Internet
Internet

Pongo mi hostal a disposición de las autoridades de Salud Pública y del Gobierno para alojar a los médicos y enfermeras que vienen a prestar su modesto servicio a mi ciudad, sin costo alguno, lo más importante es salvar la vida.

Mensajes como este, de Juan Monzón, se pueden leer en Facebook por estos días en que el pico pandémico concentra el mayor número de contagiados con el SARS-COV-2 en Matanzas.

Hacia ese territorio se ha volcado en dosis elevadas la solidaridad de los cubanos, ya sean médicos de otras provincias, que van a reforzar la labor del personal sanitario de la Atenas de Cuba, gente que hace donaciones para enviarlas al pueblo yumurino o trabajadores no estatales, quienes ponen sus medios de trabajo en función del bien común para ayudar, de una forma u otra, a salvaguardar la salud de todos.

Medicamentos, artículos de aseo, jeringuillas… aunque pudiera parecer poco, lo han reunido muchos cubanos dentro y fuera de la Isla y han dejado constancia en las redes sociales, sin jactarse de ello, sino para decir por lo claro que con ellos se puede contar.

Esa ayuda que llega desde los lugares más insospechados nada tiene que ver con los pedidos de un corredor humanitario para Cuba pedido por elementos contrarrevolucionarios desde Miami y Washington, eufemismo para solapar una intervención militar, que a la larga –ya se ha visto en otras tierras y en otros tiempos no muy lejanos–, deja en esos pueblos la infraestructura del país destruida, la soberanía aniquilada y una ocupación extranjera por tiempo indefinido.

La solidaridad que hoy está recibiendo la tierra, donde ocurrió la aplastante victoria de Playa Girón, es esa que llega de verdad, sin condicionamientos ni discursos de doble rasero, ni actos vandálicos propios del imperio de la barbarie; es la misma que han puesto en práctica linieros y constructores, luego del paso de un ciclón por cualquier punto de la geografía nacional; la que ha llevado a muchos cubanos a defender, a curar, a enseñar en otras naciones desde los primeros años de la Revolución.

Como siempre sucede, no faltará quien quiera manipular esos actos de desinterés y desprendimiento, pero tampoco escasean aquellos que dan lo que tienen y no lo que les sobra, porque así se formaron en este país.

Tomado de Granma

Dejar respuesta

¡Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí