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Bajo el título «Es vergonzoso que congresistas republicanos de Miami promuevan teorías conspirativas» un editorial publicado ayer, nada más y nada menos que en El Nuevo Herald, tildó de mentirosos a los congresistas republicanos María Elvira Salazar y Mario Díaz-Balart.

«Lo menos que podemos esperar de las personas que elegimos al Congreso es que digan la verdad sobre hechos básicos, como quién ganó las elecciones presidenciales de 2020», comienza diciendo el texto y agrega:

«Ese compromiso con la verdad ya no es parte de la descripción del trabajo de los congresistas republicanos federales de Miami-Dade, Mario Díaz-Balart y María Elvira Salazar. Ambos difundieron información falsa sobre los resultados de las elecciones durante sus apariciones en la radio en español en enero».

Según el artículo de El Nuevo Herald, un nuevo informe de monitoreo de medios publicado el miércoles 2 de junio de 2021 por organizaciones como Florida Rising y Miami Freedom Project mostró cuán generalizadas estaban las teorías de conspiración en la radio en español antes y después de los disturbios del 6 de enero en el Capitolio, según un reportaje del periodista Lautaro Grinspan, de el Nuevo Herald/Miami Herald. Entre esa desinformación estaba que miles de personas fallecidas y no ciudadanos votaron en las elecciones.

Teorías de la conspiración -sigue diciendo El Nuevo Herald- que fueron alimentadas por el propio Donald Trump y una camarilla de aduladores republicanos, que no parpadearon, y no parecieron intentar, ni querer, verificar las afirmaciones de fraude generalizado, antes de perpetuarlas.

Entre esos aduladores al parecer figura María Elvira Salazar quien, de acuerdo con la publicación citada, repitió una narrativa falsa sobre la integridad del voto en el estado de Pensilvania e hizo sus comentarios en una aparición en un programa de radio el 11 de enero, después de que se estableció que las mentiras sobre el fraude generalizado durante las elecciones de 2020 alimentaron a los atacantes que interrumpieron la certificación del Congreso de los resultados de las elecciones.

«¿Cómo es posible que en Pensilvania haya 200,000 votos más el día de las elecciones que [votantes] en las listas electorales? Eso no es posible «, dijo Salazar, según reportó el Nuevo Herald/Miami Herald.

El artículo además afirma que si alguien debería conocer los conceptos básicos de la verificación de datos, debería ser Salazar. «Ella es una ex periodista de televisión que trabajó para las principales cadenas en español como Univisión. Parecía estar citando una teoría de la conspiración repetidamente desacreditada basada en datos incompletos. Por supuesto, el propio Trump también compartió esta información falsa en Twitter».

Sobre el congresista Mario Díaz-Balart, el editorial refiere que votó para descertificar los resultados del Colegio Electoral de Pensilvania y el día después de los ataques del 6 de enero, le dijo a un presentador de un programa de radio que los cambios realizados en las políticas electorales de Pensilvania eran «absolutamente inconstitucionales», argumento que fue rechazado por los tribunales previamente y cuestionado por los estudiosos del derecho constitucional.

¿Fue posible que Salazar y Díaz-Balart simplemente no hicieron su debida diligencia y realmente creyeron lo que dijeron? ¿Será que están mintiendo para asegurarse los votos de su público, al parecer un objetivo fácilmente manipulable?¿O vieron lo que podría pasar en el futuro: los republicanos que no se alinean con el ex presidente serán echados a los leones como le pasó a Liz Cheney?, se pregunta el editorialista para finalmente concluir:

«Puede que nunca sepamos sus verdaderas intenciones. Pero conocemos el resultado de sus acciones: muchos en su partido no han aceptado a Joe Biden como el presidente legítimo de Estados Unidos, lo que empeora la polarización política del país y conduce a la violencia».

Las acusaciones de ENH contra ambos representantes pudieran considerarse extremadamente graves si se tiene en cuenta la subordinación editorial que esa publicación ha tenido históricamente al régimen de gobierno impuesto por la mafia anticubana en la ciudad de Miami.

No obstante, el texto resulta todavía demasiado amable con ambos personajes.

En esta ocasión al Herald se le olvidó recordar el papel jugado por María Elvira Salazar en la creación del bulo, previo a las elecciones presidenciales del 2020, sobre el carácter comunista del partido demócrata, así como el reciente ridículo que hicieron ambos al intentar erigirse como supuestos defensores de la reunificación familiar y proponer la creación de un consulado en la base naval de Guantánamo.

Al Nuevo Herald le faltó referirse a las “teorías de la conspiración” que a diario inventan sobre la realidad en Cuba y del uso que hacen de ese tema para, en otro intento de «empeorar la polarización política del país», impedirle a la actual administración cumplir con sus promesas electorales sobre  la Isla.

Cuba Sí

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