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 Oscar Sánchez Serra 

El año que termina tuvo, sí, 365 días, pero tan intensos, que parecían multiplicarse. El movimiento deportivo, como toda Cuba, pasó por esas tensiones, pero como la fuerza de Mijaín López, la velocidad de Alberto Juantorena o los jonrones de Alfredo Despaigne, no se detuvo. Llega a 2021 fortalecido, y va por más. De ello, Osvaldo Vento, presidente del Inder, conversó con Granma.

–¿Cómo evalúa el movimiento deportivo este difícil año 2020?

–En el orden de las exigencias, combinó los efectos de la covid-19 y el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, que solo entre abril de 2019 y marzo de 2020 nos ocasionó pérdidas superiores a los nueve millones de dólares. La pandemia paralizó el calendario deportivo, pero no detuvo la preparación de nuestros atletas, rediseñada, trasladada a sus hogares y chequeada a distancia por los colectivos técnicos, en medio del aislamiento que obligó a desconcentrar, por varios meses, las preselecciones nacionales.

«El enfrentamiento del país a la pandemia encontró en el Inder un ejército desplegado en todo el territorio nacional. Se convirtieron escuelas y otras instalaciones en centros de aislamiento, y especialistas del Instituto de Medicina del Deporte laboraron en la zona roja, en instituciones de Salud y en el apoyo a la comunidad.

«Como sucedió en otros sectores, el escenario virtual fue decisivo, no solo para eventos competitivos, sino también como instrumento de trabajo para orientar, garantizar acciones de superación y mantener el intercambio con las estructuras provinciales, a pesar de que, en esta compleja situación, tuvimos presencia física en todas las provincias».

–¿Cuáles son las perspectivas del calendario nacional de 2021?

–Se diseñó sobre la base del que nos propusimos para 2020, pero por las razones mencionadas se redujo en un 20 %. La pretensión es hacerlo realidad en la medida en que las condiciones lo permitan, especialmente en el orden higiénico-sanitario, y con ese fin se han hecho las coordinaciones necesarias con las autoridades de las provincias y sus direcciones de Deporte. Igual concepción primará en las categorías pioneriles, escolares y juveniles, atendiendo a la realización de los juegos multidisciplinarios a estos niveles y al desarrollo armónico de la reserva deportiva. Se preservará la realización de los Juegos Deportivos Escolares y Juveniles en su máxima composición posible, y los Juegos Nacionales Pioneriles se limitarán a la instancia provincial, lo que debemos aprovechar para reforzar su realización presente y futura en esas estructuras.

«En cuanto a los eventos internacionales en Cuba, los pactados para el primer bimestre han sido suspendidos o desplazados en fechas, previa evaluación con las federaciones deportivas internacionales, considerando determinante el factor epidemiológico y dándole prioridad a los deportes llamados a garantizar los resultados de nuestro país en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, y de cara a los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe en 2022».

–A siete meses de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, ¿cómo valora lo hecho en condiciones de pandemia?

–Justamente el tiempo es hoy nuestro principal rival, pues durante seis meses y medio los atletas estuvieron en sus casas, un periodo muy complejo en el cual el esfuerzo no pudo evitar la pérdida de parámetros del rendimiento y afectaciones en el orden médico-biológico que provocaron desbalances funcionales y afectación sicológica. Pero a pesar de no existir experiencias anteriores de esta situación, desde el mes de marzo se diseñó un protocolo de seguimiento que nos permitió un acercamiento periódico.

«Orientadas desde la Dirección General de Alto Rendimiento y controlados por su Dirección Técnico-Metodológica y las comisiones nacionales, se diseñaron indicaciones para entrenadores y atletas sobre cómo ir compensando la situación. Posteriormente, concentramos a las preselecciones, olímpica y paralímpica, en varias provincias. La forma responsable en que nuestros atletas cumplieron lo orientado durante el aislamiento permitió avanzar de forma rápida a etapas superiores, lo que, en casos como el judo, favoreció sus sobresalientes resultados en el Campeonato Panamericano. El atletismo sumó luego un paso importante al concentrar a sus principales figuras en Portugal».

–¿En cuánto se estima que queden, numéricamente, nuestras delegaciones, y cuáles son los propósitos?

–No hemos renunciado al propósito inicial, referente al número de clasificados, pero se impone una valoración objetiva sobre nuestras posibilidades reales después de esta etapa, pues muchos deportes han anunciado modificaciones para el proceso de clasificación, y la situación imperante atenta contra las posibilidades de participación en lides de preparación, lo que resulta un factor determinante.

«Cerramos 2020 con 41 clasificados para los Juegos Olímpicos y cuatro para los Paralímpicos. La aspiración es asistir con unos 80 representantes en alrededor de 14 deportes al primero de esos eventos; pero de lograrse la clasificación del béisbol, junto al voleibol de playa, la cifra puede superar el centenar. En el caso de los Juegos Paralímpicos, llegar a Tokio con 30 paratletas de diez paradeportes sería un saldo significativo para una delegación de la que, otra vez, esperaremos muchas alegrías. En enero haremos una nueva evaluación al respecto».

–Continuaron las participaciones de atletas cubanos en otras ligas. ¿Cuáles son los aportes al desarrollo nacional?

–Es un proceso que ha crecido a partir de su autorización en 2014, y si bien subsisten insatisfacciones, consideramos que se dan pasos en su establecimiento como factor del resultado para aquellos deportes que tienen esa posibilidad, que hoy son nueve. Durante el año fueron 78 los atletas (59 hombres y 19 mujeres) contratados en 22 países, cifra por debajo de lo estimado, mas han sido múltiples los factores en contra asociados a la covid-19, incluidos el cierre de ligas, disminución de presupuestos, limitaciones en los trámites migratorios, altos costos de boletos aéreos y cierre de fronteras. Téngase en cuenta que 41 contratos firmados por atletas nuestros no tuvieron concreción por la imposibilidad de ­traslados.

«Fue positivo el posicionamiento de 35 de ellos en ligas de primer nivel, dígase seis peloteros en Japón, tres baloncestistas, una ciclista, 15 voleibolistas y diez balonmanistas en Europa, aunque el reto sigue siendo un mayor aporte al medallero de Cuba en eventos multidisciplinarios, tema sobre el cual vale señalar que nuestra delegación a Tokio debe incluir a cinco competidores que durante el actual ciclo formaron parte de contrataciones».

–Han regresado, sobre todo en el béisbol (vía repatriación), atletas que fueron al deporte profesional. ¿Cómo valoraría esta práctica para el desarrollo de nuestro movimiento deportivo?

–Es otro proceso, que tiene expresiones concretas en varios deportes, incluidos el voleibol, el fútbol y el balonmano. Ha sido organizado con rigor, sin apresuramientos, regido por el orden, la transparencia, el apego a lo establecido en materia de legalidad y a nuestros reglamentos, y desde la defensa de los principios que identifican al deporte cubano, lo que significa que nunca habrá espacio para quienes nos traicionaron.

«El propósito es sostenerlo de manera equilibrada, sin cerrar las puertas a quienes cumplen los requisitos establecidos y desean competir en y por Cuba, aunque la decisión de integrar nuestras selecciones nacionales estará en manos de los técnicos, a partir de lo propuesto en materia de rendimiento, sin restar protagonismo a quienes han estado todo el tiempo en el país».

–¿Cuáles son las prioridades del movimiento deportivo en 2021?

–El 23 de febrero celebraremos el aniversario 60 del Inder de Fidel, que convirtió el deporte en derecho de todos los cubanos. Enfrentaremos una temporada con los i Juegos Panamericanos de la Juventud, clasificatorios para los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2022, y unos Juegos Olímpicos y Paralímpicos en los que, otra vez, el propósito será confirmar a este pequeño archipiélago en la vanguardia mundial, como fruto de esa concepción inclusiva y regalo a millones de compatriotas.

«Continuaremos profundizando procesos que van desde el fortalecimiento del carácter formador de nuestra labor, hasta la concreción de acciones tendientes a sumarnos con mayor fuerza a la batalla que se libra en el plano económico, incluida la exportación de servicios, al mejor aprovechamiento de los recursos y a la lucha permanente contra la subversión financiada por un enemigo que se ha negado a aceptar nuestros éxitos.

«Resulta agradable transmitir nuestro reconocimiento a todos los que se entregaron duro a la causa del deporte cubano en estos 12 meses, incluidos quienes cumplen misiones en otros países, especialmente en la hermana República Bolivariana de Venezuela, y a los millones de compatriotas que saben suya esta obra, expresión de la Cuba Viva que defendemos».

Tomado de Granma

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