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Depresión en las adolescentes, ira en la comunidad, usuarios VIP que no se someten a lo reglamentado, desinformación rampante en cuanto a las vacunas contra la COVID-19. Eso y mucho más pulula en Facebook e Instagram, y de acuerdo con revelaciones, su fundador, Mark Zuckerberg, está consciente de ello.

En sucesivos reportajes periodísticos desde el pasado 15 de septiembre The Wall Street Journal inició una serie titulada The Facebook Files (Los archivos de Facebook), que muestran falencias de esta compañía, también dueña de Instagram y WhatsApp, en cuanto a su funcionamiento, violación de sus reglas y una falta de políticas para controlar daños que hacen ver a la mayor red social del mundo como un monstruo fuera de control.

De acuerdo con los documentos revelados por The Wall Street Journal, en Facebook conocen los efectos nocivos de su plataforma, y a pesar de ello, y de las audiencias en el Congreso de Estados Unidos, de las promesas hechas y las denuncias de los medios de comunicación, poco o casi nada han hecho.

De forma paralela, The New York Times también publicó una investigación en la que se asegura que Facebook ha modificado el algoritmo de su feed de noticias (el muro) para mostrar contenido más amigable hacia la propia compañía, envuelta en tantos escándalos.

Haz lo que yo digo…

En un claro ejemplo del refrán «haz lo que yo digo, no lo que yo hago», las revelaciones mostraron que Facebook ha creado un sistema de usuarios de alto perfil, como si fueran VIP, a los que no aplican las mismas reglas que a usted o a mí.

El programa, conocido como «cross check» o «XCheck», fue concebido como una medida de control de calidad para las cuentas de alto perfil. Hoy día, protege a millones de VIP, según muestran los documentos. Muchos abusan de este privilegio, publicando material que incluye acoso e incitación a la violencia, lo que normalmente daría lugar a sanciones.

En un comunicado emitido luego, Facebook aseguró que las críticas al programa son justas, que fue diseñado con un buen propósito y que la empresa está trabajando para solucionarlo.

Toxic-gram

Durante años desde Facebook han estudiado cómo Instagram, una de las aplicaciones de su ecosistema, afecta a millones de usuarios jóvenes. Sabemos que esta red social dominada por las fotos y los filtros, presenta la mejor imagen posible de cada persona, producto o empresa que en ella publique.

The Wall Street Journal reportó que la empresa ha concluido en repetidas ocasiones que Instagram es perjudicial para un porcentaje considerable de ellos, sobre todo para las adolescentes. Los cuerpos perfectos, las maneras de vestir acordes al último grito de la moda y planes de vida aparentemente impolutos muestra una «realidad» ante los ojos de millones de adolescentes, los cuales pueden terminar padeciendo problemas alimenticios y de salud mental, de acuerdo con las investigaciones realizadas.

Facebook respondió a estas acusaciones con una publicación en su web que señala que contrariamente a la caracterización del Journal, la investigación de Instagram muestra que, en 11 de 12 problemas de bienestar identificados, las adolescentes que dijeron que tenían problemas también dijeron que Instagram las hizo mejores en lugar de peores. Esta investigación, al igual que la investigación externa sobre estos temas, encontró que los adolescentes informan haber tenido experiencias tanto positivas como negativas con las redes sociales. «Hacemos una investigación interna para averiguar cómo podemos mejorar la experiencia de los adolescentes, y nuestra investigación ha informado cambios en los productos, así como nuevos recursos», acota la publicación de Facebook, a cargo de Pratiti Raychoudhury, vicepresidente encargado de Investigación.

Ira por doquier

En 2018 Facebook anunció que los usuarios verían muchísimas menos noticias y más publicaciones de personas cercanas. El resultado de esta iniciativa fue crear una cámara de eco, ya que lo que piensas y opinas, lo que compartes, lo que publicas, es devuelto por Facebook a tu muro una vez que el algoritmo determina que es ese tipo de contenido el que te gusta.

Zuckerberg declaró en 2018 que su objetivo era fortalecer los vínculos entre los usuarios y mejorar su bienestar fomentando las interacciones entre amigos y familiares. Dentro de la empresa, los documentos muestran que los empleados advirtieron que el cambio estaba teniendo el efecto contrario: quienes usaban la plataforma se enfadaban más y se enzarzaban en discusiones interminables, o reafirmaban sus creencias al recibir solo publicaciones ajustadas a sus ideales.

The Wall Street Journal indica que Zuckerberg se resistió a algunas correcciones propuestas por su equipo, porque le preocupaba que la gente interactuara menos en Facebook.

Oasis para delincuentes

Los empleados de Facebook advirtieron a sus jefes que la plataforma es usada por usuarios con fines nada lícitos. Por ejemplo, los documentos señalan que los traficantes de personas en Oriente Medio utilizaban el sitio para atraer a las mujeres a situaciones laborales abusivas que a veces parecían estar relacionadas con la explotación sexual. Advirtieron, entre otras cuestiones, que grupos armados de Etiopía empleaban el sitio para incitar a la violencia contra las minorías étnicas.

Según los documentos, algunos trabajadores enviaron alertas a sus jefes sobre mensajes de venta de órganos o pornografía. También muestran la respuesta de la empresa, que en muchos casos es inadecuada o nula.

Bumerán COVID-19

Facebook apoyó la promoción de la vacunación contra la COVID-19, en una apuesta personal de Zuckerberg para mostrar cómo su creación es una fuerza para el bien social. Pero algo salió mal.

Los informes muestran cómo desde el interior de la empresa volvió a saltar la alarma porque el colectivo antivacunas usó las propias herramientas dispuestas por Facebook para expandir su mensaje.

Los activistas inundaron la red con lo que Facebook llama contenido de «oposición a la vacunación», según muestran los memorandos internos. Y estos «argumentos» contra la ciencia están plagados de noticias falsas, explicaciones dudosas, y superan por mucho los comentarios en favor de las vacunas.

A mal tiempo, ¿buena cara?

Para paliar tanto escándalo, en enero de este año Facebook habría creado Project Amplify, una iniciativa destinada a emplear el feed de noticias para mostrarle a la gente historias positivas sobre la red social.

La idea era impulsar noticias a favor de Facebook, algunas de ellas escritas por la compañía, con la esperanza de mejorar su imagen. Pero la medida fue delicada porque Facebook no había posicionado previamente el feed de noticias como un lugar donde puliera su propia reputación. Varios ejecutivos en la reunión se sorprendieron por la propuesta, dijo uno de los asistentes, citado por The New York Times.

Desde esa reunión de enero, la compañía ha comenzado un esfuerzo múltiple para cambiar su narrativa distanciando a Zuckerberg de los escándalos, reduciendo el acceso de personas externas a los datos internos, enterrando un informe potencialmente negativo sobre su contenido y aumentando su propia publicidad para mostrar su marca, afirmó el Times.

Lo hecho parece dar beneficio. Porque a pesar de todo lo negativo que se señala contra Facebook, en sus últimos resultados trimestrales obtuvo ingresos por 29 000 millones de dólares. Esto es un crecimiento interanual del 56 por ciento. El monstruo fuera de control sigue siendo muy rentable, y ya sabemos que, donde manda don dinero, poco o casi nada cambia. Tanto es así que las fuertes revelaciones recientes apenas han tenido repercusión en los «grandes» medios tecnológicos. ¿Coincidencia? En la era de los algoritmos algo me dice que no.

Tomado de Juventud Rebelde

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