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Añejo es el concepto de “Divides y vencerás” y lo que Estados Unidos trata de ejecutar contra todos los movimientos revolucionarios y Cuba ha sido un campo de batallas en ese aspecto.

Desde antes del triunfo revolucionario de 1959, Estados Unidos pretendió dividir a las fuerzas que luchaban contra la tiranía de Fulgencio Batista, por eso auparon la formación del 2do Frente Nacional del Escambray y enviaron al mismo al agente CIA, el estadounidense William Morgan y al oficial John Spiritto, con el objetivo de evitar la unidad entre el Movimiento 26 de julio, el Directorio Estudiantil 13 de marzo y el Partido Socialista Popular.

Ese propósito lo declaró el mismo Spiritto al ser detenido el 5 de diciembre de 1962 por la Seguridad del Estado de Cuba.

El gobierno español también empleó el mismo método de la división interna de las fuerzas revolucionarias, algo que José Martí, denunció el 28 de mayo de 1892 en el periódico Patria, donde expuso:

“El gobierno español se ha cosido a la realidad, ha señalado uno por uno a sus enemigos, los sigue con un hombre al talón…divide por la calumnia y por el hábil cultivo de las pasiones humanas, a los cubanos en quienes un reparto personal o una obligación de clase o un mal entendido compañerismo, pudiesen más que el deber con la patria”.

Y añadía:

“Es deber denunciar para que nadie se llame a engaño, ni por la pasión, a donde quiere llevarlo su enemigo, ni colabore con los pretextos de la maldad o la soberbia, al desorden y la derrota de su país, los métodos especiales, tenaces y todavía fructuosos de la campaña española. Del más sutil y eficaz de estos métodos no se habrá de extrañar nadie, puesto que por el aprovechamiento de las disensiones internas pudo España vencer una guerra, que por las armas no pudo vencer jamás”.

La CIA nunca ha dejado de trabajar en ese sentido y así lo intentó en muchas ocasiones contra la Revolución, incluso desarrolló un plan para dividir a las Fuerzas Armadas y a los comunistas cubanos, para lo cual un supuesto oficial CIA resentido vendió una información falsa, respecto a la supuesta traición de un alto militar cubano, con el mismo interés de la división interna, convencida que el arma fundamental de los cubanos es su unidad.

Hoy el trabajo de la CIA y sus colaboradores es precisamente erosionar esa unidad, por eso sus esfuerzos y el dinero aprobado se dirige hacia la juventud cubana, que según apunta el informe de la “Comisión para la asistencia a una Cuba libre”, conocido como “Plan de Transición hacia la democracia”, aprobado el 06 de mayo del 2004 por el presidente George W. Bush:

Llegar a la juventud cubana representa una de las oportunidades más significativas para precipitar el fin del régimen. Esta generación tiene el vínculo más débil con la Revolución, su apatía y descontento son endémicos. Continuar aislando al régimen castrista al mismo tiempo que se da apoyo a la oposición democrática y se potencia a la emergente sociedad civil”.

Los sucesos del pasado mes de noviembre 2020, llevados a cabo por un grupo de jóvenes frente al Ministerio de Cultura, estimulados por la artista Tania Brugueras, pieza principal de los yanquis para erosionar desde adentro al sector cultural, es una muestra de cómo insisten en dividir al pueblo cubano usando las mismas artimañas, ahora con el empleo de las redes sociales, que les facilita llegar de forma inmediata y masiva a muchas personas, que al decir de José Martí esdividir por la calumnia y por el hábil cultivo de las pasiones humanas.  

No por gusto encontramos en las redes sociales algunos artículos que se dirigen a crear estados de opinión en contra de la Revolución al exponer:

“El Estado debe resolver las contradicciones entre su discurso político y su proyección económica. Son los hechos los que demuestran el rumbo que realmente van tomando las cosas. La presencia militar en la economía, su impopular dolarización, el freno a la iniciativa privada, los hoteles de lujo levantados entre vecindarios en ruinas y una inversión en turismo muy superior a la que se realiza en la agricultura, son solo algunas de las contradicciones de las reformas en un país con serios problemas en materia de alimentación, insumos, vivienda y derechos civiles.

Buena parte de la censura que padecen los artistas se debe al abordaje de estos temas, por lo tanto, hablar de cultura es imposible sin tocar estos aspectos.

Entre nuestras más caras realidades está el éxodo masivo de jóvenes en busca de las oportunidades que han debido encontrar en su país”.

La criminal guerra económica, comercial y financiera que dura 62 años, no es mencionada para nada, como si sus crueles acciones de sanciones continuas, las presiones a los inversionistas extranjeros y las cuantiosas multas a los bancos internacionales, no repercutieran desfavorablemente en la economía de una pequeña isla sin recursos naturales y no fueran causa fundamental de la emigración en los últimos 40 años.

¿No verán lo que sucede hoy en las economías europeas y norteamericana, solo por el cierre parcial de sus industrias y centros de servicios durante 9 meses?

¿Qué pasaría en esos países si tuvieran que soportar una cruel guerra económica como la impuesta por Estados Unidos contra Cuba por 60 años?

¿Podrían mantener los niveles de atención médica, educación, cultura, deporte y seguridad social como lo hace Cuba?

Esa es la realidad de los planes subversivos de la CIA y sus acólitos que pretenden sembrar en la mente de los jóvenes, ideas distorsionadas de la realidad, para desmontar el pensamiento socialista y el apoyo al proceso revolucionario, y hacer lo mismo que pretendió la metrópoli española, vencer una guerra, que por las armas no pudo vencer jamás”.

Recordemos a José Martí, cuando en 1892 afirmó:

“A un plan obedece nuestro enemigo: el de enconarnos, dispersarnos, dividirnos, ahogarnos. Por eso obedecemos nosotros a otro plan: enseñarnos en toda nuestra altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo. Plan contra plan. Sin plan de resistencia no se puede vencer un plan de ataque”.

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