Foto: Razones de Cuba

Los Estados Unidos no cesan mentir y para eso venden la imagen de ser “solidarios y humanos”, a pesar de que solo siembran terror, la muerte, división, chantaje y amenazas, a quienes no obedecen sus órdenes.

Sobran los ejemplos de ese accionar bajo y prepotente, pero en estos meses, en que ellos y el resto del mundo enfrentan la pandemia de la Covid-19, se hace más patente, en especial ante los reclamos de la ONU y de muchos países, para que levanten las sanciones injustamente aplicadas a Cuba, Venezuela, Irán, Siria y Rusia, para que estas naciones puedan adquirir, pagar y transportar equipos médicos, medicinas y medios de protección para sus poblaciones enfermas y para el personal de la salud que trabaja afanosamente para salvar vidas.

La crueldad de los yanquis es inconmensurable, demostrada en sus deseos de regocijarse ante la muerte de ciudadanos de estados que no se arrodillan ante sus exigencias imperiales. Por eso se oponen al reclamo mundial para el levantamiento de dichas sanciones, lo que manifiesta que, ni les importan los derechos humanos ni desean ayudar a los pueblos, como dicen en sus hipócritas declaraciones.

Ante el incremento de las peticiones, incluidas las del Papa Francisco y el secretario general de la ONU, los yanquis han tratado de vender una imagen de falsa sensibilidad y de ahí que, después de tres meses de pandemia, el Departamento del Tesoro emitiera un comunicado, el pasado 16 de abril 2020, donde afirma:

Los programas de sanciones administrados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros(OFAC), permiten de un modo general, el comercio humanitario legítimo, la asistencia o las actividades en el marco de las leyes y regulaciones existentes” […] “La regla temporal es efectiva desde el 7 de abril de 2020 hasta el 10 de agosto de 2020”.

Una farsa más para hacerle creer a los tontos, que son sensibles y humanitarios, cuando en realidad las trabajas y sanciones se mantienen inalterables.

De acuerdo con la información oficial publicada en el caso de Cuba, la madeja de sanciones de la guerra económica, comercial y financiera, continua, por lo cual es casi imposible adquirir nada.

Las llamadas “flexibilidades” expresan textualmente:

Los Estados Unidos no cesan mentir y para eso venden la imagen de ser “solidarios y humanos”, a pesar de que solo siembran terror, la muerte, división, chantaje y amenazas, a quienes no obedecen sus órdenes.

Sobran los ejemplos de ese accionar bajo y prepotente, pero en estos meses, en que ellos y el resto del mundo enfrentan la pandemia de la Covid-19, se hace más patente, en especial ante los reclamos de la ONU y de muchos países, para que levanten las sanciones injustamente aplicadas a Cuba, Venezuela, Irán, Siria y Rusia, para que estas naciones puedan adquirir, pagar y transportar equipos médicos, medicinas y medios de protección para sus poblaciones enfermas y para el personal de la salud que trabaja afanosamente para salvar vidas.

La crueldad de los yanquis es inconmensurable, demostrada en sus deseos de regocijarse ante la muerte de ciudadanos de estados que no se arrodillan ante sus exigencias imperiales. Por eso se oponen al reclamo mundial para el levantamiento de dichas sanciones, lo que manifiesta que, ni les importan los derechos humanos ni desean ayudar a los pueblos, como dicen en sus hipócritas declaraciones.

Ante el incremento de las peticiones, incluidas las del Papa Francisco y el secretario general de la ONU, los yanquis han tratado de vender una imagen de falsa sensibilidad y de ahí que, después de tres meses de pandemia, el Departamento del Tesoro emitiera un comunicado, el pasado 16 de abril 2020, donde afirma:

Los programas de sanciones administrados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros(OFAC), permiten de un modo general, el comercio humanitario legítimo, la asistencia o las actividades en el marco de las leyes y regulaciones existentes” […] “La regla temporal es efectiva desde el 7 de abril de 2020 hasta el 10 de agosto de 2020”.

Una farsa más para hacerle creer a los tontos, que son sensibles y humanitarios, cuando en realidad las trabajas y sanciones se mantienen inalterables.

De acuerdo con la información oficial publicada en el caso de Cuba, la madeja de sanciones de la guerra económica, comercial y financiera, continua, por lo cual es casi imposible adquirir nada.

Las llamadas “flexibilidades” expresan textualmente:

“Estados Unidos se compromete a garantizar que la asistencia humanitaria continúe llegando a las poblaciones en riesgo, a través de canales legítimos y transparentes, a países de todo el mundo que luchan contra la enfermedad Covid-19”.

“Los programas de sanciones administrados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, generalmente permiten el comercio, la asistencia o la actividad legítima relacionada con la asistencia humanitaria, según las leyes y regulaciones existentes”.

“OFAC alienta a aquellos interesados ​​en proporcionar dicha asistencia durante la crisis de la Covid-19, a que aprovechen las exenciones, excepciones y autorizaciones de larga data relacionadas con la asistencia humanitaria y el comercio disponibles en muchos programas de sanciones de los Estados Unidos”. […]

En todos los casos y Cuba en particular, buscan vender una cierta “flexibilidad” de las sanciones impuestas desde 1961, que persiguen matar por hambre y enfermedades al pueblo, y al leerlas se percibe que todo está igual, y las solicitudes deben ser analizada caso a caso, lo que al final impide toda adquisición, transacción bancaria y su transporte, aéreo o naval, hacia la Isla.

Esto se hace patente en el propio Comunicado, al asegurar:

“El embargo a Cuba se dirige al régimen comunista de Cuba, que durante décadas ha oprimido al pueblo cubano y no ha logrado satisfacer sus necesidades más básicas”.

“Aunque el embargo a Cuba sigue vigente, y la mayoría de las transacciones entre los Estados Unidos, o personas sujetas a la jurisdicción de los Estados Unidos y Cuba, continúan prohibidas, la OFAC mantiene varias autorizaciones de licencia generales diseñadas para permitir ayuda humanitaria y asistencia al pueblo cubano”.

¿Pero cuáles son esas Licencias generales y Licencias específicas que permiten la compra de medicamentos y equipos médicos?

Ninguna, y se comprueba al leer el comunicado que explica:

Las siguientes Licencias generales están relacionadas con viajes humanitarios, comercio y asistencia a Cuba, de conformidad con el Reglamento de Control de Activos de Cuba (CACR)”.

515.533 del CACR, autoriza todas las transacciones que normalmente inciden en la exportación a Cuba desde los Estados Unidos, o la reexportación desde un tercer país, de artículos autorizados o autorizados por el Departamento de Comercio (Comercio) sujetos a ciertas condiciones”.

“Las personas que brindan servicios de transporte para viajeros autorizados que van de los Estados Unidos a Cuba, pueden transportar carga y equipaje que acompañan a un viajero autorizado, siempre que la exportación de la carga y el equipaje esté autorizada por Comercio, y otra carga o equipaje no acompañado cuya exportación a Cuba esté autorizada por Comercio”.

¡Hipócritas, si ahora no hay vuelos entre ambos paises!

“515.570 de la CACR autoriza una serie de categorías de remesas de personas sujetas a la jurisdicción de los Estados Unidos a personas en Cuba, incluidas las remesas familiares y las remesas a ciertas personas e independiente no gubernamental organizaciones (ONG) en Cuba”.

¡Esto es una falta de respeto al pueblo cubano, pues Donald Trump restringió el monto de las remesas familiares a solo 1000 usd trimestralmente!

“…la exportación o reexportación de ciertos buques o aviones que prestan servicios de transportista según 515.572 (a) (2), requieren una autorización por separado del Departamento de Comercio”.

“515.574 de la CACR autoriza, sujeto a condiciones, transacciones relacionadas con viajes y otras transacciones que tienen por objeto brindar apoyo al pueblo cubano, que incluyen actividades de organizaciones de derechos humanos reconocidas; organizaciones independientes diseñadas para promover una transición rápida y pacífica a la democracia; e individuos y ONG que promueven la actividad independiente destinada fortalecer la sociedad civil en Cuba”.

¡Esta licencia es específica para las acciones subversivas que financia y dirige Estados Unidos contra el gobierno cubano, desde 1959 y no para la compra de medicinas y equipos médicos para combatir la Covid-19, lo mismo que la relacionada con las remesas familiares!

La vergonzosa licencia general 515.575 es otra de sus mentiras, al afirmar:

Autoriza, sujeto a condiciones, transacciones, incluidas las transacciones relacionadas con viajes, que están relacionadas con proyectos humanitarios en o relacionados con Cuba”.

“Estos proyectos humanitarios autorizados son: médicos y proyectos relacionados con la salud; proyectos de construcción destinados a beneficiar a grupos de la sociedad civil legítimamente independientes; preparación, ayuda y respuesta ante desastres; preservación histórica; proyectos ambientales; proyectos de capacitación educativa formal o no formal, dentro de Cuba o fuera de la isla, sobre diversos temas”.

¿De qué viajes hablan si no hay vuelos? De haberlos, nada sería para los hospitales cubanos y su personal que asisten gratuitamente a la población, incluidos los elementos contrarrevolucionarios financiados y orientados por Estados Unidos.

“OFAC considera las solicitudes de licencia específicas, no autorizadas de otro modo por las licencias generales, serán analizadas caso por caso”.

No hay flexibilización alguna, todo se mantiene igual dentro del amasijo de sanciones que hacen más agudas las penurias del pueblo cubano.Las declaraciones de altos funcionarios yanquis, evidencian su doble moral, la ausencia de humanidad y el marcado propósito de destruir a la Revolución, esa donde hombres y mujeres del servicio de salud pública, luchan a diario por salvar a su pueblo, a pesar de las escaseces impuestas por la inhumana guerra económica, comercial y financiera.

Por eso afirmó José Martí:

“Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres”.

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