Foto. Razones de Cuba

Eduardo Echevarría tiene 30 años. Es graduado de técnico medio en Veterinaria. Lleva alrededor de 10 años trabajando en el Ipk Cuba, donde alcanzó el título de Médico Veterinario y actualmente cursa su maestría. En medio de la #COVID19 se ha unido al grupo del departamento de Virología que realiza las pruebas PCR de los pacientes. “Durante mis años de trabajo he tenido que enfrentar numerosos eventos de arbovirosis como el dengue, el zika, la influenza H1N1, además del brote de cólera en Cuba. Es un trabajo intenso y agotador. Las horas pasan y muchas veces no nos damos cuenta cuando anochece. En el equipo de trabajo nos apoyamos y constantemente velamos por la bioseguridad de los otros compañeros”

Por estos días difíciles los jóvenes no dejan de sorprenderme y lo afirmo porque recién conversé por WhatsApp con Yoelvis Rodríguez Padrón, caibarienense y estudiante de sexto año de Medicina y por vía directa de la especialidad de Cirugía, en el Hospital Comandante Manuel Piti Fajardo, de Santa Clara, donde lo sorprendió la pandemia por el coronavirus SARS-CoV-2.Entonces, el Gobierno de Cuba anunció que los hospitales militares serían los primeros en convertirse en centros de aislamiento para pacientes confirmados o sospechosos de estar contagiados por el #COVID-19. Fue así, que a todo el personal médico y paramédico del Militar (nombre popular por el que se conoce este centro de Salud), incluido a los estudiantes como Yoelvis, se le solicitó su disposición para permanecer activos en el enfrentamiento al nuevo coronavirus y la respuesta afirmativa fue unánime.Este es su testimonio: «Me encuentro en el Hospital Comandante Manuel Piti Fajardo de Santa Clara, al cual llegué cuando decidí comenzar la residencia en la especialidad de Cirugía en agosto del 2019. Me incorporé a esta difícil, pero noble tarea, porque ahora más que nunca el país me necesita en el enfrentamiento a esta contagiosa enfermedad, el COVID-19, que no solo afecta a Cuba, sino a gran parte del mundo y ha causado cuantiosas pérdidas de vidas humanas. Cuando comenzamos a recibir a los pacientes como Jesús Álvarez López, dado ya de alta, me encontraba de guardia junto a mis profesores; tuvimos que aplicar el plan de liberación del hospital para el internamiento de estos pacientes, cumpliendo con todos los protocolos establecidos de protección y bioseguridad para brindar toda la atención requerida y cuidar nuestra propia salud como profesionales médicos, y la de nuestros familiares y amigos». «Estos días son muy difíciles, pero mientras uno ponga desempeño y altruismo, se va a sentir más capacitado, no solo como profesional, sino como ser humano. Mi mensaje para los caibarienenses y todo el pueblo de Cuba es que se cuiden, que tomen todas las medidas establecidas por los órganos gubernamentales y el #MinisteriodeSaludPública, protéjanse porque el COVID-19 es una enfermedad muy agresiva y contagiosa, y permanezcan en casa. A mi familia y amistades, gracias por darme todo el apoyo necesario para combatir esta pandemia, que se cuiden y protejan».Con el desenfado y cordialidad que distingue a la juventud, Yoelvis me contó que vive con sus abuelos y su esposa, es hijo único y el próximo 20 de abril cumplirá 24 años de edad, y con una sonrisa me comentó: «Quizás ese día esté de guardia y mi mejor regalo será salvar vidas». De inmediato vino a mi mente la sentencia del Apóstol que asevera: Cuando habla un joven, el alma recuerda dónde se enciende su vigor.(Texto: Yudith Delgado Rodríguez, Félix Alexis Correa Álvarez)

Mario Martínez Laera tiene 57 años. Es graduado de la Academia Naval Granma de la Marina de Guerra. Es ingeniero Navegante en Vías Marítimas, Capitán de la Marina Mercante y Práctico del Puerto. Trabajó 28 años en el Puerto de La Habana y hace 3 años atiende los puertos del Mariel, Bahía Honda, Cabañas y Santa Lucía.Fue designado para guiar la entrada por el puerto del Mariel del crucero británico MS Braemar con 682 turistas, presumiblemente varios contagiados con la #Covid-19. Estuvo 21 horas abordo de la embarcación sin descanso. De su experiencia comenta:»Pienso que la vida me había ido preparando para este momento. Sabía que al realizar esta maniobra tenía que cuidarme porque la posibilidad de contagio siempre estaba ahí, a pesar de todas las normas de bioseguridad. El hecho de ver el agradecimiento de a cada uno de los pasajeros valió la pena, a pesar del riesgo”.FOTOS: Maickel Cáceres Suárez

Luis Miguel Osoria Mendoza tiene 30 años. Es graduado de Medicina en Holguín y especialista en Cirugía General. Hoy viaja a Italia como parte de los 21 médicos de la segunda brigada internacionalista en ese país. Antes de salir comentó:»El riesgo es real, pero como médicos es nuestro deber enfrentarlo. A nuestra familia les digo una vez más que nos esperen y al pueblo de Cuba que se protejan. Por nuestra parte daremos el mayor esfuerzo en disminuir la mortalidad de la #COVID19 en Piamonte».

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