversidades. Guiados por los ideales de nuestro líder histórico, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz: debemos emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos, y con la convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas.