Foto: Internet


En enero del 2015, durante las sesiones del Congreso Internacional de
Pedagogía, el compañero Frey Betto nos cedió esta consideración: “la
educación cubana tiene el reto de imprimir en sus educandos valores
subjetivos que permitan a los jóvenes tener mucha autoestima con el modo
austero de vivir del pueblo cubano, porque va ser un choque entre un
“camión consumista y un lada austero”.


Precisamente y tal como la mitología lo utilizó para describir la destrucción de esa ciudad, hoy en día la estrategia de introducción del cambio de valores constituye el arma principal del imperialismo norteamericano para lograr sus aspiraciones no solo con nosotros sino universalmente. Su “golpe suave”, sus “revoluciones de colores” revelan el arma más utilizada que no es otra que ese cambio de valores en los pueblos. Es tan desmedido, que hasta a lo interno les ha sucedido en estas últimas elecciones, quedando evidenciada la pérdida de valores de esa sociedad ante el Trump-on recibido.

Desde la década de los 60, políticos, académicos y sus servicios especiales
utilizaban en sus pronunciamientos estratégicos el uso de esta arma: “… el
único medio previsible para enajenar el apoyo interno es a través del
desencanto y el desaliento basado en la insatisfacción y las dificultades
económicas”.

Para nosotros está claro: bloqueo, cambio generacional, fortalecer la llamada sociedad civil, desmitificación de figuras de dirección, inviabilidad del socialismo. “… Estados Unidos utilizará para avanzar paulatinamente una política cada vez más inteligente, (¿Obama?) solapada, atractiva en lo interno; explotando los resortes de la sociedad de consumo para atraer fundamentalmente a los más jóvenes”.

En 1963 el entonces director de la CIA Allan Dulles escribió “… sustituiremos sus valores sin que sean percibidos, por otros falsos, y les obligaremos a creer en ellos”. En la década de los 70 otros académicos agregaron “… crear el pluralismo juvenil diversificando agrupaciones no oficiales, ocupando espacios” y por si fuera poco Obama en diciembre de 2015 dijo “… la comunidad cubana en el exterior son los mejores embajadores potenciales de nuestros valores”.

¿Cómo han sido y son sus decisiones al respecto? ¿No han mantenido y
fortalecido los esquemas de 1960? Bloqueo, cambio generacional, fortalecer
sociedad civil, desmitificación de figuras, inviabilidad del socialismo.
Todo esto parece pragmático, pero parece que esta gente estudia el
marxismo cuando les conviene. ¿Qué dice nuestra ciencia al definir valores?


“es una propiedad de los objetos materiales y de los fenómenos de la conciencia social, caracterizan el significado para la sociedad para las clases
y para el individuo. Con ellos el hombre expresa sus intereses, aspiraciones, motivaciones en forma ideológica. Orientan y regulan la conducta de las personas, tienen un sentido práctico”.

Cuando hablamos de cultura política no basta la información ni el
conocimiento, incluye la formación ideológica del individuo, la solidez de los valores que la sustentan y le permite orientarse conscientemente. No se trata de observar, se trata de participar.

La “receta” la crean los Académicos; los “chef” son los Servicios especiales
Norteamericanos y la “cocinan” los “culturosos” utilizando los medios de
comunicación con sus programas y todo el que permita cambiar o
reblandecer el pensamiento sobre todo de los jóvenes, por considerarlos más susceptibles al cambio.

La estrategia enemiga utiliza además, “El desmontaje de la Historia”, para
divorciar a la actual generación de la obra de la Revolución atacando los
valores creados, no por gusto Obama en la reunión de Panamá instó a
olvidarnos del pasado. Volviendo a la mitología griega, se dice que cuando
Zeus tenía que elegir el dios del comercio, de su familia escogió a Hermes
que en Roma se llamó Mercurio, y fue elegido porque era el que mejor
mentía.


Mucho pudiéramos estar hablando de las mentiras para fabricar valores deldiosificado imperialismo y su maquinaria actual. El escritor Eduardo Galeano en una de sus reflexiones apuntando hacia como nos trasladaban las valoraciones de uno de los problemas más acuciantes del futuro inmediato de la humanidad nos dijo “…donde no hay sequía, hay diluvio. Año tras año se multiplican las inundaciones, los huracanes, los tifones y los terremotos.

Los llaman desastres naturales, como si la naturaleza fuera su autora y no su víctima. Desastres matamundos, matapobres: dicen que tales desastres
naturales se parecen a las viejas películas de cowboys, que solo mueren los
indios”.

Sobre crear ilusiones ante fenómenos ocurrentes también existe una frase
del escritor Ambrose Bierce, fallecido en 1914 (época de la 1ra Guerra
Mundial) que al igual que la anterior reflexión de Galeano puede adscribirse a nuestros días “… la guerra es el camino que Dios ha elegido para enseñarnos geografía”. ¿Solo recientemente que cambio en Yugoslavia, en la URSS, en el norte de África, en el Medio Oriente? ¿Es la misma
geografía? ¿Son los mismos autores?

Por eso Fidel que iba, venia y nos lo contaba, en diciembre de 1998 en un
discurso de aniversario de las FAR nos dijo “… no podemos ignorar las
realidades y no creo que pueda perdonar jamás nuestro pueblo, ni podría
dejar de pagar un altísimo y fatal precio si algún día se olvidara de esta
realidad.

En las reflexiones de Galeano y Bierce se pueden apreciar realidades
suscritas por la historia presente que Fidel nos alerta incluso para la actual
etapa que debemos enfrentar ante los acontecimientos que demuestran las
constantes acciones destructivas del imperialismo norteamericano y la
dirección de su fascista presidente.

Dejar respuesta

¡Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí