Foto: Internet

La incertidumbre por la suerte del comandante Camilo Cienfuegos y sus acompañantes marca el inicio del decimoprimer mes del Año de la Liberación. Nadie pierde las esperanzas de que Camilo aparezca de un momento a otro. Todo el pueblo se ha incorporado a su búsqueda por aire, mar y tierra en todas las islas, cayos e islotes del archipiélago. Muchas son las actividades culturales suspendidas o pospuestas por la angustiosa desaparición de Camilo y sus compañeros.

La noche del 2 de noviembre, el jefe de Operaciones de la Fuerza Aérea Rebelde informa que hasta ese momento se han peinado 100 000 millas del territorio nacional, recorriéndolo en vuelos casi a ras, en distintas direcciones y aún no aparece Camilo. El pueblo conoce todos los detalles de la búsqueda. En el avión II Frente Frank País, comandado por el capitán Moriña, van Fidel y el padre de Camilo Cienfuegos.

El 4 de noviembre se convierte en un día trágico para el pueblo cubano. Los enemigos de la Revolución, con el propósito evidente de crear un estado de confusión y alarma en la ciudadanía, se burlan vergonzosamente de los sentimientos populares haciendo rodar la falsa información de que Camilo Cienfuegos y sus acompañantes han aparecido.

Tan pronto como fueron agotadas todas las gestiones para comprobar si era o no cierta la noticia, y después de haberse desmentido la misma por todos los sectores oficiales de las far, la Marina de Guerra Revolucionaria y la Policía, el Comandante en Jefe se dirigió a la jefatura de la Fuerza Aérea Revolucionaria (FAR), donde por espacio de dos horas estuvo departiendo con el comandante Juan Almeida, jefe de la FAR, y un grupo de pilotos de ese mando, para tratar asuntos oficiales relacionados con la búsqueda.

Los días 6 y  7 de noviembre es interrumpida temporalmente la búsqueda de Camilo, debido al mal tiempo reportado en toda la costa norte de las provincias occidentales. Los días del 8 al 11 de noviembre continúa; Fidel no ha dejado de participar en ella. Hasta la mañana del jueves 12, la Fuerza Aérea Revolucionaria mantiene la exploración. Por la noche, Fidel comparece en el programa Ante la Prensa, para informar al pueblo de Cuba los detalles relativos a la desaparición y búsqueda del Señor de la Vanguardia.

En su intervención dejó perfectamente aclarado ante la opinión pública todo cuanto se relaciona con el trágico accidente sufrido por el comandante Camilo Cienfuegos y sus acompañantes, el teniente Fariñas, piloto del avión Cessna, y el sargento Félix Rodríguez, perteneciente a su guardia personal.

También aclaró que tanto los rumores como comentarios del enemigo en torno a la desaparición del Héroe de Yaguajay, responden a la campaña de incidias lanzadas contra la Revolución desde el extranjero y comentadas en nuestro territorio por elementos contrarrevolucionarios.

Más adelante, el jefe de la Revolución analiza que la malvada acción de divulgar la noticia de que Camilo había aparecido, formó parte desde el primer momento de la campaña y la conjura desvergonzada, a los cuales no son ajenos determinados elementos en el país.

Al concluir dice que es probable que Camilo no aparezca y que teníamos  que resignarnos a esa idea; pero frente a eso, había que tener la seguridad de que va a estar presente entre nosotros y el consuelo de que en el pueblo hay muchos Camilo.

A las cinco de la tarde del 15 de noviembre se depositaron ofrendas florales en alta mar, a la memoria de Camilo Cienfuegos. Desde el parque Martí, en La Habana, partió una gigantesca manifestación, portadora de las ofrendas, hasta el espigón del puerto.

Quizá este hecho sea el antecedente de una de las más arraigadas y hermosas tradiciones del pueblo cubano: la de arrojar al mar «una flor para Camilo», cada 28 de octubre en recuerdo del héroe.

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