Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC)
Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC)

Por Haroldo Romero

El empeño puesto por Cuba en el enfrentamiento al cambio climático que trastorna la vida en el planeta fue reconocido por la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

El reconocimiento fue realizado por la secretaria ejecutiva de la CMNUCC, Patricia Espinosa, al expresar su valoración acerca de los compromisos adoptados por la mayor de las Antillas en la actualización de la Contribución Nacional Determinada para el período 2020-2030, según lo exige el Acuerdo de París contra el Cambio Climático, ratificado por la isla caribeña.

En su cuenta de la red social Twitterla alta funcionaria de la ONU escribió recientemente: “[…] Gracias Cuba […] Me alegra ver su compromiso de expandir sus objetivos de mitigación, al incluir los sectores de agricultura, transporte y silvicultura, además de energía renovable y eficiencia energética”.

Mediante la Contribución Nacional Determinada (NDC, por sus siglas en inglés) a la que se compromete individualmente cada país, se integra y establece el compromiso de la comunidad internacional para reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero (GEI), cuya concentración en la atmósfera genera el aumento de las temperaturas que dan lugar al cambio climático en curso.

La CMNUCC y otras entidades de Naciones Unidas han exhortado  a todos los países a asumir la mayor ambición en la formulación de sus NDC —acorde con las posibilidades de las circunstancias nacionales—, como condición indispensable para contener las graves afectaciones que provoca el trastorno del clima a nivel global.

Los nocivos efectos del cambio climático se pueden apreciar en el incremento de la periodicidad e intensidad de los fenómenos meteorológicos, las intensas lluvias y sequías, el aumento del nivel del mar, los daños a la biodiversidad y a la producción de alimentos, entre otros aspectos que tienen un alcance mundial sin precedentes.

La generalidad de los estudios científicos coincide en asegurar que en los últimos 150 años la temperatura de la Tierra se ha elevado en al menos un grado Celsius (°C), algo significativo en comparación con los 10 milenios anteriores; y se pronostica que, de continuar esta tendencia, será muy difícil para muchas especies, incluidos los humanos, adaptarse lo suficientemente rápido como para evitar severas penurias.

Impedir que el alza de la temperatura del planeta supere en este siglo los 2 °C y tratar incluso de que no rebase los 1,5  °C, es precisamente el principal objetivo del Acuerdo de París, adoptado por la comunidad internacional en el 2015 y cuya aplicación se inicia al finalizar en diciembre del 2020 la vigencia del Protocolo de Kyoto.

Para alcanzar el vital propósito de frenar el aumento de las temperaturas, el Acuerdo de París tiene en las NDC su principal instrumento.

Tomado de Trabajadores

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