Estaría bien resucitar a cada rato a Fulgencio Batista para analizar una época marcada por el robo, el asesinato, la tortura y la corrupción, cuatro caras de un solo tiro de dados, a partir de las cuales se pudieran explorar otros aspectos, siempre y cuando no se mancille la historia verdadera y, mucho menos, la memoria de los que todavía pueden contarla.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo