Los animales son la prioridad
Los animales son la prioridad

Por Sandy Mag Fonseca

Soy un activista por los derechos de los animales que desde hace muchos años voy por ahí tratando de crear conciencia sobre la necesidad de protegerlos, aunque no soy líder ni nada por el estilo. No uso mucho las Redes Sociales pero sí leo algunos post e informaciones que tienen que ver con esta causa. Por eso me he decidido a opinar.

Después de muchos años de exigencia por parte de los animalistas cubanos, el Estado ha decidido abrir las puertas de su Ministerio de Agricultura para entablar junto a ellos un diálogo en busca de un Decreto Ley para darle rigor jurídico al bienestar animal.

A pesar de que Cuba es un país que se caracteriza por el cuidado de los animales, la no explotación a gran escala de los mismos, la protección de sus especies endémicas y de las que habitan en zonas vetadas de caza, una ley que regule el cuidado de los animales es de vital importancia, para que podamos vivir en un equilibrio lógico con ellos. No son inciertas prácticas como el azote excesivo de caballos, las ejecuciones de animales para fines religiosos, el matrato a animales callejeros a partir del abandono o la venta de animales afectivos.

Por ello la implicación del Estado en el asunto no podía esperar más, porque solo mediante esa vía se le dará una importancia nacional. Es por ello que varios líderes animalistas se han sentado a conversar con las instituciones estatales para llegar a consensos en pos de desarrollar esta ley. Uno de ellos, Javier Larrea, quien se ha esforzado mucho por visibilizar esta problemática, ha sido invitado en varias ocasiones a este tan necesario diálogo; aunque algunos activistas estén en desacuerdo con ese intercambio.

Lo que está pasando actualmente es que algunos activistas que pasaron años pidiendo por este importante paso, ahora han echado mano a su sesgo político para desarticular el diálogo, poniendo por encima de la causa animalista, sus egos personales. Tal es el caso de Omar Mena y su esposa Leidy Laura Hernández, residentes en la ciudad de Santa Clara, los cuales han causado una división en la causa animalista buscando la oportunidad de enfrentarse directamente al Estado; dejando al descubierto que no les importan tanto los animales.

Han llegado por este rumbo a inventar que los oficiales de la Seguridad del Estado les han envenenado los perros, algo de lo que no tienen pruebas, pero lo afirman para dañar la imagen institucional a través de plataformas como ADNCuba o Cibercuba. Incluso quisieron, junto con el aparato mediático que opera contra Cuba, usar la muerte por envenamiento de los perros de Javier Larrea para el mismo motivo, y aunque Larrea dijo que «no acusaba a nadie en específico porque no tenía pruebas» ahora Omar Mena opina que «era muy falsa la directa» que Javier hizo cuando este lamentable hecho sucedió.

Otro caso parecido ocurre con Beatriz Batista, quien desde La Habana lleva años liderando el movimiento animalista para ganar adeptos contra el proceso social cubano. Beatriz es una joven de recursos monetarios que no esconde sus impulsos políticos contra el gobierno cubano afectando grandemente la causa animalista y articulándose con personas como Yasser Castellanos, uno de los “huelguistas” de San Isidro, para que sea una lucha cada vez más reaccionaria y cada vez menos animalista.

Tanto así que orquestó una manifestación frente al Ministerio de Agricultura días antes de la aprobación de la ley para crear un ambiente de desconexión entre Estado y animalistas que ahora realmente no existe, al contrario, hay una conexión que va creciendo para ayudar a los animales. Pero su verdadero objetivo no son los animales, sino reeditar un suceso como el que ocurrió en el MINCULT el pasado enero, pensado y ejecutado sin motivos sólidos, solamente para llamar la atención de los medios. Por eso llevaron al periodista de ADNCuba Héctor Luis Valdés, porque era más importante formar el show que conversar por los derechos de los animales. Pero, en cambio, fueron atendidos cordialmente por las autoridades, las cuales están en plena disposición de escuchar cualquier reclamo. Los que no están en plena disposición de ayudar son ellos, que protestan por un motivo extra al de los animales.

Todo esto ocurre porque Omar Mena ha planteado que Javier Larrea ha pactado «el Zanjón» con el gobierno cubano y lo culpan de estar al servicio del Estado. Ya Javier Larrea ha explicado en otras ocasiones que su causa son los animales y todo el que esté deseoso de ayudar será bien recibido por él. Además sería muy iluso pensar que debe cambiar el gobierno para que el problema de los animales se resuelva. Pero es precisamente eso lo que más desean Omar Mena, Leidy Laura Hernández y Beatriz Batista, o eso parece, ya que no acaban de aceptar con disposición el diálogo con el ministerio. Ahora Javier puede ver como los mismos que un día le tendieron la mano, ahora le dan la espalda porque solo les importaba la política y eso no está bien.

Más me convenzo cuando escucho a Omar Mena alegar en el video que reveló el sitio Fake News vs Cuba que a él ni siquiera le importa mucho la causa animalista ya que «esa no es su talla», solo le interesa que a los líderes a los que Javier Larrea «les ha quitado poder, le metan de nuevo el pecho a la historia», que significa en su lenguaje usar la causa animalista para desde ese empoderamiento y liderazgo hacerle frente al Estado. No hay nada más sucio que eso. Por ello llega a afirmar que Javier será en el futuro el vocero de la institución y existirá un Movimiento Animalista real aparte de él, excluyéndolo por completo de esta causa, a pesar de que Javier Larrea dedica sus días a ello.

Leidy Laura Hernández, esposa de Omar Mena, dice por su parte que «siempre dudó que Javier tuviera interés por los animales, solo lo hacía por su ego y por su protagonismo». Además, como hay un diálogo con las autoridades para hacer un Decreto Ley dice «sentir vergüenza actualmente por toda la comunidad animalista». ¿Y ahora que me dicen? ¿De qué van estos supuestos «animalistas»?

Queda por citar a Beatriz Batista, quien dentro de una relatoría de lo ocurrido frente al MINAG, donde incluye claramente elementos falsos que no puede probar, acusa a Javier Larrea de ser «un topo que los traicionó» y está buscando testimonios de personas que hablen contra él para hacer un artículo. Para elaborar este artículo Denis Valdés Pilar creó un grupo nuevo para «desenmascarar a Larrea y nadie lo vea». Asegura que ese grupo es único y exclusivamente para hablar sobre Larrea. A este punto han llegado por tal de atacar y dividir, basados en un odio que no ayuda.

Considero, sin ser un especialista en el tema ni ser líder como ya dije que la causa animalista no puede ser usada de ese modo por quienes solo desean confrontar al gobierno cubano y no logran reconocer que, a pesar de todo, los representantes del gobierno están poniéndole ganas para solucionar esta situación actual con los animales. Incluso hasta permitieron las consultas veterinarias privadas para animales afectivos. Además se le dedicó una noche en Palabra Precisa, el programa de los viernes de la televisión, demostrándose que el interés es real. La causa animalista peligra por estas actitudes. No son, quienes se visten de animalistas para servir de carnada política, personas sinceras, ni les interesa nuestra causa. Por eso creo, desde mi humilde opinión que este es el momento de estar unidos por la única causa que nos alienta: los animales; y no permitir que mentalidades como las que he expuesto nos afecten. Esa es la prioridad y si el gobierno está poniendo de su parte para tener un país que propicie el cuidado animal, pues bienvenido sea. Pronto nos convertiremos en uno de los primeros países de la región y del mundo en legislar una bella causa como esta. Esa es mi opinión.

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