Foto: Razones de Cuba

La historia reciente recoge  cientos de operaciones de infiltración secreta ejecutadas por la CIA contra el territorio cubano en los años 60 dirigidas a reclutar, entrenar o abastecer materialmente a sus mercenarios como parte de su estrategia para destruir la Revolución.

Más de medio siglo después, bajo la consigna  “un cambio de régimen” el propósito de estas operaciones clandestinas a lo interno de Cuba sigue siendo el mismo. Solo ha cambiado el entorno social al que van dirigidas y el modus operandi de los nuevos infiltrados, que actuando desde ONGs extranjeras subcontratadas por la USAID o la NED, arriban como falsos turistas para cumplir   proyectos subversivos de un carácter más sinuoso. Estos últimos intensificaron su accionar entre los años 2009 y 2013 con una fuerte presencia de programas controlados por la NED.

Este nuevo ensayo histórico que presentamos en Razones de Cuba  enfatiza en la infiltración en nuestro territorio nacional de estos nuevos espías en cumplimiento de programas subversivos de la USAID desde aquellos años.

La táctica en el terreno de los nuevos espías.

La táctica en el terreno y la peligrosidad de estos nuevos espías se correspondía con una ruta crítica establecida desde 2008 por el programa “Apoyo a la sociedad civil cubana”, evaluado en este ciclo de ensayos históricos. Nada obedece a la espontaneidad. Todo había sido calculado al detalle para intentar burlar la eficacia de las leyes cubanas y sembrar la semilla del odio y la desunión en sectores priorizados como nuestros jóvenes y en las comunidades más humildes.

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Una poderosa plantilla comandada por OTI-USAID desde el extranjero daría seguimiento a los proyectos de trabajo de estos nuevos espías enviados subrepticiamente a Cuba bajo un estricto control y seguimiento de sus actividades en el terreno.

La USAID seleccionaría un grupo de ONGs en la región y el reclutamiento de otros socios adicionales que se incorporarían en su momento a los proyectos en ejecución. Estas ONGs visitarían previamente el país en algunos casos, valorarían las condiciones en el terreno y elegirían los nuevos “beneficiarios potenciales” los que recibirían más tarde el apoyo económico y material necesario.

Vea la denuncia sobre Los Medios dependientes del cibernegocio contra Cuba

La USAID priorizó la entrega de cuantiosos recursos financieros a las ONGs asociadas para apoyar a   estos “beneficiarios” a lo interno, con un énfasis particular en los actores que considera “socialmente activos”, a los que califica también como“desleales pasivos”, categoría en la que ubicaba arbitrariamente a ciudadanos con creencias católicas, jóvenes con un pensamiento independiente, artistas afines a una supuesta cultura subterránea o jóvenes entusiastas a las tecnologías de la información.

Esto permitiría según la USAID redirigir el trabajo de influencia por parte de esos “desleales pasivos” sobre los “leales pasivos” (grupo 2) y los “neutrales” (grupo 3), para lograr su involucramiento paulatino e “insertar al ciudadano simple de éstos grupos en la ecuación para un cambio sociopolítico en Cuba”.  

Foto: Razones de Cuba

Observemos ahora como el enemigo selecciona a sus mercenarios para infiltrarlos dentro de Cuba.

La USAID selecciona las ONGs extranjeras más dispuestas y experimentadas

La búsqueda de candidatos entre algunas ONGs latinoamericanas y de otras nacionalidades se realizó a inicios de 2010 mediante un equipo integrado por la USAID, la empresa norteamericana Creative Association International y la Fundación costarricense Gaya Internacional, las que contrataron a una ONG consultora especializada para realizar un estudio detallado de un grupo de ONGs con experiencia en el tema de juventud que pudieran ser captadas para la ejecución de tareas de su programa subversivo.

Foto: Razones de Cuba

Según consta en un documento original, el acercamiento a un grupo de ONGs latinoamericanas seleccionadas permitió concluir el análisis de un perfil individual de cada una acorde a los requerimientos de la USAID para evaluar su posible participación como contrapartes, las que manifestaron “el más amplio interés en coadyuvar al proceso que se persigue”.

Entre las 11 ONGs finalistas propuestas a la USAID se encontraban Guate Cívica, Sodeju-Fundaju y Cívica de Guatemala; la Fundación Centro de Estudios y Desarrollo Integral «FUCEDI», la Fundación CIDECO y la AIESEC del El Salvador, la Cooperativa Juvenil Multiservicios, el Foro Nacional de Juventud San Pedro Sula y Asociación de Jóvenes Nuevos Horizontes, de Honduras y la COJUCA e ISHCA de Nicaragua.

Foto: Razones de Cuba

A manera de ejemplo reproduzco la evaluación realizada sobre las ONGs guatemaltecas propuestas en este estudio, lo que nos indica el nivel de exigencia de la USAID en esta selección:

la confianza en las instituciones sugeridas es bastante alta y amigable.  Las tres reúnen requisitos fundamentales que es el eje transversal de juventud, con todas tengo relacionamiento y existe el grado de confiabilidad para plantear proyectos a futuro, todas están interesadas”.

Aunque desconocemos si todas estas ONGs fueron finalmente contratadas, los datos expuestos revelan un procedimiento depurado para seleccionar los subcontratistas para estas misiones ilegales dirigidas a subvertir el orden interno.

El envio a Cuba de los grupos de subcontratistas al servicio de la USAID y la NED 

El envio de los grupos organizados por la USAID y la NED a lo interno se correspondía con sus prioridades sobre determinados sectores sociales del país y nuestras comunidades más humildes.

Diversas fuentes a las que tuvo acceso esta investigación reveló también a partir de esos años el impulso de otros proyectos subvencionados por la USAID  dirigidos a la selección y preparación de líderes jóvenes dentro de comunidades humildes, centros culturales y educacionales.

Estos proyectos serían ejecutados en el terreno mediante la influencia de persona a persona. En algunos casos estos sujetos se presentan como simples turistas que alquilan una pequeña habitación en una barriada humilde convirtiéndose en una especie de misionero durante su estancia, abriéndole paso a otros subcontratistas que dan continuidad gradual al trabajo de influencia iniciado.

Este fue el caso del proyecto “Creando liderazgo cívico a través de actores profesionales 036 que se extendió en varios periodos entre 2009 y 2010 con un presupuesto inicial asignado por la USAID de $15,349 USD.

«Promover valores democráticos en las comunidades«

El proyecto “Creando liderazgo cívico a través de actores profesionales” fue asignado por la USAID a la entidad nicaragüense Ayestas Consultores, cuyo propósito final “era promover valores democráticos en las comunidades seleccionadas como paso inicial para la transición

Un subcontratista de nacionalidad nicaragüense en condición de turista realizó un viaje de reconocimiento al país por seis semanas en 2009 lo que le permitió elaborar un “mapeo” en Pinar del Rio y Camagüey así como un plan de trabajo y un “programa de asistencia”. Dos de estos trabajos se ejecutarían en Camagüey como “proyecto cuentapropista” y “proyecto reparación de casas del barrio” y un tercero en Pinar del Rio como “proyecto sector Salud”.

En estas visitas identificaron posibles líderes, incluido un humilde barrio periférico en el que evaluó  sus necesidades y nivel de vida, inquietudes y actividades económicas que a los pobladores les interesaba desarrollar, las que fueron presentadas por el subcontratista como “proyectos de ayuda” en su informe de la primera visita.  En total fueron nueve iniciativas de proyectos de asistencia presentados para su estudio y valoración por la USAID.

Una segunda misión a Cuba por dos semanas en 2010 le permitió establecer contacto con líderes potenciales previamente identificados y según sus palabras “construir confianza, convenir alianzas de trabajo y diseñar agendas de acción conjuntas. […] También, como objetivo, se debía expandir los espacios de movilización y formación de redes de cuentapropistas y promover el compromiso ciudadano en asuntos comunitarios. Estos objetivos fueron cumplidos logrando la formación de grupos beneficiarios, consensuando con ellos agendas de acción remarcando el compromiso que como ciudadanos tienen ante su comunidad […]”

Los “lideres” beneficiados    eran simples trabajadores por cuenta propia o personas muy humildes que vivían en casas de madera y piso de tierra utilizando baños colectivos, con pocas posibilidades para solucionar sus necesidades elementales, lo que los convertía en blanco de estos manejos y a la vez “beneficiarios” de la USAID. Esta última nunca era mencionada en las conversaciones con los vecinos o las personas que recibían algún beneficio, alegando los emisarios que se trataba de una medida de seguridad para protegerse de las autoridades cubanas.

En el “Proyecto Reparación de Casas del Barrio” la USAID consideraba que el trabajo de influencia en aquel barrio era el punto de partida para unir “beneficiarios” en un grupo consciente de los problemas de su comunidad y que las 16 reuniones y 4 actividades sociales efectuadas los sábados con algunos de estos vecinos, apoyadas financieramente por esta ONG, permitía organizar “un trabajo privado sin apoyo del gobierno”.

En el informe final a la USAID fueron clasificados cuatro grupos asociados como “organizaciones de la sociedad civil asistidas”.

Toda esta historia fue documentada con videos y fotos por la ONG nicaragüense para sus reportes de gastos a la USAID sobre los viajes al país, el trabajo personal y la entrega de estímulos a las personas beneficiadas por el programa.

Para ejecutar modestos proyectos de rehabilitación primaria en viviendas de madera y otras tareas constructivas en el barrio se contrató por la ONG a un albañil.

Hemos seleccionado algunos fragmentos del informe final elaborado por el subcontratista el que describe con toda claridad su trabajo de influencia en aquella pequeña barriada cuyos vecinos dependían económicamente del trabajo por cuenta propia, como la construcción y venta de colchones para la ciudad cercana:

Con los habitantes del barrio en las reuniones era más que evidente que serían un éxito, dado que en éstas se programaba el trabajo y las mejoras a cada casa y como era de interés particular pero a la vez común, ninguno se perdía las reuniones al grado que aun cuando se suspendió la ayuda para reuniones estas se siguieron dando como si no hubiera pasado nada […]

“Las reuniones de debate y las actividades sociales se realizaron de manera ordenada […] En la primera reunión los beneficiarios llegaron a consenso y decidieron quien sería el maestro constructor contratado para las actividades de reparación, decidieron cuando y qué hacer para mejorar el puente de acceso al barrio y entre todos llevaron al detalle lo relativo al dinero y las mejoras […] Las reuniones de debate se dieron todos los sábados por la tarde 5 pm; se realizaron en total 16 reuniones y 4 actividades sociales los segundos sábados de cada mes con la participación de beneficiarios, familiares y amigos que eran invitados con consentimiento del grupo […] “ Lista de los materiales gastados

“[…] El impacto directo en ellos es considerable por las mejoras palpables a sus casas, pero sobre todo el impacto social de saberse capaces de administrar fondos y coordinar actividades incluso tomar decisiones y no que otro las tomara por ellos, les ha dado una lección de vida que les será de mucha utilidad en el futuro […] Siete casas recibieron beneficios del Proyecto Reparación de Casas […] podemos asegurar que al menos 28 personas se vieron beneficiadas con el proyecto sin contar con el beneficio recibido en general con el mantenimiento y limpieza del puente cauce en la entrada del barrio.” Fotos que tenemos

En el “Proyecto Cuentapropistas” en esta misma provincia de Camagüey, según informes rendidos por esta ONG, se contaba inicialmente con cinco beneficiarios a los que se realizaron mejoras en sus   cuatro casas de huéspedes, se le reparó el motor del vehículo para la recogida de turistas de uno de estos y se les instaló un sitio web en internet para facilitar el servicio de alquiler.

Se realizó la entrega de medios alimenticios para animales para un criador de puercos del lugar que brinda servicios a estos cuentapropistas. Se involucraron también dueños de taxis y Bicitaxis (también incluidos como beneficiarios). Se les brindó asistencia mediante la donación de una computadora, una cámara fotográfica, una impresora lasser  y un teléfono celular así como asistencia económica para sus reuniones.

Una de los resultados más importantes del trabajo comunitario realizado por esta ONG fue el contacto personal con estos vecinos. En su informe rendido a la USAID se destacaba la regularidad mantenida en las clases de inglés que programaron,  en las actividades sociales y en las actividades de trabajo comunitario.  Las clases de inglés se impartían a los cuentapropistas todos los martes a las 6:00 pm durante una hora y media  y posteriormente  una hora de debates sobre diferentes tópicos de interés de los beneficiarios. 

Fueron organizadas 12 sesiones de clase de inglés los martes y otras cinco sesiones los sábados a las 11 am. Un sábado cada mes después de las clases se organizaba una actividad social en la que se reunían amigos y familiares de los beneficiarios.

Se celebraron también otras 12 sesiones de debate, una cada semana y 4 reuniones sociales acompañados de familiares y amigos. Según el subcontratista en las reuniones de debate se motivaban los temas relacionados con su actividad y  se inculcaba la necesidad de ayuda y apoyo social entre los miembros, utilizando como herramienta para la discusión videos y películas con mensajes de solidaridad y desarrollo social privado, sin intervención del gobierno. La ONG consideró como un éxito aquel “proyecto cuentapropista”.

El “proyecto de salud en Pinar del Rio” consistió en una donación para la creación de una biblioteca y videoteca digital con archivos y videos entregados a tres médicos beneficiarios inicialmente, aunque la meta propuesta era llegar en un futuro a la cifra de 20 lo que no se cumplió.

Según la USAID el objetivo de este proyecto era “promover la creación de grupos de trabajadores del sector de la salud para fortalecer el liderazgo de sus actores y empoderar a los mismos con información científica y de grupos civiles similares de otros países.

De igual forma estimular la celebración de reuniones cada 15 días en lugares fuera del hospital donde laboraban estos médicos en los que se discutirían temas variados de su interés.

Según esta ONG la Biblioteca Digital tuvo muy buena acogida en este grupo, al recibir como donación una computadora, cámara Fotográfica, memoria externa y teléfono celular, así como más de 40 libros y/o documentos tanto médicos como de superación personal. Relación de los títulos.

Fotos: Razones de Cuba

En un mensaje dirigido tiempo después al subcontratista por uno de los beneficiarios agradecía la donación de los equipos y la literatura médica y de enfermería a la que calificó de muy preciada en su medio, la que compartió con otros colegas en el hospital y alumnos de enfermería.

En el informe de la ONG a la USAID recomendaba: “trabajar de cerca con el sector salud de Pinar del Rio, ellos han demostrado mucho interés, voluntad social y toman riesgo. Notamos que estas bibliotecas digitales son de mucho interés para ellos y creo que se puede ampliar a profesionales en general o bibliotecas de temas múltiples”. 

Mediante estos procedimientos se ejecutan los programas de la USAID a lo interno del país. Detrás de una inocente apariencia en algunos casos apelan a un falso humanismo para llegar a ciudadanos simples, ajenos totalmente a la intencionalidad política de estos emisarios, los que se aprovechan de las complejas limitaciones económicas que el mismo enemigo ha exacerbado en nuestra nación.

Si bien en cualquier sector o en un barrio humilde estos sujetos chocan con el pueblo revolucionario y sus organizaciones políticas, se vinculan también con personas confundidas, despolitizadas, ciudadanos necesitados de recursos, de una ingenuidad política en muchos casos y carentes de una percepción de riesgo, lo que los convierte en los más desprotegidos y susceptibles a esta sutil influencia de los enemigos de nuestra nación.

Estos casos reflejan también un trabajo progresivo y gradual sobre nuestros ciudadanos a los que el enemigo cataloga a su arbitrio como “pasivamente leales” o “neutrales”, para instigar o exaltar su actitud hacia el cambio y crear espacios de su interés en un pequeño barrio de su comunidad. Es sin dudas un peligroso trabajo subversivo a largo plazo.

Acompaño como evidencia algunas fotografías enviadas por esta ONG a la USAID sobre muchos de estos beneficiarios. Por respeto a estas familias he obviado sus rostros y datos personales.

Apostar por el cambio social

El proyecto de la USAID “Apoyando el compromiso de la juventud con la comunidad” fue dirigido sobre jóvenes artistas, estudiantes universitarios, desempleados y cuentapropistas. La ONG costarricense “Fundación Operación Gaya Internacional” (FUNDAOGI) desarrolló este proyecto en la ciudad de Santa Clara, en 4 fases ejecutadas entre los años 2009 y 2011.

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El proyecto tenía como propósito generar una red de voluntarios “para la transformación social y brindarles la capacidad técnica y organizativa para la acción […].Posicionar a la juventud de Santa Clara en disposición para el cambio social y generar un efecto reproductor de esta experiencia en Matanzas, Camagüey, Cienfuegos, Ciego de Ávila y Santi Spíritus […]”

El programa de la USAID definió como objetivos estratégicos: Promover la participación de grupo de jóvenes independientes y estimular el concepto de independencia y autodeterminación entre los cubanos.”

“Brindar entrenamiento y asistencia técnica a un grupo independiente de jóvenes para mejorar sus habilidades de organización y establecer sus metas en la sociedad.”

“Ayudar a los grupos locales en la formación de una red de jóvenes”.

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El programa de la USAID aspiraba en secreto organizar un centro juvenil en la ciudad y una red de 9 proyectos comunitarios.

Para su ejecución, los entrenamientos programados, los abastecimientos técnicos, materiales y financieros previstos viajaron al país 3 ciudadanos costarricenses en condición de turistas.

En una primera fase realizaron su primer acercamiento con un grupo de jóvenes que conformaban una iniciativa de música de contracultura en Santa Clara.

En una segunda etapa, según sus reportes a la USAID lograron acceder a una escuela de arte en esa ciudad; el disfraz utilizado para penetrar en ese centro estudiantil fue incentivar talleres entre jóvenes estudiantes para la prevención del SIDA, la igualdad de género, la orientación sexual, los derechos humanos, enmascarando la entrega de dinero para la organización de 14 talleres artísticos.

Según estos subcontratistas la temática del SIDA fue aceptada por las autoridades locales, funcionando “como excusa perfecta para tratar los temas de fondo”. De acuerdo a su opinión estos acontecimientos sucedieron a pesar de la intervención de las autoridades cuestionando la naturaleza de la actividad, pero los participantes supieron “manejar la situación gracias a que le fueron dadas herramientas para la solución del conflicto”.

Según sus reportes los 14 talleres impartidos lograron impactar en unas 80 personas, incluyendo alumnos y profesores, además de la creación de un mural pintado por los propios estudiantes de la escuela de arte.

En esta etapa capacitaron a los miembros de un grupo musical muy popular en el medio juvenil artístico para luego proceder a reclutar otros jóvenes a través de diversas actividades de la contracultura, de acuerdo a proyectos previamente planificados con este propósito.

Una tercera etapa estaba dirigida a tratar de reproducir la experiencia de Santa Clara en el resto de la isla viajando a las cinco provincias antes mencionadas, identificando líderes e intentando generar “una red para la transformación social que posicionase a la juventud como actores sociales en Cuba y generara proyectos de contracultura como acciones de presión contra el Gobierno”.

La estancia de los emisarios coincidió con la celebración del I Encuentro de proyectos para el Arte Joven, celebrado en Santa Clara entre el 6 y el 10 de julio del 2011, en el que participaron.

Después de concluir su estancia en Cuba, en el informe final de la visita los subcontratistas plasmaron la necesidad de realizar un estudio detallado de organizaciones no gubernamentales latinoamericanas con experiencia en temas de juventud, que pudieran ser incluidas en el “Programa de Apoyo a la Sociedad Civil cubana”.

En sus valoraciones, reflejaron la importancia de esconder sus verdaderas intenciones en el marco de proyectos artísticos-culturales por el recelo de las autoridades locales a proyectos provenientes del exterior, expresando la supuesta confianza que genera en autoridades cubanas las entregas de donaciones o patrocinio de actividades.

En su estudio sobre los ambientes de seguridad en Cuba la USAID analizó la posibilidad de mover a los cubanos a países latinoamericanos y en ese escenario impartir los entrenamientos, y realizar las actividades relacionadas al programa subversivo, pero no descartaron que el Gobierno cubano lograse infiltrar estos grupos.

En sus reportes de seguridad mencionaron que los órganos de Seguridad del Estado cubanos conocían de su llegada a la ciudad de Santa Clara y se preocupó por su presencia pero al parecer no tuvo mayores consecuencias motivado por el impacto social y el reconocimiento público hacía ellos.

La ejecución de este proyecto coincidió con la denuncia televisiva “Las razones de Cuba” lo cual incidió de manera desfavorable en sus propósitos

Razones de Cuba brindará próximamente nuevos materiales inéditos sobre la presencia de otros grupos subversivos a lo interno del país como parte del ciclo de ensayos históricos “Cuba un golpe blando fallido”

Lea también: El mercenarismo y los programas subversivos al interior de Cuba (5)

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