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Yunior García Aguilera la vedette de turno de la contrarrevolución, siguiendo un guion no escrito por él, pero que presenta como propio, sale a escena metido en la piel de un personaje de verborrea cargada de un hipócrita sentimentalismo “cívico”, que apoya con una manipulada interpretación de la Constitución, que utiliza para tratar de  justificar y dar un viso legal a su convocatoria  de una marcha provocación, cuyo fin es presionar al gobierno para que acepte sus exigencias, que coinciden “casualmente” con las del imperio y su aliada la extrema derecha cubanoamericana. En esencia orientadas a ir creando las condiciones para tratar de forzar el derrumbe del socialismo en Cuba, algo que es su objetivo supremo, según ha reconocido en entrevistas con los medios anticubanos de la Florida.

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A la mal llamada Radio Martí le manifestó que, el objetivo que persigue con la marcha es, lo cito, “Estratégicamente hablando (…) es colocarlos contra la pared. (…) tienen (…) que tomar una decisión (…) en un momento complicado para ellos (…) tienen ahora la fuerte necesidad de mostrar (…) un rostro diferente…”.

Compulsado por el oportunismo se olvida de su discurso plañidero y deja ver su verdadera cara.

Para Yunior el gobierno que lo ha subvencionado y premiado sus obras es su enemigo. Si tuviera el valor de ser honesto y decirle la verdad a sus compatriotas asumiría públicamente que, ve la anexión como una solución a los problemas de Cuba. No estoy especulando él lo sabe, tal es así que la fecha que ha escogido para su próxima provocación coincide con la del cumpleaños del presidente imperial Joe Biden. 

Parafraseando al poeta español Antonio Machado le digo, «Tu verdad no, la Verdad; si quieres te ayudo a decirla».

Apreciando erradamente la realidad cree llegado el momento de lanzarse a fondo, desconociendo el factor más importante y verdaderamente decisivo, el pueblo, cuya gran mayoría a pesar de la guerra mediática, de las mentiras de personajes como él, de las carencias y sacrificios que le imponen el bloqueo y la pandemia, sigue apoyando a su gobierno que es apostar por el socialismo.

¡Sí! ¡Yunior!, la inmensa mayoría del pueblo apoya a su gobierno socialista, porque él lo representa y lo guía hacia el socialismo prospero y sostenible  que es el sueño de todos los que queremos bien a la patria, aunque lo niegues y no lo quieras reconocer.

Esa mayoría, te recuerdo, aprobó la Constitución que, en su Artículo 4 dice (…) El sistema socialista que refrenda esta Constitución, es irrevocable. Los ciudadanos tienen el derecho de combatir por todos los medios, incluyendo la lucha armada, cuando no fuera posible otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el orden político, social y económico establecido por esta Constitución. Y que, además, ella en su Artículo 45 especifica: El ejercicio de los derechos de las personas solo está limitado por los derechos de los demás, la seguridad colectiva, el bienestar general, el respeto al orden público, a la Constitución y a las leyes.

“…Los que hablan de democracia deben empezar por saber lo que es democracia. Es el respeto (…) a la libertad y al derecho de los demás…”.

Fidel.

Luego entonces, al convocar una marcha que se inserta dentro de los esfuerzos de nuestros adversarios de tratar de cambiar el orden político, social y económico existente en Cuba, Yunior está llamando a violar la Constitución, así como a desconocer la voluntad de la mayoría, la cual tiene el derecho de que se le respete y el de luchar por hacerlo valer en caso necesario. A lo que se agrega que, en el escenario interno actual una acción de ese tipo constituye una amenaza para el orden público y la seguridad colectiva. Deben él y sus seguidores reflexionar sobre esta realidad.

El que tiene un derecho no obtiene el de violar el ajeno para mantener el suyo.

José Martí.

Hago un paréntisis para decirle a los que casi se esmorecen en llanto porque llamé la atención sobre los legítimos anhelos que habían tenido que postergar familiares cercanos al artista por este andar de politiquero que, si no fue una puesta en escena lo de su matrimonio, entonces, parece que lo hice reflexionar y comenzó a preocuparse un poco más por los que lo rodean. Vaya que le hice un favor, aunque aún tiene que esforzarse por complacer uno muy importante. No digo más. 

Debe entender Yunior que en Cuba no se producirá un amanecer que de paso a una primavera árabe como la que él sueña. Esta tierra tuvo su amanecer de libertad el primero de enero del 59 y para que este surgiera, parafraseando al cantor del pueblo Alí Primera, no hicieron falta gallinas, sino cantares de gallos.

Aclaro: con lo dicho no estoy desconociendo el gran aporte de nuestras mujeres al nacimiento de esa alborada, tampoco calificando de gallina a persona alguna por razones de identidad de género.

Dicho esto, dejo a Yunior y seguidores con esta frase de Fidel:

Somos como los gallos finos y los gallos finos no vuelan la valla, no abandonan el combate, combaten hasta el final.

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