bloqueo de Estados Unidos
cubanos con Parkinson afectados por el bloqueo de Estados Unidos

Por Iris Armas Padrino

El bloqueo económico, comercial y financiero que por casi seis décadas mantienen los sucesivos gobiernos de Estados Unidos contra Cuba ha ocasionado disímiles afectaciones en el sector de la salud pública, entre ellas a pacientes con Parkinson.

En el período comprendido desde abril de 2019 hasta marzo del presente año, marcado por un serio retroceso en las relaciones bilaterales Cuba-Estados Unidos, y un progresivo recrudecimiento de la política genocida, impacta entre los ejemplos negativo el medicamento Carbidopa-levodopa.

Ese fármaco estaba contratado por MEDICUBA al fabricante y proveedor indio APEX DRUG HOUSE, pero no pudo llegar a tiempo porque se argumentó por la entidad que no podía transportar mercancías cuyo destino fuera Cuba.

Tal situación retrasó considerablemente la entrega del vital fármaco, motivo por el cual la nación antillana tuvo que buscar con urgencia otras alternativas comerciales, refiere el último informe que cada año Cuba presente ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.

La Carbidopa-levodopa se emplea para tratar los síntomas del Parkinson, como la rigidez muscular, temblores, espasmos y mal control muscular.

Entre los pacientes afectados se encuentra Irene María Barrera Rodríguez, de 82 años de edad, del municipio pinareño de San Juan y Martínez, quien al tener que disminuir la dosis por la demora de la entrada al país del fármaco se ha empeorado notablemente.

Mediante la Agencia Cubana de Noticias, Claudina, Maricela, Odalys y Cary, sus cuatro hijas, y demás familiares, manifestaron el rotundo rechazo a esa política inhumana, que en el período señalado se ha recrudecido con numerosas regulaciones y disposiciones anticubanas dispuestas por el gobierno de esa nación norteña y que alcanzan niveles de hostilidad sin
precedentes.

No obstante los esfuerzos realizados para garantizar el acceso, la gratuidad y la calidad de los servicios de atención, protección y recuperación a todos los ciudadanos, es cuantioso el impacto del bloqueo en la salud, y cabe resaltar que desde abril de 2019 hasta marzo de 2020 ha causado pérdidas a este sector en el orden de los 160 millones 260 mil 880 dólares.

El vital sector ha permanecido invariablemente entre las prioridades del gobierno cubano, que el año precedente le destinó el 27.5 por ciento del gasto social presupuestado.

Resalta el azote de la COVID-19, una pandemia global que ha supuesto retos notables, en tanto los esfuerzos del país para combatirla se han visto sensiblemente limitados por las regulaciones del bloqueo estadounidense.

En medio del enfrentamiento al nuevo coronavirus, el carácter genocida del cerco se ha reforzado, ya que el gobierno norteamericano se ha valido de el, y en particular de su componente extraterritorial, con el fin de privar intencionadamente al pueblo cubano de insumos necesarios para el manejo de esa enfermedad.

Entre ellos ventiladores pulmonares mecánicos, mascarillas, kits de diagnóstico, gafas protectoras, trajes, guantes y reactivos, cuya disponibilidad puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de las personas afectadas con la COVID-19, así como para del personal de la salud que los atiende.

Tomado de CubaSì

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