Imagen: Tomada de Granma
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Este 14 de diciembre La Habana es el escenario de la XX Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP).

En el Palacio de la Revolución, el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, recibió a los mandatarios que participan en la cita.

El Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez dio una calida bienvenida a los participantes en la XX Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América- Tratado de Comercio de los Pueblos y saludó los 17 años del inicio de este mecanismo de concertación política.

Foto: Tomada del Twitter Presidencia Cuba

Destacó que retomar los encuentros presenciales en La Habana es doblemente inspirador. No solo porque nuestra cercanía es señal de que vamos superando una crisis sanitaria sin precedentes, sino por la feliz circunstancia de que lo hacemos para celebrar la XX Cumbre del ALBA-TCP.

También conmemoramos el 17 aniversario de su fundación por los líderes históricos Fidel y Chávez. Hoy damos una cálida y afectuosa bienvenida a Santa Lucía, nuevamente sentada en torno a esta mesa de hermanos de la que nos enorgullece ser anfitriones.

Díaz- Canel aseguró que nos congratulamos de modo especial con la victoria lograda por el Partido Socialista Unido de Venezuela y el Gran Polo Patriótico, en las recientes elecciones regionales… «La Revolución bolivariana no solo ha resistido todos los embates. Ha vencido».

Extendió una especial felicitación al Presidente Daniel Ortega, por la victoria alcanzada en las más recientes elecciones. Una vez más y a pesar de las fuertes campañas de descrédito, el pueblo nicaragüense cerró filas al lado del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional.

El intento de desestabilización en el Estado Plurinacional de Bolivia, recibió la firme respuesta del pueblo boliviano en cerrada unidad junto al hermano presidente Luis Arce, a quien reiteramos nuestro más firme acompañamiento y compromiso, dijo el Presidente cubano.

Añadió que estamos con los hermanos del Caribe, apoyando su derecho a recibir un trato justo, especial y diferenciado; tan necesario para enfrentar los retos derivados del cambio climático, los desastres naturales, el injusto sistema financiero internacional y la pandemia de COVID-19.

El Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba añadió que con la pandemia crecieron los índices de pobreza, desempleo y desigualdad en América Latina y el Caribe. «El injusto orden económico internacional y el papel secundario reservado dentro del mismo para la región, han agravado ese panorama para nuestros pueblos».

Enfatizó en que, de modo criminal, se aplican medidas proteccionistas que obstaculizan e incluso impiden a los más necesitados, el acceso urgente a insumos médicos, respiradores artificiales, vacunas, medicinas, personal de salud y pruebas de diagnóstico.

«Bajo esas condiciones resultan lógicamente insuficientes los planes globales para enfrentar la COVID-19 y la crisis económica y social que provoca. Consciente de la dramática situación el imperialismo no sólo no detuvo, sino que reforzó sus planes de dominación».

Varios de los miembros de este mecanismo de integración que tanto nos enorgullece, destacó, son víctimas de la aplicación de medidas económicas coercitivas unilaterales, que se recrudecieron en los peores momentos de la pandemia, apelando a maniobras políticas y operaciones mediáticas.

«Como enemigo más antiguo del imperio en la región, Cuba sigue siendo el principal objetivo de la obsesiva política de persecución del gobierno de Estados Unidos que, de forma oportunista y vil, utilizó la pandemia como aliada en los intentos jamás abandonados por derrocar a la Revolución.

«Hoy quiero agradecer las reiteradas muestras de solidaridad y la oportuna ayuda recibidas, especialmente de muchos de ustedes, durante los momentos más duros de la pandemia en nuestro país, justo cuando más se recrudeció la hostil política estadounidense contra Cuba», añadió el Presidente.

Insistió en que resulta un acto profundamente hipócrita la convocatoria de la actual administración estadounidense, a una mal llamada Cumbre de la Democracia, de la que han sido excluidos varios de los Estados representados aquí.

«Increíble democracia que excluye y niega otros modelos de desarrollo socioeconómico. Para no faltar a la verdad, debería llamarse Cumbre de la No democracia.

«Nuestras democracias no basan sus fuerzas en el poder del dinero o las armas. Quienes hemos nucleado nuestras energías y potencialidades en torno al ALBA-TCP no cabemos en los moldes diseñados por el imperio para sus súbditos o sus cómplices», agregó.

En medio del peor vendaval que haya enfrentado el mundo, el ALBA no perdió el rumbo. Ajustó la práctica de la solidaridad, principio fundacional de la Alianza, a las condiciones y posibilidades de cada parte y la cooperación mutua no se hizo esperar, resaltó Díaz-Canel.

El volcán que, coincidiendo con el peor momento epidemiológico, afectó a San Vicente y las Granadinas, nos dio también la oportunidad de mostrar el poder de esa solidaridad dentro del mecanismo de integración, dijo.

«Venezuela lo ha probado. Bajo el rigor de la guerra económica que enfrenta, estuvo lista para compartir todo lo que podía y así lo hizo con otros Estados miembros de la Alianza, particularmente con Cuba».

Destacó que Nicaragua, Bolivia, San Vicente y las Granadinas, Granada, San Cristóbal y Nieves, en circunstancias difíciles, enviaron donativos al pueblo cubano que les agradecemos profundamente.

«Las vacunas que nuestros abnegados científicos crearon, se comparten con otras naciones de la Alianza, al tiempo que destacados profesionales y técnicos cubanos de la salud cooperan en la asistencia sanitaria».

Expresó que queda mucho por hacer y somos conscientes de ello, de ahí el llamado a seguir fortaleciendo la Alianza. Ratificó el compromiso de Cuba con la unidad y la promoción de la cooperación y la integración regional.

Frente a los desafíos que enfrentamos, aseguró que la Mayor de as Antillas no cesará en su afán de construir una sociedad socialista cada vez más justa y humana, más solidaria y más internacionalista. Y hacia ese horizonte sólo podemos marchar «en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes».

«Fidel y Chávez avanzaron más que nadie en ese camino de integración. Sus humildes seguidores, sus leales discípulos, tenemos el deber y el honor de impulsar y fortalecer esa obra magnífica», enfatizó.

Nicolás Maduro: El ALBA es la casa de la unidad

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moro, inició su intervención enviando un saludo al General de Ejército, Raúl Castro Ruz y agradeció todas las atenciones que su delegación ha recibido como parte de esta Cumbre.

Manifestó que esta Cumbre XX conmemora los 17 años de la fundación de la Alianza, que en el 2004 fue una alternativa al neoliberalismo rapaz, «no hay que olvidar las luchas que se liberaron en las calles contra las intenciones de borrar los derechos sociales con el pretendido ALCA», explicó.

Foto: tomado del Twiter de la Cancillería

Recordó el primer encuentro de Fidel Castro Ruz y Hugo Chávez, quien aterrizó en La Habana para darle el abrazo a Fidel y con ese abrazo la nueva ola progresista que América Latina viviría años después. Nació la articulación, la esperanza, la cooperación y recordó que Daniel Ortega fue testigo de ese histórico abrazo.

Dijo que el ALBA es nuestro espacio, nuestra casa, aquí somos hermanos, aquí no hay poderosos que dominan, que chantajean, que amenazan y débiles amenazados: en el ALBA todos somos iguales.

Recordó que fueron Fidel y Chávez quienes impulsaron grandes proyectos sociales dentro del continente para alfabetizar y devolver luz a los ojos de muchos, fueron precursores además del PetroCaribe que en «algún momento volverá».

Manifestó que el ALBA ha sido un espacio para soñar un mundo más justo, sin amenazas de guerra. Ha sido una casa para soñar grandes proyectos, para levantar la voz colectiva de nuestros países y que se haga sentir como se ha hecho en la ONU, en los espacios donde se debate el futuro de la raza humana. «Nos hemos hecho respetar y sentir en el mundo con fortaleza y poderío de ideas», planteó.  

Hizo referencia a la cooperación entre los países miembros de la Alianza antes y durante la pandemia, y también en el apoyo a otras naciones que sufrieron fenómenos naturales.

Apuntó que el ALBA es, quizás, el único mecanismo que tiene la virtud desde el multilateralismo de juntar a los ministros y jefes de Estado para tener una mirada común en aras del bienestar colectivo.

Respecto al Plan de Trabajo que analizan los participantes en esta Cumbre dijo que resulta interesante que colocaran las acciones conjuntas junto a la toma de decisiones diarias. Apuntó que el tema de la Salud es un tema central y subrayó la capacidad científica de Cuba por la creación de cinco vacunas contra la COVID-19.
Reiteró que el sector de la Salud tiene que ser vital en el mundo pospandemia, sumado a la cooperación y el trabajo conjunto entre los países miembros de la Alianza. Hizo un recorrido histórico por algunos momentos de tensión que han vivido países de la región por el obstinado acoso estadounidense.

Se refirió, además, a las medidas coercitivas unilaterales y las campañas desestabilizadoras y de descrédito por parte de EE. UU. contra algunos países miembros de la Alianza como Nicaragua, Venezuela, Bolivia y Cuba. Resaltó que Bolivia y su presidente Luis Arce, nunca estará solo y que pondrá contar con el apoyo de la Alianza.

Igualmente, subrayó que, a pesar de la campaña mediática contra Cuba, la Mayor de las Antillas le ha dado al mundo una enseñanza de dignidad. «Cuba vive y renace», manifestó.

Destacó la gran victoria de Daniel Ortega en las recientes elecciones presidenciales. «No nos dejemos meter intriga imperial contra Nicaragua. Nicaragua merece apoyo, amor».

Destacó que entre todos los que integran el bloque quien más conoce de economía es Luis Arce, de ahí que solicitará al ALBA un esfuerzo mayor para un Plan Integral de Desarrollo Comercial y Financiero, con una experiencia ganada con el Banco del ALBA, el Consejo monetario del ALBA, y la moneda el Sucre que puede actualizarse.

Con todo eso se puedo avanzar aún más en los acuerdos que tiene la Alianza para producir juntos alimentos, petróleo y litio. «Esto es una utopía concreta», dijo, y añadió que el éxito de nuestros proyectos y sueños está en afilar el camino económico todos unidos, pues en América Latina actualmente cada cual va por su lado. Es necesario concentrar esfuerzos para mejorar la economía del ALBA que es la casa de la unidad, concluyó.

La resistencia de los pueblos, un principio de la unidad latinoamericana

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en su intervención elogió la unidad y la resistencia del ALBA-TCP, forjada en la dignidad y el amor a la tierra que habitan.

Aseguró que este mecanismo político de concertación ha sabido crear y aportar desde la resistencia a las más terribles agresiones que el imperialismo pone en práctica.

Foto: Tomada del Twitter Presidencia Cuba

Nos reunimos en estos días de pandemia, cuando azota el mundo la otra pandemia del capitalismo salvaje y del imperialismo que destruye naciones y provoca el caos, desintegrando a los estados. Precisó cómo en nombre de la democracia destruyen procesos progresistas.

También hizo referencia al problema migratorio, de una mano de obra que realiza labores que los ciudadanos estadounidenses no quieren realizar.

«Si en algo se caracteriza el imperialismo es en ser más mentiroso porque predican la paz y practican la guerra, el terrorismo. Son los mayores terroristas del planeta. Terrorismo es lo que han alimentado en contra de nuestros pueblos», aseguró el líder sandinista.

Añadió cómo el imperialismo miente en las campañas mediáticas y ejemplificó con el pueblo venezolano, capaz de resistir una hostilidad imperial sin precedentes.

Señaló la forma en que han agredido a Bolivia, cuando ha reivindicado los derechos de un pueblo que tiene una larga historia de lucha y que al final rompió las cadenas. Cuando rompen las cadenas vienen los imperialistas a poner nuevamente las cadenas.

De Nicaragua, relató la historia de la colonización desde cuando se quisieron apoderar de la ruta natural de un canal interoceánico. Explicó los conflictos entre británicos y españoles para apoderarse de esos territorios, para luego venir EE. UU. y tratar de colonizar bajo la consigna de América para los Americanos, que quiere decir el continente para el gobierno yanqui.

«Donde hay indignación es porque hay dignidad», aseguró Daniel Ortega y evocó la figura de Sandino en el proceso de emancipación de Nicaragua, con un recorrido histórico hasta llegar al triunfo de los sandinistas.

«De ahí venimos nosotros, de esas batallas y de esas luchas. Por eso somos profundamente antimperialistas», dijo el dirigente sandinista y argumentó cómo el imperialismo ha sido terriblemente hostil contra todos los procesos progresistas que se les oponen.

Calificó al gobierno yanqui de falso y cínico porque en su discurso habla de paz sin embargo es capaz de organizar las guerras más despiadadas y atroces, principalmente contra su país.

Habló de cómo el imperialismo financia el terrorismo, con investigaciones que lo demuestra y será levantado un proceso judicial por esa guerra no convencional. Las personas que participaron esos actos terroristas están juzgados y se realizan campañas desde Europa y EE. UU. para sacarlos de las cárceles.

Comentó el caso del fundador de Wikileaks, Julian Assange, que se encuentra en prisión, después de la traición de Lenin Moreno, quien traicionó el principio de asilo político y lo entregó a las autoridades británicas y ahora quieren extraditarlo a EE.UU.

Assange no está acusado de matar a nadie, dijo Ortega, sino de denunciar los crímenes cometidos por el gobierno estadounidense. Su pecado es decir la verdad, de cumplir con un deber de denunciar esos crímenes.

Agregó que República Dominicana también quiso insertarse a este mecanismo integracionista  y fue presionado por la Casa Blanca.

Por otra parte, destacó que Cuba con más de 60 años de Revolución demuestra cómo la dignidad hecha conciencia, fortaleza, valor y creatividad para enfrentar las consecuencias de actos de terrorismo económico y social que se manifiesta en crímenes. La dignidad es mucho más poderosa que la fortaleza de un imperio.

Recordó la voladura del avión de Barbados en 1976 que sufrió un sabotaje por parte del imperio yanqui y aún no ha sido condenado por ninguna corte. Nosotros no dejaremos de reivindicar nuestros derechos, aseguró.
Aseguró que el ALBA es primer paso en la dirección marcada por nuestros próceres. El ALBA logró desafiar los miedos de un continente dominado por el imperialismo, es un paso de valentía.

Esta agrupación nunca se ha planteado  formar un ejército, ni planear acciones militares, dijo, sino que propuso integración y unidad para combatir la pobreza el hambre y programas de salud para mejorar las condiciones de nuestros pueblos, tomando en cuenta las asimetrías. «Un programa de justicia, de amor al prójimo».

Estamos construyendo un nuevo camino que es el que tendrá que construir la humanidad entera para que tengamos paz, concluyó Ortega.

Bolivia comprometida con la solidaridad

El presidente de Bolivia, Luis Arce, inició su intervención afirmando que siempre que visitan Cuba se sienten como en casa, y agradeció la solidaridad del pueblo y Gobierno cubanos.

Saludó a los Jefes de Estado presentes en la Cumbre, así como a los delegados y embajadores participantes. «Hoy a 17 años del encuentro histórico que dio nacimiento del ALBA, traigo la voz del pueblo boliviano y el cariño de los movimientos populares, y el agradecimiento profundo a Cuba por su inmensa solidaridad, en espacial con el envío de médicos a varios médicos. «Gracias por ese faro moral», dijo.

Foto: Tomada del Twitter Presidencia Cuba

Insistió en que esperaba mucho visitar Cuba para pedirles perdón a los profesionales de la Salud por los maltratos que recibieron cuando ocurrió el Golpe de estado en su país.

Resaltó como en medio de una crisis Bolivia va camino hacia la recuperación económica y tiene fe en convertirse nuevamente en referente de la región. Está claro que solos no podemos caminar, sino que necesitamos el acompañamiento que solo puede lograrse con la unión de naciones progresistas, subrayó.

Además, se refirió a las profundas diferencias que ha exacerbado la pandemia de la COVID-19. Denunció la concentración de vacunas a nivel mundial y la mercantilización por parte del capitalismo de todos los sectores sociales. Propuso, además, que las trasnacionales compartan las patentes y sus conocimientos sobre las vacunas anti-COVID-19.

Arce llamó a los países que tienen gran cantidad de vacunas a que las distribuyan entre los que las necesitan realmente. «La pandemia ha demostrado las enormes diferencias en el sistema financiero internacional» resaltó y denunció la aplicación, en un contexto difícil, de sanciones contra algunas naciones miembros de la Alianza, lo que limita el acceso a recursos para lidiar con la pandemia.

Por otra parte, celebró que se han cumplido las tareas planificadas por el bloque a lo largo de este año 2021 y reafirmó el compromiso con la unidad latinoamericana orientada en el bienestar del pueblo.

Igualmente, saludó las relaciones de cooperación técnica con terceros países que se plantea desde el Plan de Trabajo para el próximo año.

«No hay imperio perpetuo. Cuba nos enseñó el valor de la solidaridad y la importancia de garantizar salud y educación para nuestros pueblos», explicó, al tiempo que destacó la valía de Cuba en crear vacunas propias y brindar ayuda a otras naciones.

Resaltó que es necesario trabajar unidos en materia biotecnológica y en estrategias de reactivación económica y propuso dos grandes líneas de trabajo: una en fortalecer la producción biotecnológica basada en los conocimientos de medicina natural que poseen nuestros pueblos y otra, enfocada en lograr soberanía alimentaria.

«El ALBA ha sido una instancia multilateral que ha sobrevivido, que ha dado resultados positivos a nuestros países» planteó Luis Arce y recordó que ese principio hay que fortalecerlo sobre todo en un mundo donde se está viviendo un neoproteccionismo selectivo, y eso solo se combate con integración.

Concluyó diciendo que «es tiempo de que todos seamos solidarios, que es el espíritu del ALBA». Reiteró que Bolivia humildemente pone su granito de arena y está de acuerdo con impulsar económicamente el mecanismo y también trabajar en temas de Salud.

La identidad cultural latinoamericana como defensa del ALBA

El presidente de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, en su discurso, apoyó el proyecto de  Declaración Final de la Cumbre y expresó gratitud por la identificación de los problemas y la mención del héroe de su país, incluido en el panteón de los próceres del ALBA-TCP.

Reconoció cómo el mecanismo de concertación política del ALBA-TCP lucha por la paz y la seguridad de todos los pueblos, por el mantenimiento y la defensa de la Carta de las Naciones Unidas.

Foto: Tomada del Twitter Presidencia Cuba

«Me complace sobremanera que exista un párrafo por la reparación de los daños causados por la esclavitud y la identificación de nuestras luchas», aseguró el mandatario granadino y agradeció a todos los miembros del ALBA-TCP por el aporte y apoyo en la reconstrucción de su país tras el desastre causado por la erupción del volcán.

Calificó de correcto el plan de trabajo diseñado para la recuperación pospandemia del bloque y enfatizó en sus seis pilares destacando la seguridad alimentaria, la garantía de la comunicación y la transportación. «Si llevamos a la práctica asiduamente este plan estaremos en mejores condiciones para el desarrollo», afirmó el presidente granadino.

Pidió que se incluyera en los documentos de la cumbre dos aspectos básicos: El derecho a la memoria y la consolidación de la solidaridad. Sobre ellos especificó que se trata de la defensa de nuestra identidad y la garantía de futuro.

Por otra parte aseguró que «estamos en una economía global y política muy complicada y la COVID ha elevado los retos.

El mandatario mencionó varios de los desafíos para sostener la soberanía y la independencia, según nuestro propio deseo. Dijo que es vital que hallemos la vía para dedicarnos mejor al trabajo con un país siempre presente entre nosotros, con consecuencias para nosotros, con sus propios intereses imperialistas. «Hablo de las relaciones con EE.UU.», dijo.

Ese país se ha dedicado a una guerra contra Cuba y también contra Venezuela, Nicaragua y las fuerzas progresistas de Bolivia. Es un país complicado y debemos buscar espacios. Tenemos que hallar vías para ver cómo nos relacionamos, principalmente con el pueblo estadounidense, subrayó.

Hizo una valoración de la responsabilidad individual de vacunarse para proteger a las demás personas y ejemplificó con la campaña de vacunación realizada por Cuba. Aseguró que los pueblos del área confían en los inmunógenos cubanos para aplicarse esa vacuna.

Por otra parte, hizo referencia a las comunidad cubana residente en EE. UU., que constituye  plaza a conquistar por los políticos allí para ganar las elecciones. No podemos permitir que el sur de la Florida determine todas las políticas con respecto a Cuba y Venezuela, aseveró.

Reconoció que si se sanciona a un país repercute en los demás del área, y mencionó el acuerdo de Petrocaribe que fue obstaculizado por las medidas coercitivas impuestas desde el norte. Puso el ejemplo de cómo realizó su viaje a Cuba porque tuvo que realizar un recorrido absurdo por los prohibiciones de EE. UU.
Tenemos que ver a EE. UU. en todas sus complejidades para visualizar dónde se pueden realizar puentes comunicantes con ese gobierno, agregó.

La cooperación y la solidaridad son pilares fundamentales del ALBA

Keith Mitchell, primer Ministro de Granada manifestó que es un gran honor estar presente en esta reunión representado a su pueblo.
Recordó en que la década del 80 cuando visitó Cuba, Fidel le dijo que era hombre muy valiente por llegar en Cuba en un momento tan complejo; pero, ratificó que acercarse a Cuba y a la Caricom fue una decisión correcta.
Destacó que Estados Unidos comete un gran error en continuar la hostilidad contra Cuba. Agradeció a la Isla por la profunda hospitalidad y calidez de su pueblo cada vez que ha visitado la Mayor de las Antillas, y además por la ayuda brindada a su país, junto a Venezuela, para enfrentar la pandemia de la COVID-19 y el apoyo cuando su nación ha sido devastada por desastres naturales. «No puedo olvidar su solidaridad, a pesar de los problemas internos que tienen», expresó.
Ratificó el compromiso de su país con los principios del ALBA y en trabajar unidos para resolver problemas comunes. «Granada se unió al Banco del ALBA porque estaba convencida de los beneficios que traería», dijo.
Entre los desafíos comunes subrayó el cambio climático y fortalecer la organización a través de la cooperación, «necesitamos más integración para lograr los beneficios económicos que nuestros pueblos merecen». Debemos guiarnos por el enfoque de la unidad», reiteró.
 Habló, además, sobre la necesidad de la unidad entre los países del Caribe, y la designación de esa zona como especial en aras de proteger sus ecosistemas. Instó a levantar el bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba, y recordó que siempre que tiene la oportunidad solicita la eliminación de esta criminal política. Denunció, también, la inclusión de Cuba en la espuria lista de países que patrocinan el terrorismo.
«Debemos garantizar el desarrollo sostenible de nuestros pueblos, la cooperación y la solidaridad son pilares fundamentales de esta organización», planteó. Abogó por la concreta implementación de los Acuerdos de París en cuestión del cambio climático y por promover la ciencia y la tecnología y profundizar los lazos comerciales.
Celebró las iniciativas del ALBA en materia de Salud y reconoció el valor de las integraciones, fortaleciendo la comunicación pueblo a pueblo.

Una Cumbre verdaderamente democrática, por los pueblos

La Cumbre del ALBA que se realiza hoy en La Habana es la expresión de una visión verdaderamente democrática, de países que no se excluyen por el hecho de no comulgar con uno u otro modelo político.

Es inclusiva y tiene, en el centro de sus deliberaciones, la búsqueda de acciones solidarias, como la de enfrentar de conjunto la pandemia de la COVID-19, o contribuir con las naciones más desfavorecidas en el enfrentamiento a la pobreza y a la de­sigualdad.

Nada más democrático que el anhelo de hacer de nuestra región una zona de paz y poner todos los empeños a favor de la verdadera democracia, no la que pretendió enarbolar como bandera el mandatario estadounidense en su reciente convocatoria, una auténtica componenda mediática empeñada en desviar la atención de los verdaderos y más cruciales problemas del mundo.

La Cumbre del ALBA nos recuerda a Fidel, transcurridos 22 días del triunfo de la Revolución Cubana. En un discurso en Caracas, el 23 de enero de 1959, llamaba a los pueblos latinoamericanos a marchar unidos en la conquista de un presente y un futuro como soñaron Bolívar y Martí.  Pareciera que ya pensaba en lo que, junto a Hugo Chávez, el 14 de diciembre de 2004 fundara como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Entonces, en Caracas, dijo: «¿Hasta cuándo vamos a permanecer en el letargo? ¿Hasta cuándo vamos a ser piezas indefensas de un continente a quien su libertador lo concibió como algo más digno, más grande? ¿Hasta cuándo los latinoamericanos vamos a estar viviendo en esta atmósfera mezquina y ridícula? ¿Hasta cuándo vamos a permanecer divididos? ¿Hasta cuándo vamos a ser víctimas de intereses poderosos que se ensañan con cada uno de nuestros pueblos? ¿Cuándo vamos a lanzar la gran consigna de unión? Se lanza la consigna de unidad dentro de las naciones, ¿por qué no se lanza también la consigna de unidad de las naciones?».

Y nació el ALBA, esperanzadora organización que ha sido expresión de unidad y solidaridad, bajo cuyas banderas la Operación Milagro ha devuelto la vista a millones de personas de las más humildes de la región; el método cubano Yo sí puedo ha eliminado el analfabetismo en países como Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Ecuador, y se han formado decenas de miles de médicos. Esa vocación de humanidad preside al alba y a su democracia.

Tomado de Granma

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