Imagen: Lillian Li, tomado de The Foothill Dragon Press
Imagen: Lillian Li, tomado de The Foothill Dragon Press

Recientemente, autoridades de Colombia detuvieron a nueve miembros de una red de tráfico de personas que utilizaban pasos irregulares, en la frontera de ese país con Ecuador, para trasladar a ciudadanos de Haití, Cuba, Sierra Leona, Bangladesh, China, Siria e Irak hasta la frontera con Panamá, en su ruta hacia EE. UU.

Según explicó la Fiscalía de Colombia, este grupo se encargaba de brindar hospedaje, transporte, documentos migratorios y pasaportes falsos a los inmigrantes ilegales.

«Se conoció que, desde mayo de 2020, esta organización coordinaba el desplazamiento terrestre de los migrantes hacia Necoclí (Antioquia) y Acandí (Chocó) para llegar a Panamá, de allí a México y luego a Estados Unidos», explicó la Fiscalía colombiana, según refiere The New York Times.

La banda de traficantes obtenía ingresos semanales superiores a los 10 000 dólares, y operaba tras la fachada de una empresa de turismo.

La trata de personas es un lucrativo negocio que genera millonarios ingresos e involucra a cientos de grupos delincuenciales que operan desde y hacia EE. UU.

El destino de los migrantes ilegales es siempre incierto en manos de esas personas. Algunos incautos terminan esclavizados en las granjas de producción de estupefacientes; otros son utilizados como «mulas» para el transporte de «mercancía», muchos mueren en el intento de alcanzar el «sueño americano» o finalizan como siervos modernos en tierras del Tío Sam.

En noviembre de 2021, agentes especiales de Seguridad Nacional de EE. UU. lograron desmantelar en Georgia una red internacional de trata laboral que operaba en varios estados.

La acción conocida como Operation Blooming Onion permitió a los agentes especiales rescatar a inmigrantes que eran obligados a vivir en campamentos sin las más mínimas condiciones, y laborar en granjas en condiciones de esclavitud moderna, según refiere The New York Times.

Los trabajadores eran forzados a cumplir sus tareas a punta de pistola, durante largas jornadas. Algunos fueron vendidos a granjas en otros estados, lo que confirma que no se trata de un suceso aislado y que la práctica involucra a otras regiones y a otras redes de trata.

Hasta ahora se sospecha que la banda actuaba en Georgia, Florida, Texas, México, Guatemala y Honduras.

En el operativo, los 24 individuos capturados fueron acusados de tráfico ilícito de inmigrantes mexicanos, centroamericanos y caribeños a Estados Unidos, fraude de visas, trabajo forzoso, fraude postal, lavado de dinero y otros delitos con los que habían ganado más de 200 millones de dólares.

«Esto es simplemente la gente que sí lograron atrapar», declaró a Telemundo Charles Kuck, abogado de inmigración. 

En realidad, el acceso de los inmigrantes ilegales a la justicia en EE. UU. es prácticamente imposible.

Por otro lado, estadísticas de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) revelaron que al menos 650 inmigrantes murieron en 2021 al intentar cruzar la frontera entre México y Estados Unidos, la cifra más alta desde 2014.

Como alertan varias organizaciones internacionales, entre las que se encuentran la OIM y la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras de EE. UU. , las condiciones a las que se exponen los que tratan de cruzar ilegalmente a EE. UU. son inhumanas y peligrosas.

Desde 2014, 5 755 personas han perdido la vida mientras intentaban llegar a EE. UU. a través de América Central, América del Norte y el Caribe, arrojan los datos de la OIM.

Tomado de Granma

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