Cuba sabe defenderse

Es increíble la profusa cantidad de artículos que sobre disímiles temas relacionados con el llamado proceso revolucionario mundial, y sobre la revolución cubana en particular (en temas tales como: su sistema político, su democracia socialista participativa, el sistema electoral, los cambios en. el modelo económico y en toda la sociedad, sobre el partido único y hasta del futuro del Socialismo en Cuba, entre otros muchos).
Se escribe mucho pero se argumenta con poco rigor y sin apego a la realidad y a la verdad histórica; se peca de “esnobismo intelectual” buscando rating, visibilidad y fama en los amplios círculos de Internet o en circuitos publicitarios de los medios de comunicación tradicionales.
No todos hacen uso, desde posiciones revolucionarias (clasistas y con apego al partidismo filosófico marxista-leninista), de la información veraz en defensa de la obra histórica de nuestra Revolución y, por el contrario, se ceban en los errores, desviaciones, tendencias negativas, que, en algunos casos, la propia Revolución se los ha autocriticado; y en otros, ha estado dispuesta a escuchar, a entender y a rectificar. Para quienes se comportan así, los logros de la Revolución cubana ni siquiera existen.
Es cierto también que los espacios abiertos por las llamadas redes sociales desempeñan un importante papel; y que es el nuevo escenario de la batalla ideológica a escala global. Ella no está exenta de todo lo antes mencionado y no son ociosas todas las alertas que nos hagamos los revolucionarios para lograr su uso eficiente en defensa de nuestra ideología y la obra histórica –no ajena a padecer errores y tendencias negativas- pero llenas de logros político-sociales y económicos, muy a pesar del bloqueo de EE.UU., la caída del Sistema Socialista Mundial y la desintegración de la Unión Soviética.
Y sin ánimos de hacer vaticinios, también nos debemos preparar para un escenario nacional en el cual las nuevas inversiones que se acometen van a permitirnos mayor conectividad y un amplio acceso a Internet (más aún cuando es un objetivo estratégico seguir avanzando en la informatización de nuestra sociedad, y lo que ayer era una visión de futuro es parte de un presente inesquivable); de modo que la lucha ideológica se acrecentará “intramuros” y será un nuevo reto que tendremos que continuar enfrentando, a la par que implementamos las medidas anticrisis económica, recrudecida por la persecución implacable del Imperialismo yanqui hasta el punto de incluirnos en una lista cómo un «país patrocinador del terrorismo», con el correspondiente trato de «país enemigo».
No obstante venceremos todos los desafíos, la verdad y la justicia se impondrá, la unidad de nuestro pueblo, su heroica resistencia creativa, las relaciones internacionales de Cuba con potencia emergentes y agrupaciones de países cómo el BRICS, La Union Euroasiatica, ALBA, y la política de solidaridad que nos caracteriza, nos proporcionará las vías para la salida gradual de la situación económica actual y avanzar hacia el Socialismo próspero y sostenible, democrático y solidario que nos merecemos construir.